EL DINERO SUCIO, SANGRE DEL SISTEMA ECONÓMICO Y EL PODER.

                                                                                          Julio Sevares

El lavado y el blanqueo de dinero alcanzaron magnitudes escandalosas, revelando extensas redes de delito de guante blanco y corrupción en las que participan grandes bancos y empresas y gobiernos de países grandes y chicos, del centro y de la periferia. La mayor parte de las operaciones de lavado y blanqueo se hacen a través de los centros financieros offshore en los que tienen sucursales todos los bancos y grandes compañías financieras del mundo.

La cantidad de dinero que circula por los circuitos grises y negros del sistema es tan grande que se ha convertido en una amenaza en varios sentidos: implica una gigantesca evasión impositiva, reduce el control de los mercados monetarios de los países afectados y constituye una inmensa “caja” disponible para financiar la corrupción y el delito, por lo cual vulnera los sistemas jurídicos y políticos.

Según el GAFI, “los posibles costos políticos y sociales del lavado de dinero, si no se controla o se maneja inefectivamente, son serios. El crimen organizado puede infiltrar las instituciones financieras, adquirir control de grandes sectores a través de las inversiones u ofrecer sobornos a funcionarios públicos y también a gobiernos. La influencia económica y política de las organizaciones criminales pueden debilitar el tejido social, los estándares éticos colectivos y, finalmente, las instituciones democráticas de la sociedad. En los países en transición hacia sistemas democráticos, esta influencia criminal puede minar la transición. Más aún, el lavado de dinero está inextricablemente unido a la actividad criminal que lo genera. El lavado permite continuar esa actividad criminal”[i]

Un documento del Consejo Nacional de Seguridad de los EEUU (National Security Council) aporta algunas inquietudes más precisas: “la globalización ha creado una nueva clase de amenaza para la seguridad nacional delitos de diverso tipo que incluyen el fraude financiero, que no tienen fronteras y que afectan los negocios de las empresas estadounidenses”[ii].

Como consecuencia de esa preocupación, en los últimos años algunos  organismos internacionales y gobiernos comenzaron a manifestar preocupación por el fenómeno y lanzaron campañas para limitar algunas formas de delito financiero.

Sin embargo las medidas son muy limitadas y están lejos de atacar las raíces del problema.

La debilidad de los gobiernos y las regulaciones no se debe a falta de visión o de decisión. Se debe a que delitos como el lavado y el blanqueo no son excreciones marginales del sistema económico ni el producto de la actividad de un grupo de delincuentes profesionales,  sino que son parte del mismo sistema:

- La expansión de los circuitos grises y negros del dinero son una consecuencia directa e inevitable de las medidas de liberalización y desregulación financiera tomadas por los gobiernos en las últimas décadas. Los países del centro presionan desde hace años para que todos los de la periferia sigan ese camino;

- La expansión de las redes de dinero disponible para el lavado y el blanqueo es consecuencia, también, de uno de los fenómenos más salientes del capitalismo de las últimas décadas: el enriquecimiento vertiginoso de algunos sectores sociales debido a la especulación, la corrupción y el delito.

- El dinero proveniente del delito y del crimen es administrado por grandes entidades financieras bancarias y no bancarias que ocupan los primeros lugares en el circuito del dinero “blanco”, como se ha demostrado en el caso del Citibank;

- En las redes de lavado y blanqueo se encuentran, además de los personajes marginales especializados en negocios sucios y criminales, grandes empresarios, gobernantes y políticos de primer nivel;

De hecho, las grandes operaciones de lavado y blanqueo que se han detectado en los últimos años nunca podrían haberse realizado sin la tolerancia de las autoridades y las influencias de grandes personajes del poder. Del mismo modo, la expansión de delitos como el narcotráfico o la corrupción de funcionarios gubernamentales es también posible porque en ellos participan grandes empresarios, gobernantes y organismos de espionaje y seguridad de los países centrales.

Más aún, en la actualidad, a pesar de la conciencia que existe sobre el problema y de la extensa discusión internacional que se ha generado sobre el mismo los gobiernos se niegan a tomar las medidas elementales que contribuirían a golpear seriamente el lavado de dinero, como sería el establecimiento de regulaciones y controles firmes de los sistemas financieros y la prohibición de operaciones con los centros offshore.

