Pensamiento
único,
neoliberalismo
y
mundialización
Hernán
Elvira
Introducción
El
Pensamiento
Único
·
El
Neoliberalismo
·
La
Mundialización
·
Contra
la
idea
de
que
el
mundo
es
como
es,
se
reflexiona
aquí
sobre
los
mecanismos
del
pensamiento
único,
del
neoliberalismo
y
de
la
mundialización
(los
tres
ejes
del
tiempo
en
que
vivimos),
con
la
intención
de
comprenderlos
mejor
y
contribuir
al
discurso
crítico
que
se
va
haciendo
por
debajo
de
la
realidad
espectacular
del
mundo.
El
Pensamiento
Único
Aunque
el
término
es
de
nueva
creación,
conviene
recordar
que
durante
la
mayor
parte
de
la
historia,
la
humanidad
ha
vivido
supeditada
a
alguna
forma
de
"pensamiento
único".
Prácticamente
todas
las
civilizaciones
humanas
(quizá
con
la
única
excepción-parcial-
de
la
griega)
tuvieron
un
conjunto
de
verdades
socialmente
sancionadas
y
de
obligada
creencia
y
cumplimiento
Estas
creencias,
presentadas
con
formato
religioso,
constituían
la
forma
en
que
los
hombres
adscritos
a
esa
cultura
percibían
el
mundo
y
su
funcionamiento.
Esa
única
verdad
era
propagada
por
los
representantes
de
los
grupos
privilegiados
y
tendía
a
la
perpetuación
de
esos
privilegios.
Salir
fuera
de
ese
mayoría
era
-a
resultas
de
una
formación
sistemática
en
la
conformidad-
simplemente,
impensable.
Entre
nosotros
la
civilización
cristiana
constituye
una
formulación
especialmente
representativa
de
este
"pensamiento
único"
tradicional.
A
partir
del
siglo
XVII,
con
la
aparición
del
racionalismo
y
por
una
conjunción
compleja
de
factores
que
escapan
a
este
texto,
el
monoteísmo
de
la
verdad
única
parece
fragmentarse
en
un
conjunto
de
verdades,
de
"ismos"
que
luchan
por
extenderse
en
las
conciencias
de
los
ciudadanos.
La
mente
humana
ha
descubierto
que
puede
elaborar
diferentes
concepciones
del
mundo
y
se
lanza
-filosofía,
ciencias-
a
la
investigación
y
reconstrucción
de
la
realidad.
Con
la
democratización
del
papel
impreso,
los
medios
de
difusión
de
las
ideas
parecen
equilibrarse
en
parte
y
las
diversas
teorías
sobre
lo
que
es
y
sobre
lo
que
debe
ser
se
extienden
y
compiten
entre
sí.
Ciertamente,
las
nuevas
razones
en
lucha
repiten
en
buena
parte
los
males
de
la
verdad
única
a
la
que
buscan
sustituir,
por
lo
cual,
en
las
revoluciones
que
se
suceden,
los
privilegios
se
limitan
a
cambiar
de
manos
en
vez
de
desaparecer...
Pero
no
se
trata
aquí
de
hacer
la
crítica
de
la
razón
naciente
sino
de
notar
que
durante
ese
par
de
siglos
la
producción
y
contraste
de
distintos
pensamientos
es
un
proceso
que
parece
ir
generalizándose.
A
principios
del
siglo
XX
-antes
de
que
pudiéramos
vera
la
razón
depurarse
críticamente
y
acaso
dar
sus
frutos-
van
sentándose
las
bases
de
un
retroceso
a
épocas
pasadas
de
irracionalidad
e
imperio
de
una
única
manera
de
entendernos
a
nosotros
mismos
y
al
mundo
.La
clave
de
este
siglo
de
involución
puede
situarse
en
el
desarrollo
de
los
medios
de
comunicación
de
masas.
Y
esto
no
en
cuanto
a
la
rapidez
de
los
medios
electrónicos
ni
a
la
maravilla
técnica
que
implican;
lo
esencial
es
la
asimetría
brutal
que
imponen
entre
el
emisor
y
el
receptor
de
mensajes.
En
el
siglo
XIX
el
libro,
el
panfleto,
el
discurso
-medios
asequibles
a
muchos-tuvieron
una
influencia
social.
