ATTAC dice NO AL ALCA

ABRIL DE 2001

El ALCA es un proyecto que bajo la hegemonía de los Estados Unidos intenta consolidarse económica y políticamente en la región. Con la liberalización del comercio de bienes y servicios y de las inversiones en las tres Américas, los Estados Unidos persiguen varios objetivos: crear un gigantesco mercado para sus productos; reducir las barreras que aún existen para sus inversiones; terminar con los sistemas que otorgan prioridad a los productores nacionales en las compras del sector público y lograr un reconocimiento sin fisuras para la propiedad intelectual de sus corporaciones.

Complementado con esto lleva adelante el Plan Colombia dando una respuesta militar a los conflictos sociales al Sur del continente.

El ALCA es, además, parte de la ofensiva estadounidense para intervenir policial y militarmente en la prevención de los problemas de seguridad interna generados por la pobreza, la desocupación y la crisis de representatividad de los gobiernos, convertidos en delegados del poder de las empresas transnacionales y obtener así beneficios económicos y políticos, en contra de los intereses de los pueblos que debieran representar.

En este contexto el ALCA puede interpretarse como un intento de los EEUU de revitalizar la doctrina Monroe de "América para los Americanos", reuniendo a los países de su patio trasero para posicionarse frente a la Unión Europea y a los emergentes asiáticos.

La realidad económica muestra que el ALCA al igual que el NAFTA será perjudicial para buena parte de los trabajadores y de la(s) producción(es) nacional(es).

La reducción de aranceles es ventajosa solo para los EEUU ya que la mayoría de los países latinoamericanos tienen aranceles más altos que el país del Norte.

Para el Sur, el "beneficio" residiría en el desmantelamiento de los regímenes de protección y la promoción de exportaciones de los EEUU, que este último no acepta discutir y que están en contra de los intereses de los países que intenta involucrar.

Una mayor liberalización de los regímenes de inversión beneficiará exclusivamente a las compañías estadounidenses ya que la enorme mayoría de las empresas de la región no está competitivamente en condiciones de invertir en el Norte.

En el Cono Sur, la formación del ALCA consagraría la frustración del proyecto de formar un bloque económico y estratégico subregional.

Aceptando el ALCA los gobiernos de los países latinoamericanos ratificarían su histórico rechazo a avanzar hacia una real integración regional privilegiando sus lazos con el poder dominante.

Proponemos la discusión por OTRA INTEGRACION que tenga en cuenta los deseos, los Intereses y las necesidades de los pueblos.

En ese sentido y a los efectos de restringir el movimiento internacional de capitales, mayoritariamente especulativo, la red ATTAC en todo el mundo sostiene la aplicación de la Tasa Tobin, estableciendo un impuesto entre 0,1% y 0,5% a las operaciones financieras de carácter especulativo y destinar lo recaudado para atender las necesidades sociales más urgentes: alimentación, salud, educación, vivienda.

Extender la aplicación de la Tasa Tobin en todos los países de América, contribuiría a la conformación de la primera ZONA TOBIN del mundo y con ello a desafiar al orden mundial existente para empezar a eliminar la especulación y sus graves consecuencias sociales.

Junto a la ZONA TOBIN deben encararse simultáneamente otras problemáticas. En primer lugar la recuperación de la capacidad de decisión soberana de los pueblos que hoy está afectada por la hegemonía de las corporaciones transnacionales, de los organismos internacionales y por la subordinación de las políticas que aplican los gobiernos locales.

Estas son las razones por las cuales ATTAC se suma a tod@s l@s que decimos NO AL ALCA en las protestas callejeras de Buenos Aires