En un editorial el  New York Times afirma: “América esta amenazada por la expansión de los cárteles internacionales del crimen – un lado oscuro de la globalización. Un valorable informe de la Casa Blanca documenta como el colapso de la Unión soviética, la reducción de las barreras comerciales y los avances en telecomunicaciones incrementaron el alcance de los sindicatos del crimen, desde Rusia y Europa del Esta hasta Asia, América Latina y las zonas ricas en diamantes de Africa. La administración de Clinton ha liderado una campaña internacional para caer sobre uno de los componentes esenciales del problema, el lavado de dinero. Pero los bancos americanos están ellos mismos entre los principales conductos mundiales para el lavado de fondos. Si las propias leyes americanas no son fortalecidas, los esfuerzos internacionales para reducir el flujo de dinero sucio tendrán impacto limitado. Un reciente informe de la Oficina General de Contabilidad (General Accounting Office) encuentra “relativamente fácil” para los extranjeros lavar dinero a través de los bancos americanos”. [iii]

Para combatir el lavado y el blanqueo son necesarias regulaciones más estrictas. Pero el sistema financiero se opone a controles estrictos. Carl Levin, del Subcomité de Investigaciones del Senado de los EEUU propuso obligar a los bancos estadounidenses a conocer mejor a sus bancos corresponsales, monitorear sus cuentas y no aceptar cuentas de bancos inscriptos en paraísos fiscales en los cuales no hay regulaciones estrictas contra el lavado de dinero. Pero es consciente de la resistencia de los bancos:  “A la industria bancaria, sostiene el senador,  no le gusta la intromisión regulatoria del gobierno. Quieren la mayor libertad posible. También temen ser dejados en una posición de desventaja competitiva respecto de bancos de otros países y ésa es una preocupación legítima” [iv]

 

CUANTO ES Y DE DONDE VIENE

Según  estimaciones del FMI,  en el mercado internacional de capitales entran entre 300.000 y 500.000 millones de dinero sucio cada año. Naciones Unidas estima, a su vez, que cada año se lavan 600.000 una suma equivalente al  2% del PBI mundial, dos veces el PBI argentino, una vez el español y a casi un año de exportaciones estadounidenses. Pero el GAFI, basándose en estimaciones realizadas sobre casos particulares de países, sostiene que el monto del delito está subestimado.[v]

Las ganancias anuales del tráfico de droga se calculan en 300 a 500 mil millones de dólares, es decir de 8% a 10% del comercio mundial; la “facturación” de la piratería informática, 200.000 millones; las falsificaciones 100.000 millones y el fraude al presupuesto comunitario, de 10 a 15 mil millones. “En total, tomando sólo en cuenta las actividades con dimensiones transnacionales –como el proxenetismo- el producto bruto criminal mundial supera ampliamente el millón de dólares por año, casi el 20% del comercio mundial”.[vi]

Un cálculo realizado por el FMI en 1987 sobre “la balanza de pagos del planeta Tierra” da también una apreciación sobre el volumen de dinero negro en circulación. Según el mismo, sólo en 1987 la Tierra tuvo un superávit comercial con el resto de la galaxia de 29.000 millones de dólares, un déficit en la balanza de servicios de 68.000 millones y un endeudamiento de 39.000 millones.

Si las exportaciones registradas en todo el mundo son más que las importaciones,  se debe posiblemente al contrabando(La mercadería sale de un país y es registrada como exportación pero ingresa a otro sin ser registrada como importación) o a la subfacturación de importaciones realizada  para eludir impuestos o justificar el envío de divisas al exterior.

Pero puede deberse también a la sobrefacturación de exportaciones destinada a blanquear las divisas mal habidas.

El “déficit de la Tierra” en el balance de servicios se debe a que en algunos países se sacaron divisas con la justificación de pagos de servicios, pero el cobro no figura en el supuesto prestador. Este recurso puede utilizarse para la evasión de capitales.

El “endeudamiento” revela que algunos países tienen registradas deudas que no están anotadas como acreencias en otros. Esto puede suceder cuando un agente de un país ingresa divisas que declara como deuda sin que en realidad lo sean o cuando un deudor de un país cancela su deuda sin declararlo. El primer tipo de operación es utilizado habitualmente para reingresar a un país capital sacado ilegalmente o para recibir pagos que no pueden justificarse, blanqueando el dinero. El segundo tipo aparece cuando un agente local no declara la cancelación de una deuda porque espera beneficiarse con algún salvataje como sucedió con el endeudamiento del sector privado en la Argentina en los años ochenta.[vii]

 “El número y variedad de transacciones utilizadas para lavar dinero, sostiene el FMI,  ha devenido crecientemente complejas, frecuentemente involucrando numerosas instituciones financieras  desde muchas jurisdicciones y crecientemente usando instituciones financieras no bancarias (Ej. casas de cambio,  servicios de cambio de cheques en efectivo,  aseguradoras, intermediarios en el mercado financiero o de commodities).” [viii]

“Estamos viendo, sostiene un informe oficial de los EEUU,  una proliferación de crímenes financieros no limitados al lavado de dinero de la droga. Estos incluyen los tipos más comunes de fraude financiero pero incluyen también nuevas variaciones, particularmente el uso de garantías de bancos de primera línea, falsificación de cartas de crédito, utilización de bonos falsificados o robados como garantía de créditos y otros delitos” [ix] 

Según el GAFI la más importante fuente de lavado  es el narcotráfico. En las décadas del ochenta y noventa el mercado de la heroína se multiplicó por veinte y el de la cocaína por cincuenta y en la actualidad las ventas de drogas ilegales llegan a cerca de 120.000 millones en los EEUU y Europa. Del 50 al 70% de ese dinero es sometido a alguna forma de lavado.