Hoy,
el
cine,
la
televisión,
son
tan
inasequibles
y
unidireccionales
como
lo
fue
la
catedral
en
la
edad
media.
Noam
Chomsky
("El
control
de
los
medios
de
comunicación"
en
Cómo
nos
venden
la
moto
Icaria,1995)
apunta
que
la
primera
operación
moderna
de
propaganda
llevada
a
cabo
por
un
gobierno
fue
la
instrumentada
por
el
ejecutivo
de
Woodrow
Wilson
en
1916
(a
través
de
la
llamada
Comisión
Creel)
a
fin
de
inculcar
a
los
despreocupados
norteamericanos
el
odio
hacia
Alemania
y
la
necesidad
de
que
losEstados
Unidos
tomaran
parte
en
la
Primera
Guerra
Mundial.
Desde
entonces
el
increíble
poder
de
las
modernas
herramientas
de
conformidad
social
no
ha
hecho
sino
aumentar
y
perfeccionarse.
Ya
en
los
años
20
del
pasado
siglo
ideólogos
como
Walter
Lippman
(citado
por
Chomsy)
habían
sentado
las
bases
de
un
nuevo
diseño
de
la
conformidad
social.
La
teoría
de
Lippman
divide
a
los
ciudadanos
en
dosclases
diferenciadas:
Los
que
asumen
algún
papel
activo
en
cuestiones
de
administración
y
gobierno
(a
este
grupo
se
accede
sirviendo
a
los
poderosos
e
interiorizando
-aquí
la
necesidad
de
la
educación
privada-
las
doctrinas
que
mejor
corresponden
a
los
intereses
de
estos)
y
por
otro
lado
el
"rebaño
desconcertado",
es
decir,
la
generalidad
de
la
población,
demasiado
estúpidapara
comprender
los
temas
de
relevancia.
Sería
peligroso
que
los
miembros
del
"rebaño"
tomaran
algún
papel
activo,
por
lo
que
su
función
es
la
de
ser
espectadores
de
la
acción
de
gobierno,
librándose
periódicamente
de
su
carga
en
algún
miembro
de
la
clase
especializada.
Entretanto
el
rebaño
ha
de
ser
entretenido
y
conducido
y
sus
miembros
mantenidos
en
el
aislamiento
que
impida
una
organización
de
la
gente
en
defensa
de
sus
intereses.
Para
Lippman,
es
misión
de
la
élite
la
fabricación
de
consenso,
esto
es,
el
pastoreo
mediático
del
rebaño
incapaz
de
comprender
por
sí
mismo
cuáles
son
los
intereses
comunes.
Dejando
aparte
las
disquisiciones
universitarias
e
intelectuales,
y
aunque
parezca
disparatado,
esta
ha
sido
y
es
hoy
la
teoría
social
dominante
El
Neoliberalismo
De
la
misma
manera
que
el
"pensamiento
único"
antiguo
presentaba
la
sociedad
aristocrática
como
la
única
sensata
e
imaginable,
así
los
medios
masivos
hoy
nos
presentan
el
sistema
capitalista
en
que
está
organizado
el
sistema
de
privilegios
de
nuestro
tiempo
como
connatural
a
la
especie
humana
,como
único
posible.
Un
impresionante
conjunto
de
instituciones,
fundaciones,
grupos
de
estudio
y
foros
internacionales,
con
financiación
ilimitada
y
el
respaldo
casi
total
de
los
medios
de
comunicación,
trabajan
incansablemente
desde
hace
décadas
(las
más
antiguas
de
estas
instituciones
datan
de
los
años
20del
pasado
siglo;
la
mayoría,
de
los
años
posteriores
a
la
Segunda
Guerra
Mundial)
para
elaborar
y
extender
aquellas
doctrinas
que,
sirviendo
directamente
al
conglomerado
empresarial-estatal,
puedan
presentarse
al
público
como
hechos
naturales
obvios
e
irrefutables.
Ignacio
Ramonet
("Pensamiento
único
y
nuevos
amos
del
mundo"
en
Cómo
nos
venden
la
moto
Icaria,1995)
define
el
pensamiento
único
como
"la
traducción
a
términos
ideológicos
de
pretensión
universal
de
los
intereses
de
un
conjunto
de
fuerzas
económicas,
en
especial
las
del
capital
internacional".
