ATTAC Argentina rechaza el pago del gobierno argentino al Fondo Monetario Internacional (FMI)
Diciembre de 2005
Frente al anuncio del gobierno argentino de cancelación de la deuda pública
con el FMI por un monto de 9.810 millones de dólares, ATTAC Argentina
declara que:
- Rechazamos el anuncio puesto que así no se resuelven en absoluto los
condicionantes derivados de una Deuda Pública que condena a millones
de argentinos a la miseria, el desempleo y el crónico empobrecimiento.
El mecanismo de la deuda fue instrumento privilegiado desde la
dictadura militar para avanzar en las sucesivas transformaciones
regresivas de la economía y la sociedad. La ausencia de soberanía se
debe a la dependencia generada por el endeudamiento y su monitoreo por
los organismos internacionales. Cancelar con el FMI no resuelve el
tema, ya que se mantiene una deuda por más de 16.000 millones de
dólares con el Banco Mundial y el BID, los que siguen condicionando su
financiamiento a las políticas de ajuste y reestructuración que se
consolidaron en los últimos 15 años.
- Con ese enorme pago se pierde una posibilidad real de intervenir para
modificar la distribución de la riqueza a favor de los que menos
tienen y que alcanzan al 40 % de la población que vive bajo la línea
de la pobreza. Nada se solucionará pagando a los organismos
financieros internacionales, quiénes ya cobraron cerca de 15.000
millones de dólares entre 2002 y 2005. Con el nuevo pago sumarían
cerca de 25.000 millones cancelados que se restan a la posibilidad de
distribución para eliminar el fenómeno de la pobreza, el hambre y el
desempleo.
- La cancelación por el monto aludido implica que nuestro país acepta
lisa y llanamente la existencia y licitud de tal deuda asumiendo la
responsabilidad unívoca frente a la misma. Desde ATTAC Argentina ya
hemos manifestado, junto con organizaciones que vienen estudiando esta
problemática desde sus comienzos, que los pueblos no somos deudores,
sino que somos Acreedores de la deuda histórica, social y ecológica, y
que ha sido impuesta tras décadas de saqueo de nuestras riquezas.
- El objetivo del pago ha sido el de sustentar un modelo de acumulación
que privilegia las rentas de las clases dominantes, y un tipo de
inserción internacional funcional a las necesidades de los capitales
más concentrados en el ámbito mundial. El principal beneficiario de
esta medida es el FMI y sus principales accionistas: EEUU y el Grupo
de los 7. Son los mismos que empujan la estrategia liberalizadora en
desmedro de los pueblos. Son los que indujeron se redujera la
exposición crediticia del FMI en el caso de Rusia, Brasil y Argentina.
- Para efectivizar el pago se utilizan las Reservas Internacionales del
Banco Central, un activo en manos del Estado que desde ATTAC hemos
manifestado reiteradamente debe ser priorizado como un recurso
esencial para el desarrollo independiente del país. Más aún, a partir
de la novedosa definición de "Reservas de Libre Disponibilidad"
(decreto Nº 1599/2005) se abre la puerta a la futura utilización de
dichas divisas para nuevos pagos de deuda al resto de los organismos
internacionales, pagando una deuda que ha sido reiteradamente puesta
en tela de juicio y que ha servido para implementar las políticas de
eterno ajuste.
- Esta definición de Reservas de Libre Disponibilidad cambia el sentido
de los controles de capitales impuestos en nuestro país, que si bien
desde ATTAC los hemos calificado como insuficientes, propendían a un
mejor manejo de la volatilidad financiera del sector externo. Si hasta
el momento los controles han servido para retener divisas, el decreto
1599 los convierte en funcionales al pago de deudas con los organismos
internacionales, Banco Mundial y BID.
- El pago al FMI se hace en el marco de una política fiscal
crecientemente regresiva. El gobierno prometió una reforma impositiva
progresiva que no realizó y en el presupuesto de este año no se prevé
ningún cambio en materia de gastos e ingresos afectando a los sectores
menos favorecidos del país.
- Los pobres, los empobrecidos, los marginados, los excluidos: ellos son
los acreedores reales de una deuda impaga. La Argentina ha demostrado
que tenía 9.810 millones de dólares para cubrirla. Decidió no hacerlo
derivando esos fondos al supuesto acreedor externo.
Attac-Argentina reafirma el compromiso de su lucha por la igualdad real
de oportunidades y trato del pueblo de la nación a partir del desarrollo
económico con justicia social.
Consejo Académico
ATTAC Argentina