Otras fuentes de dinero a blanquear son el contrabando, las inversiones fraudulentas y la corrupción.

También es importante el monto de dinero a blanquear proveniente de la evasión impositiva: En los EEUU la economía negra, sin considerar la evasión al impuesto al valor agregado, oscila entre el 4 y el 9% del PBI. En países del la OCDE es entre el  5% y el 28%, en América Latina entre el 25% y el 61%.

En los últimos años se detectó, finalmente, el crecimiento de los fondos provenientes del tráfico de personas.

Al tráfico de armas, se le presta menos atención, pero es importante por el monto de dinero que maneja y porque en el mismo intervienen empresas formales de países industriales y en algunos casos con participación estatal. En este rubro, como en pocos otros, las fronteras entre negocios lícitos e ilícitos, dinero negro y dinero blanco, de por sí difusas, son mucho más difíciles de precisar.

 

EL AMBIGUO COLOR DEL DINERO

La doctrina jurídica generalmente aplicada al delito financiero diferencia entre dinero negro, que puede surgir de una actividad legal y que se esconde para evadir impuestos y el dinero sucio que proviene de ganancias de actividades criminales como narcotráfico, venta de armas o tráfico de personas.

El dinero negro es blanqueado, reintroduciéndolo a actividades legales, y el dinero sucio es lavado para, también, volcarlo actividades legales. En algunas operaciones los lavadores buscan incluso pagar impuestos sobre ese dinero para legalizarlo.

Pero, para Marcelo Sain, responsable del área de prevención y control de lavado de dinero de la Secretaría de Lucha Contra el Narcotráfico (Sedronar), las fronteras entre las categorías de dinero negro y sucio no son tan tajantes. El experto considera que el blanqueo también debe considerarse lavado por dos razones. La primera es que en el origen de la operación existe el delito de fraude fiscal y segundo porque el circuito de ocultación, legalización y legitimación del dinero evadido es generalmente el mismo que el utilizado para blanquear dinero del crimen. “Todos los paraísos fiscales, señala, han surgido como consecuencia de la necesidad de canalización de los recursos de la evasión tributaria de los países centrales. Y esos mismos circuitos son los que después comenzaron a utilizarse para blanquear dinero de las grandes organizaciones criminales internacionales”. [x]

En un editorial ya citado, el  New York Times afirma que el lavado de dinero“ es definido como un crimen si proviene del tráfico de drogas, el terrorismo o el fraude bancario. Pero los beneficios de la prostitución, extorsión, contrabando de inmigrantes y tráfico de armas puede todavía ser lavado a través de un banco americano sin consecuencias para el banco o par el depositante. Dictadores corruptos y sus socios de negocios pueden todavía depositar legalmente su saqueo en las instituciones financieras americanas”[xi].

Un parlamentario británico define claramente: “los teóricos pueden ser capaces de trazar líneas conceptuales nítidas entre actividades mafiosas, crimen empresario y corrupción política, pero en la vida real esos fenómenos están tan vinculados que no es fácil ver donde terminan los malos muchachos y comienzan los buenos” [xii]

 

GLOBALIZACIÓN, TECNOLOGÍA Y DELITO

Las causas de la expansión de delitos como el lavado o el blanqueado del dinero son varias: en primer lugar se encuentra la liberalización financiera, que creó el marco sin el cual los modernos delitos financieros internacionales no podrían existir. Como señala Vito Tanzi, experto impositivo del FMI,  “La globalización de las actividades económicas y los mercados financieros ha tenido muchos impactos positivos en la economía mundial... Está siendo obvio, no obstante, que hay también algunos costos. La facilidad con la cual el dinero sucio puede ser lavado internacionalmente es uno de esos costos”.[xiii]

Efectivamente, como afirma la profesora Susan Strange en su libro Dinero Loco, “Difícilmente hubiese sido posible diseñar un ‘no-régimen’  más apropiado que el sistema bancario global para las necesidades de los narcotraficantes y de otros traficantes ilícitos que quieren poner fuera del alcance de la policía el origen de sus inmensos beneficios ilegales. El negocio del blanqueo de dinero no podría haber prosperado y crecido tanto e no ser por los instrumentos que permiten los rápidos y relativamente invisibles movimientos de dinero a nivel transnacional. Esto lo sabe todo el mundo”.[xiv]

La liberalización, desregulación y privatización del mercado financiero internacional en las últimas décadas creó el escenario propicio para el auge especulativo y el delito financiero(Ver Anexo con una síntesis del proceso de liberalización financiera en el mundo industrial).

Lo más importante a tener en cuenta es que la liberalización no ha sido un fenómeno de la naturaleza sino el cumplimiento de objetivos de políticas gubernamentales las cuales expresaron y expresan, a su vez, los intereses del capital financiero.