Y
añade:"Se
puede
decir
que
está
formulado
y
definido
a
partir
de
l944,
con
ocasión
de
los
acuerdos
de
Bretton
Woods.
Sus
fuentes
principales
son
las
grandes
instituciones
económicas
y
monetarias
-Banco
Mundial,
Foro
Monetario
Internacional,
Organización
de
Cooperación
de
Desarrollo
Económico,
Acuerdo
General
sobre
Tarifas
Aduaneras
y
Comercio,
Comisión
Europea,
(...),
etc.-
quienes,
mediante
su
financiación,
afilian
al
servicio
de
sus
ideas,
en
todo
el
planeta,
a
muchos
centros
de
investigación,
universidades
y
fundaciones
que,
a
su
vez,
afinan
y
propagan
la
buena
nueva.(...)En
casi
todas
partes,
facultades
de
ciencias
económicas,
periodistas,
ensayistas
y
también
políticos,
examinan
de
nuevo
los
principales
mandamientos
de
estas
nuevas
tablas
de
la
ley
y,
usando
como
repetidores
los
medios
de
comunicación
de
masas,
los
reiteran
hasta
la
saciedad,
sabiendo
a
ciencia
cierta
que,
en
nuestra
sociedad
mediática,
repetición
vale
por
demostración."En
la
misma
línea
y
refiriéndose
al
neoliberalismo,
Susan
George
(Citado
en
Joaquín
Estefanía,
La
nueva
economía,
Debate,
2001)
escribe:"...empezó
a
construirse
a
partir
de
la
nada
después
de
la
Segunda
Guerra
Mundial
ante
una
indiferencia
generalizada.
Pero
algunas
décadas
después,
gracias
a
la
inteligencia
estratégica
de
sus
promotores
y
los
cientos
de
millones
de
dólares
de
financiación
(...)
se
ha
convertido
en
pedestal
del
pensamiento
único.
Los
neoliberales
siempre
supieron
que
había
que
empezar
por
transformar
el
panorama
intelectual.
Y
es
que,
antes
de
que
tengan
consecuencias
sobre
la
vida
de
los
ciudadanos
y
de
la
ciudad,
las
ideas
tienen
que
ser
propagadas.
Hay
que
permitir
que
los
que
las
producen,
publican,
enseñan
y
difunden
lo
hagan
en
buenas
condiciones.
Por
eso
desde
l945,
el
movimiento
neoliberal
no
ha
dejado
de
reclutar
a
pensadores
y
proveedores
de
fondos
y
dotarse
de
medios
financieros
e
institucionales
importantes."
En
resumen
de
Ramonet,
estos
serían
los
principios
del
neoliberalismo-pensamiento
único:
·"Lo
económico
prima
sobre
lo
político.
Se
coloca
a
la
economía
en
el
puesto
de
mando
(un
marxista
distraído
no
renegaría
de
este
principio);
una
economía,
desde
luego,
liberada
de
la
ganga
de
lo
social.
·El
mercado,
cuya
mano
invisible
corrige
las
asperezas
y
disfunciones
del
capitalismo,
y
muy
especialmente
los
mercados
financieros,
cuyos
signos
orientan
y
determinan
el
movimiento
general
de
la
economía.
·La
competencia
y
la
competitividad,
que
estimulan
y
dinamizan
a
las
empresas
llevándolas
a
una
permanente
y
benéfica
modernización.
·El
libre
intercambio
sin
límites,
factor
de
desarrollo
ininterrumpido
del
comercio
y,
por
consiguiente,
de
la
sociedad.
·La
mundialización,
tanto
de
la
producción
manufacturera
como
de
los
flujos
financieros.
·La
división
internacional
del
trabajo,
que
modera
las
reivindicaciones
sindicales
y
abarata
los
costes
salariales.
·La
moneda
fuerte,
factor
de
estabilización.
·La
desreglamentación,
la
privatización,
la
liberalización.
·Cada
vez
menos
estado
y
un
arbitraje
constante
en
favor
de
los
ingresos
del
capital
en
detrimento
de
los
del
trabajo.
·Indiferencia
con
respecto
al
costo
ecológico.
Es
decir,
resumiendo
lo
visto
hasta
ahora:
Los
grupos
de
interés
económico
y
político,
han
visto
acaso
peligrar
su
posición
con
las
pretensiones
emancipadoras
de
la
razón,
que
con
sus
construcciones
utópicas
amenazaba
con
trastocar
el
orden
social.