Por otra parte, el dinero sucio proviene de la expansión de delitos de rentabilidad gigantesca, cuya magnitud sería imposible sin algún grado de tolerancia de gobiernos y, en algunos casos, organismos de seguridad o de la asociación entre funcionarios e intereses empresarios.

Existe, además, otro factor estructural. El capitalismo ha tenido, en las últimas décadas, una dinámica que permitió la acumulación de enormes fortunas en el mismo circuito legal, gracias a las aventuras especulativas y a una cultura de distribución que fomenta las crecientes diferencias en las remuneraciones dentro de las empresas y el propio sector público.  

Gracias a ello, la cantidad de dinero de las personas más ricas del mundo aumentó el año pasado un  6%. El número de individuos de “alta riqueza” Que tienen más de un millón de dólares aumentó un 3%. Ahora son 7,2 millones. El crecimiento fue menor en el 2000 que en años anteriores porque la caída de la bolsa licuó algunas fortunas. En América Latina hay 190.000 personas de “alta riqueza” y en Africa, 40.000.[xv]

Para huir de las garras de los recaudadores, las fortunas huyen de la garra de los recaudadores y se refugian en paraísos fiscales de donde vuelven blanqueadas.

Estas operaciones florecen en un campo abonado por la difusión de una cultura de la riqueza que considera la evasión de impuestos como una justa respuesta a la voracidad del estado ineficiente y distribucionista. Enriquecimiento, evasión y lavado se acoplan en la cultura del individualismo y de la  glorificación de la selección darwiniana de la especie social.

Las innovaciones tecnológicas tuvieron, a su vez, un papel decisivo en la creación de este escenario porque permitieron la expansión de las transacciones financieras blancas, negras y de cualquier otro color y la creación de formas de escabullir y reciclar dinero.

En el Siglo XIX el desarrollo del telégrafo y el tendido de los cables interoceánicos unificaron los mercados financieros y cambiarios de los países desarrollados dando lugar al primer mercado globalizado al instante. Aunque la globalización alcanzaba sólo al mundo desarrollado occidental.

A partir de los años setenta, las innovaciones tecnológicas en el campo de la transmisión y procesamiento de datos comenzaron a funcionar en sinergia con las desregulaciones nacionales y transnacionales de los cambios y las finanzas: por una parte, las nuevas tecnologías permitieron extender, complejizar y acelerar operaciones tradicionales como el crédito o las operaciones de futuro y crear otras nuevas, aprovechando el campo abierto por las desregulaciones. Por otra, la interconexión de los agentes y los mercados y la sofisticación de los sistemas de cálculo y contabilidad, redujeron la capacidad de las autoridades financieras para regular los sistemas y disciplinar los agentes nacionales.

En su informe Mercados Internacionales de Capital (International Capital Markets)  de 1999  el FMI desgrana profusas referencias sobre la dificultad de los reguladores y autoridades para seguir el paso de los innovadores financieros. Cita, incluso una confesión de Alan Greenspan: “Nosotros no entendemos completamente la dinámica del nuevo sistema”.

Un organismo gubernamental de los EEUU, interesado en el tema expone:  “Hay una preocupación  emergente sobre las nuevas prácticas bancarias, como el acceso directo que permite a los clientes procesar transacciones directamente a través de sus cuentas operando a través de computadoras. Este sistema limita la capacidad de los bancos para monitorear el monto operado en las cuentas... Los dueños de los fondos pueden ahora manipular la identidad del destinatario final de los fondos sin la revisión de los oficiales bancarios”[xvi] 

La pérdida de poder de los gobiernos y los reguladores no es parte de un fatalismo tecnológico ni de ninguna evolución “natural” e inevitable de la historia, sino el resultado de una puja de poderes en la cual el capital lucha, desde siempre, por conquistar libertad de movimiento.

 

LOS PARAÍSOS FUNCIONALES

El dinero sucio negro, se lava o se blanquea,  en su mayor parte en los paraísos fiscales en los cuales se estima que hay depositados 5 billones de dólares y funciona un millón de sociedades amparadas en el anonimato.

El primer antecedente en la creación de centros offshores es el de Las Bermudas donde ya a principios de siglo se instalaron bancos y compañías de seguros.

En los años setenta se abrieron en Mónaco y en las islas del Canal de la Mancha. Irlanda se incorporó ofreciendo exenciones impositivas a escritores y fue ampliando sus servicios hasta llegar a la instalación de un centro financiero offshore. También hay centros offshore en Hungría, Rumania, Chipre, Madeira, Singapur, Hong Kong, Finlandia y Gibraltar, entre otros.

A fines de 1998 había 4.000 bancos offshore en unas 60 jurisdicciones offshore con activos estimados en 5 billones de dólares. El 44% en el Caribe y Latinoamérica, 28% en Europa, 18% en Asia y el resto en Medio Oriente y Africa.  

En los paraísos se pueden fundar empresas que no están obligadas a publicar sus cuentas ni sus listas de directores y accionistas o depositar dinero en los bancos allí establecidos. Estas características tienen unos 75 de los 570 bancos licenciados en las Islas Cayman y 65 de los 400 instalados en Bahamas.

Muchos de los grandes bancos internacionales tienen sucursales en algún paraíso fiscal y operan en el ocultamiento de dinero.

Las empresas o bancos virtuales no pueden operar por si mismos en la medida que no tienen instalaciones ni personal. Lo hacen a través de cuentas que abren en otros bancos que tienen existencia física en los offshore y que, en muchas ocasiones, son sucursales de bancos que operan normalmente en el circuito formal. Los bancos virtuales que tienen cuenta en bancos formales se denominan “corresponsales”.

Los bancos que aceptan como clientes a las firmas virtuales tienen que cumplir ciertos requisitos que dependen del país en que se encuentran, pero, aún a pesar del aumento de las exigencias en los últimos años, los bancos hacen pocas averiguaciones sobre el origen del dinero que reciben: en este punto la línea divisoria entre lo legal y lo ilegal se borran como en pocos lados.

El sistema se complejiza con el procedimiento de “ennidado” (nesting) por el cual en un banco extranjero abre una cuenta en otro banco extranjero que, a su vez, tiene una cuenta en un banco local. De esa forma el origen del dinero se va diluyendo.

Tres cuartos de los grandes bancos investigados por el Senado estadounidense tienen, cada uno, más de 1.000 cuentas de bancos corresponsales. Los dos bancos más grandes de la lista, que no son estadounidenses, tienen 12.000 y 7.500 cuentas cada uno  A mediados de 1999 los cinco principales bancos estadounidenses con cuentas de corresponsales tenían  17.000 millones de dólares en esas cuentas. Los 75 mayores bancos tenían depositados en ellas 35.000 millones de dólares.[xvii]

Diferentes versiones de paraísos se encuentran en las islas de las cálidas aguas del caribe y en otras enclavadas en el turbulento Canal de la Mancha; en el seno de la City londinense y en pintorescas ciudades de las montañas europeas como Andorra o Liechtenstein; en la hedonista Mónaco y en el  belicoso Israel. Mónaco está sufriendo presiones de Francia por su actitud ante el dinero dudoso. Una comisión parlamentaria gala conminó al gobierno de su país a “contemplar seriamente una revisión de sus relaciones con el principado” porque las relaciones con el tradicional paraíso de los ricos del mundo amenazan con “desacreditar la determinación de Francia de combatir el lavado de dinero ilegal”.[xviii]

En Israel,  jefe del departamento de Investigaciones del Ministerio de Policía declaró  recientemente “hoy tenemos un maravilloso país para el lavado de dinero” Estimó que el lavado de dinero en Israel incluye el juego, el fraude y el robo de propiedades y asciende a miles de millones de dólares.[xix]

En esta cofradía de la discreción, Suiza ocupa un lugar prominente,  estimándose que canaliza un tercio del dinero negro internacional.

En Suiza, sostiene Jean Ziegler, un suizo experto en el tema de delito financiero,  “Una oligarquía financiera reina desde hace cerca de doscientos años sobre un Estado y un pueblo cuya legislación, sistema ideológico y burocracias electorales están estrechamente adaptadas a sus necesidades. Gracias a un sistema bancario hipertrofiado, también gracias a esas instituciones que son el secreto bancario y la cuenta de número, esta oligarquía funciona como un encubridor del sistema capitalista mundial”. Ziegler cita a Chateaubriand cuando dice: “Neutral en las grandes revoluciones de los Estados que los rodeaban, los suizos se enriquecieron con la desgracia de los demás y fundaron un banco sobre las calamidades humanas”

El sistema es un refugio inigualable para los frutos de la corrupción: “La ley helvética es tan compleja, sostiene el investigador y parlamentario suizo,  que muy pocos gobiernos africanos, latinoamericanos o asiáticos tienen alguna posibilidad de recuperar unas pocas migajas de las fortunas de sus tiranos destituidos” [xx]

La banca suiza aparece, en rigor, en toda la gama de actividades delictivas, como lo muestra un caso reciente: el Agente Especial Robert Philip Hanssen del departamento de contrainteligencia del FBI, pasó información a la Unión Soviética, primero y luego a Rusia, por un lapso de 16 años. El pago de sus servicios era depositado en cuentas del Credit Suisse y del Banque Leu de Suiza, casas ya involucradas en varios casos de lavado de dinero.

En Latinoamérica, los puntos calientes del dinero sucio son varios.  “Panamá, escribe un periodista de un diario madrileño, vive de del canal, de la intangibilidad fiscal para las empresas extranjeras y del movimiento de dinero, en gran parte procedente del narcotráfico. “Esta ciudad es ante todo es, una inmensa lavandería” admite un diplomático europeo, un lugar donde los beneficios procedentes de la droga adquieren cierta respetabilidad para su posterior curso legal”[xxi]

Uruguay tiene un régimen de creación de empresas permisivo y de bajos impuestos que permite realizar muchas operaciones en forma discreta y que es profusamente utilizado por argentinos; Chile, por su parte, ha estado muchas veces bajo sospecha de hacer pocas averiguaciones sobre el origen del capital externo que recibe. En estas prácticas estarían involucrados incluso grandes grupos trasandinos, algunos de los cuales realizaron importantes inversiones en la Argentina.