Gracias
al
desarrollo
tecnológico,
en
especial
al
aplicado
a
la
propagación
de
mensajes,
ven
llegado
el
momento
de
regresar
a
aquel
estadio
de
conformidad
adormecida
de
las
mayorías
que
sostuvo
durante
milenios
los
privilegios
de
sus
antecesores
en
la
cima
de
la
pirámide
social.
Para
lograr
este
objetivo
resta,
sin
embargo,
un
obstáculo
aún
no
considerado:
la
autonomía
política
de
los
estados
nacionales,
que
con
sus
medidas
proteccionistas
pueden
intentar
favorecer
la
producción
propia
de
bienes,
dificultando
así
la
mecánica
de
la
obtención
masiva
de
beneficios
de
las
grandes
corporaciones
comerciales.
La
Mundialización
Quizá
pocos
fenómenos
puedan
parecer
más
naturales
que
la
globalización.
El
aumento
de
las
relaciones
entre
los
pueblos,
el
contacto
e
intercambio
constantes
entre
las
naciones
son,
desde
luego,
presentados
como
algo
espontáneo
y
benéfico
para
el
conjunto
de
la
humanidad.
Pero
-en
el
sentido
que
hoy
le
damos
a
la
palabra-
la
globalización
es
uno
de
los
elementos
más
intencionadamente
construidos
y
que
mejor
sirven
al
beneficio
a
costa
de
la
miseria
humana
y
ecológica,
de
todos
cuantos
integran
el
cuadro
del
pensamiento
único.
En
su
estudio
del
Nuevo
Orden
Mundial
(Fragmento
editado
en
folleto,
sin
identificar),
Martín
Lozano
detalla
la
naturaleza
y
actividades
de
un
nutrido
grupo
de
agentes
institucionales
en
pro
de
la
mundialización
neoliberal
de
la
economía,
desde
el
Instituto
Aspen
(1949)
hasta
la
Conferencia
de
Davos
(1971),pasando
por
el
Bilderberg
Group
(1954)
o
el
Club
de
Roma
(1968).Pero
quizá
el
más
representativo
de
todos
ellos
sea
la
Comisión
Trilateral,
nacida
en
Kyoto(1975)
de
la
mano
de
las
firmas
bancarias,
comerciales
e
industriales
más
poderosas
del
planeta.
Si
bien
los
objetivos
públicos
de
la
Comisión
se
acogen
a
la
retórica
"humanista"
de
la
globalización:
"Todos
los
pueblos
forman
parte
de
una
comunidad
mundial,
dependiendo
de
un
conjunto
de
recursos.
Están
unidos
por
los
lazos
de
una
sola
humanidad
y
se
encuentran
asociados
en
la
aventura
común
del
planeta
Tierra"
(Declaración
de
Filadelfia);
sus
auténticos
propósitos
son
consolidar
la
hegemonía
del
bloque
desarrollado
sobre
los
países
del
Tercer
Mundo
e
impedir
que
éstos
puedan
obstaculizar
el
futuro
de
ese
predominio
.Ya
en1975,
Z.
Brzezinski
-uno
de
los
principales
constructores
de
la
ideología
de
nuestro
siglo-
señalaba
que
"el
eje
esencial
de
los
conflictos
ya
no
se
sitúa
entre
el
mundo
occidental
y
el
mundo
comunista,
sino
entre
los
países
desarrollados
y
los
que
aún
no
lo
están"
y
pedía
-como
hoy
pide
Bush-
"el
establecimiento
de
un
sistema
internacional
que
no
pueda
verse
afectado
por
los
'chantajes'
del
Tercer
Mundo".La
pretensión
mundializadora,
que
también
anima
a
instituciones
como
el
FMI,
GATT,
Maastricht,
etc.,
fue
claramente
enunciada
por
David
Rockefeller
en
palabras
igualmente
recogidas
por
Lozano:
"De
lo
que
se
trata
es
de
sustituir
la
autodeterminación
nacional
que
se
ha
practicado
durante
siglos
en
el
pasado
por
la
soberanía
de
una
élite
de
técnicos
y
de
financieros
mundiales."Este
proyecto
de
gobierno
mundial
de
las
corporaciones
era
claramente
explicado
en
la
Conferencia
de
Davos
de
l971:
"En
los
próximos
treinta
años,
alrededor
de
trescientas
multinacionales
geocéntricas
regularán
a
nivel
mundial
el
mercado
de
los
productos
de
consumo,
y
no
subsistirán
más
que
algunas
pequeñas
firmas
para
abastecer
mercados
marginales.