También tienen centros offshores Hungría, Rumania, Chipre, Madeira, Singapur, Hong Kong, Finlandia, Gibraltar, y Dublín,

Los centros offshore tradicionales, bajo la creciente presión de los gobiernos de países centrales, afirman que ya no otorgan más licencias de ese tipo.

Pero aparecieron nuevas oportunidades en lugares como la isla Nauro del Pacífico, que ya emitió 400 licencias o la República de Monetenegro que vende licencias para bancos privados por Internes a 1.000 dólares.

Quizá los offshore más pintorescos y los mejores ejemplos del grado de permisividad que existe para el delito financiero sean el  Principado de Sealand y el Dominio de Melchizedek.

Sealand está  ubicado en una plataforma del Mar del Norte construida por los británicos durante la Segunda Guerra. Ofrece documentos de ciudadanía y pasaportes a 1.000 cada uno que pueden ser utilizados para hacer operaciones financieras

Melchizedek es un estado nominal anotado en un atolón cercano a Australia, su soberanía esta reconocida por varios países, incluso Australia. Atiende en su dirección virtual (www.Melchizedek.com) y ofrece ciudadanía a cambio de una contribución. En Melchizedek puede inscribirse un banco que puede ser utilizado para operar con otro banco. Los bancos registrados en ese país tienen depósitos por 25.000 millones de dólares. [xxii]

En The Economist aparecen regularmente ofertas de estudios encargados de crear compañías inmateriales en centros offshore. En varias ocasiones apareció un avisto ofreciendo el servicio por sólo 250 dólares.

 

OTROS SOCIOS DEL PARAISO

Si los bancos gozan de crecientes libertades gracias a la desregulación hay otros sectores financieros no bancarios que ni siquiera son molestados por supervisiones.

El Departamento  del Tesoro de los  EEUU sostiene que los brokers, intermediarios de operaciones bursátiles,  tienen serias vulnerabilidades en lo que respecta al lavado de dinero y que los controles en el sector son peores que los sospechados. Centenares de brokers cautivos de bancos y holdings propietarios de bancos están exentos de supervisión de reguladores con relación a los informes sobre actividades sospechosas que deberían seguir como afiliados a bancos.  El descontrol es más grave en “las firmas que no son afiliados a bancos están en una peor posición porque, a diferencia de los cautivos, no tienen obligación de informar actividades sospechosas, salvo algún informe voluntario” [xxiii]

La Oficina de Contabilidad de los EEUU informa, por su parte, que las  compañías financieras no bancarias y brokers  están exentas de supervisión de los reguladores en materia de lavado de dinero, aunque estén dominadas por un banco. Este sector maneja en los EEUU tres veces más dinero que los bancos. Según el informe la falta de regulación se debe al activo lobby que hace el sector en el Congreso de los EEUU y al desinterés burocrático de la Securities and Exchange Comisión. [xxiv]

Los financistas que trabajan en el delito financiero lo hacen con el apoyo profesional indispensable de abogados y contadores, muchas veces pertenecientes a grandes estudios de prestigio internacional. El GAFI advierte que “Abogados, notarios, contadores y otros profesionales no financieros frecuentemente juegan el papel de guardianes, esto es, a través de su especialización pueden crear las empresas, trusts y otros arreglos legales que facilitan el lavado de dinero”. La confidencialidad profesional, que ha sido tradicionalmente aplicada a la relación entre el abogado y el cliente es utilizada ahora para el lavado de dinero.[xxv]

Un estudio universitario sobre el tema se puntualiza, a su vez que   “Las enormes sumas (de dinero a lavar) no pueden ser exitosamente lavadas sin la participación de contadores y otros que usan sus conocimientos para crear la compleja red de transacciones cuyo propósito es oscurecer la actividad ilegal. A pesar de esta participación, contadores y auditores están excluidos de los informes sobre fraude y lavado de dinero”. Los abogados y contadores casi no formulan denuncias de lavado de dinero ni informan sobre casos cuando se le solicitan informaciones.  [xxvi]

Un ejemplo significativo es el del BCCI, que llevó a cabo el fraude financiero más grande de la historia, y fue supervisado durante cuatro años por Price Waterhouse la firma de autoría y contabilidad más importante del mundo.

Price Waterhouse auditó por cuatro años los libros del BCCI. A principios de 1991 el Banco de Inglaterra pidió a Price que investigara secretamente al BCCI. En junio del mismo año la firma informó sobre operaciones fraudulentas y el BI retiró la licencia al BCCI.

 

EL COMERCIO DE DINERO SUCIO

La ruta financiera no es la única alternativa para lavar o blanquear dinero.