El
objetivo
deberá
alcanzarse
en
dos
etapas:
primeramente,
diversas
firmas
y
entidades
bancarias
se
reagruparán
en
el
marco
multinacional;
después
(...)
esas
multinacionales
se
acoplarán
al
objeto
de
controlar,
cada
una
en
su
especialidad,
el
mercado
mundial."Nada
más
alejado,
como
vemos,
al
fenómeno
natural
e
irreversible
que
con
frecuencia
se
nos
presenta.
La
mundialización
no
es
sino
la
extensión
del
poder
del
gran
capital
a
cada
rincón
del
planeta,
por
encima
de
la
autonomía
política
de
los
estados
-vease
el
papel
de
la
Unión
Europea-
y
en
claro
perjuicio
de
los
ciudadanos,
especialmente
de
los
del
Tercer
Mundo.
Y
es
un
proceso
planificado
y
llevado
a
la
práctica
por
los
agentes
de
las
grandes
corporaciones
-junto
con
el
resto
de
las
transformaciones
neoliberales
en
favor
de
los
privilegiados-
y
transformado
en
ideología
popular,
en
la
nueva
verdad
que
nadie
puede
dejar
de
ver,
por
la
acción
sistemática
de
los
medios
de
comunicación
Final
Para
terminar,
algunas
reflexiones
que
quedan
abiertas:
Ya
que
la
fabricación
del
consenso
mediante
la
manipulación
mediática
es
un
mecanismo
de
tipo
irracional
-que
apela
y
utiliza
constantemente
las
instancias
afectivas,
inconscientes,
del
individuo-
parece
que
la
manera
de
contrarrestarla
extensión
del
pensamiento
único
es
el
estudio
independiente
y
el
análisis
crítico;
es
decir
una
recuperación
(pero
evitando
los
excesos
del
racionalismo)de
aquella
actividad
de
razonamiento
que
puso
ya
en
peligro
en
siglos
pasados
los
privilegios
medievales.
Las
concepciones
del
mundo
contrapuestas
al
poder
vigente
se
extendieron
en
su
momento
gracias
a
la
popularización
de
los
materiales
impresos.
El
estado
y
las
corporaciones
contestan
con
la
creación
y
manejo
de
estructuras
mediáticas
unidireccionales
que
les
aseguran
el
control
dela
opinión.
¿No
representará
hoy
la
popularización
de
internet
(que
permite
publicar
a
bajo
coste)
una
posibilidad
de
cortocircuitar
los
medios
masivos
y
difundir
hechos
y
razonamientos
contrarios
al
consenso
neoliberal?
De
ahí
la
importancia
de
crear
espacios
comunicativos
de
insumisión.
Sin
embargo
el
medio
virtual,
que
es
estructuralmente
abierto,
se
va
cerrando
rápidamente
por
el
monopolio
comercial
y
publicitario...Hemos
visto
que
tanto
el
proceso
de
la
creación
de
consenso
mediático
en
torno
al
capitalismo
como
la
mundialización
de
la
economía,
son
fenómenos
largo
tiempo
planificados,
en
los
que
se
han
invertido
sumas
colosales
y
que
requieren
la
complicidad
de
compleja
estructuras
técnicas
y
de
auténticos
ejércitos
de
expertos,
periodistas
,escritores,
políticos...
Esto
parece
indicar
que
no
se
trata
de
mecanismos
naturales
e
inevitables
en
la
evolución
del
mundo
social.
Aunque
un
enfoque
estructural
es
sin
duda
pensable,
la
realidad
que
vivimos
parece
claramente
construida
de
manera
voluntaria,
laboriosa
e
interesada,
por
determinados
sectores
de
la
sociedad.
Contra
un
fenómeno
natural
es
inútil
combatir,
pero
contra
la
acción
voluntaria
y
perjudicial
de
otros
(aunque
esté
respaldada
por
medios
descomunales)
es
pensable
la
crítica
y
la
negación.