John Zdanowich y Simon Pak de la Universidad de Florida realizaron un estudio mostrando que, cuando un país fortalece su legislación sobre lavado de dinero a través de instituciones financieras, los operadores se vuelcan hacia el lavado mediante la sobrefacturación y subfacturación de importaciones.

Los autores hicieron un seguimiento de transacciones comerciales mostrando numerosos casos de precios que tienen poco que ver con los reales: diamantes exportados por Rusia a 78 centavos de dólar el carat; pilas de 6 voltios exportadas de los EEUU a Haití a 5 dólares cada una y lanzadores de granadas autopropulsadas exportadas a Venezuela a 60 dólares; maquinas viales exportadas a 378 dólares y lápices importados a 100 dólares, entre otros.

Según los autores más de 131.000 millones de dólares fueron lavados en el año 2000 en los EEUU falsificando los precios de operaciones de comercio exterior.[xxvii]

 

LAS OPERACIONES PREFERIDAS

Las formas de ocultar dinero y reingresarlo en el circuito blanco son tan variadas como las culturas y las prácticas habituales en cada región del mundo y cambian con la incorporación de tecnología.  El GAFI da cuenta de varios de los principales métodos utilizados en el mundo. Uno de ellos es el que moviliza  las ganancias obtenidas en el mercado negro de divisas, típico de Latinoamérica;  el sistema Hawala (operador) o hundi, originario de Sud Asia, basado en la confianza de las personas que intervienen en el transporte del dinero sucio obtenido en el contrabando de metales o tráfico de drogas; los métodos chinos o este asiáticos esta basado en una red de entidades o agencias que ofrecen la remisión de dinero en forma irregular y que es usada tanto por delincuentes como por empresas del circuito legal. Fueron detectados, también, sistemas idiosincrásicos de transporte de dinero entre Francia y el norte de Africa, España y Marruecos, Turquía y Yugoslavia y  entre Alemania y Holanda y ex colonias.

Otro método detectado es la compra de pólizas de seguro en el mercado secundario con dinero sucio. El comprador no queda registrado en el contrato de seguro. El que recibe el dinero no tiene obligación de certificar su origen y cuando la póliza vence el dinero que recibe el comprador es legal.

El método de transportar dinero en efectivo en valijas hacia los centros offshore está dando paso a las operaciones electrónicas, que multiplican la posibilidad de trasladar el dinero de una cuenta a otra a altas  velocidades dificultando al extremo la tarea de los sabuesos fiscales o policiales: la Sociedad Mundial de Telecomunicaciones Financieras Interbancarias (SWIFT) envía unos 220.000 mensajes de transferencia por día, por un monto desconocido.

En los últimos años se agregó el aporte de la banca on-line y toda la parafernalia financiera ofrecida en Internet, aunque el GAFI considera que el lavado vía Internet no es, todavía, significativo.[xxviii] 

Sin embargo hay crecientes temores por la difusión de la tarjeta inteligente Mondex que es utilizada en Europa y que permite hacer transferencias sin dejar rastros electrónicos.

 

TOMANDO MEDIDAS

Las reacciones de las potencias comenzaron hace algunos años con estudios y recomendaciones del Grupo de los Siete y organismos como la OCDE y el FMI.

En 1987, en la Cumbre del G-7,  se formó el Grupo de Acción Financiera (GAFI).

Su secretariado está en la OCDE pero no forma parte de la Organización.

En 1990 esbozó las Cuarenta Recomendaciones de acción contra el lavado e dinero, que fueron revisadas en 1996.

En junio del 2000 dio a conocer un informe donde señala 15 jurisdicciones donde se lava dinero agrupadas en cuatro listas según el grado de involucramiento en operaciones sospechosas.

 Los peores de la primera lista son las Islas Caimán, Costa Rica, Belice, Panamá, Liechtenstein, Chipre y el Líbano. Entre los más cooperativos figuran Andorra, Mónaco, Gibraltar, Hong Kong, Luxemburgo, Singapur, Dublin y Suiza, entre otros. De ellas sólo 4 países (Líbano, Filipinas, Rusia y Nauru) ofrecieron cooperación.

Sobre la base de ese informe, la OCDE  dio un plazo de 12 meses a 35 territorios identificados como paraísos fiscales para que reformen sus regímenes de imposición eliminando los paraísos fiscales antes del 2005.

Los que no cumplan el mandato recibirán sanciones. Una de ellas sería prohibir a las compañías asentadas en los paraísos hacer negocios con sus pares on-shore, lo que les quitaría toda razón de ser.

Para enfrentar este problema, entre sus normas el Banco de Basilea establece que los supervisores bancarios deben determinar que los bancos tengan políticas, prácticas y procedimientos adecuados, incluyendo reglas estrictas de conocimiento del cliente, que promuevan elevados estándares éticos y profesionales en el sector financiero y prevengan a los bancos de ser usados, intencional o no intencionalmente, por elementos criminales. [xxix]

Estas recomendaciones fueron reforzadas recientemente con un listado de normas para el conocimiento de los clientes.

El BIS recomienda, también, el montaje de Unidades Financieras de Inteligencia, a las que considera, piezas fundamentales en la política para combatir el crimen y el lavado de dinero. Reciben, analizan y comunican información financiera y hacen inteligencia con el propósito de descubrir y procesar al crimen.[xxx]

Las recomendaciones, como todas las del BIS, son de aceptación voluntaria. Pero los bancos tienden a incorporarlas para ganar confiabilidad internacional.

El futuro de las reglas no obligatorias es incierto porque  las recomendaciones de transparencia se contraponen con la lógica del negocio financiero.

La aceptación y canalización de dinero sucio se hace a cambio de comisiones que proporcionan una ganancia muy elevada con relación a los negocios normales. El respeto de la privacidad del cliente es una garantía para la atracción de otros clientes.

Por eso, como sostiene un experto de la AFIP el primer requisito para combate al lavado de dinero es la decisión política de la máxima autoridad[xxxi].

Pero aun cuando esta voluntad exista  la sofisticación de las técnicas financieras contribuye con los delincuentes financieros. Como especifica el GAFI, “Los lavadores de dinero han mostrado a través del tiempo ser extremadamente imaginativos en la creación de nuevos esquemas para circunvalar las contramedidas de los gobiernos. Un sistema nacional debe ser lo suficientemente flexible para ser capaz de detectar y responde a nuevos esquemas de lavado de dinero”.[xxxii]

 

UNA CUESTION INSTITUCIONAL Y CIVILIZATORIA

Es obvio que el fenómeno del lavado no es un problema simplemente policial y, ni siquiera, derivado de las características y los intereses del mundo financiero.

Para comenzar, la relación entre narcotráfico y lavado de dinero plantea un problema especial ya que no basta perseguir al dinero ilegal sino la actividad que le da nacimiento.

Según la visión estadounidense, compartida por la abrumadora de los gobiernos y las élites dominantes, la forma más adecuada de combatir el narcotráfico y los delitos conexos, es reprimir las fuentes productoras. Desde este punto de vista el circuito comenzaría con acciones como el Plan Colombia, la persecución de narcotraficantes y algunas presiones sobre paraísos fiscales y financieros.

Otras opiniones, que incluyen sectores liberales como el semanario The Economist y hombres de la escuela de Chicago como Milton Friedman, consideran que el camino adecuado es la legalización regulada del consumo de drogas, lo cual bajaría drásticamente el precio de la droga y reduciría el negocio de los narcotraficantes y sus ganancias.

Queda finalmente la visión civilizatoria para la cual la expansión de fenómenos como el consumo de drogas, la corrupción y las actividades derivadas como el lavado de dinero, son síntomas de una crisis ético-cultural  cuyas manifestaciones no pueden ocultarse con incursiones armadas en las selvas latinoamericanas ni regulaciones periféricas del capital financiero.

Legislación.

 

PERSPECTIVAS SOMBRIAS

Desde el inicio del gobierno de George Bush en los EEUU, las perspectivas de la tarea no son especialmente alentadoras

Un reciente editorial del New York Times sostiene que “La administración Bush y el Congreso necesitarán tapar las aberturas en los estatutos sobre lavado de dinero americanos si va a haber un progreso real en el combate al crimen global”.[xxxiii]

Pero el gobierno de Bush no parece muy empeñado en reforzar los controles.

El Secretario del Tesoro, Paul O´Neill hizo saber que Washington no esta convencido de la estrategia de la OCDE y que teme que pueda contribuir a que las regiones con bajos impuestos (Es decir los offshore) aumenten sus niveles impositivos.[xxxiv].

Un informe especial sobre los EEUU realizado por The Guardian de Londres sostiene: “El gobierno de los EEUU está preparando retirar su apoyo para un golpe internacional a los paraísos fiscales encabezado por el gobierno británico, salvo que las amenazas para sancionar los centros offshore no cooperativos sean eliminadas... Congresistas de derecha de los EEUU han liderado una campaña contra la iniciativa de la OCDE (Para un acuerdo internacional para sancionar prácticas fiscales dañinas), el cual tenía el apoyo de la administración Clinton. El líder republicano de los representantes (Diputados), Dick Amey, cree que el “Think-tank” basado en París esta tratando de establecer una red mundial para política impositiva” mientras que Mark Weinberger, secretario asistente del Tesoro de los EEUU dijo: “nosotros no pensamos que la armonización impositiva sea generalmente una buena cosa”[xxxv].

Las oposiciones al combate al delito financiero siempre son solapadas: Phil Gramm presidente del Comité bancario del Senado, se jactó de haber impedido la concreción de un proyecto  para penalizar las relaciones de los bancos con en algunas jurisdicciones fuera de la ley.

Todo muestra que, como opina Susan Strange  “La razón por la que los gobiernos han sido tan ineficaces en s acción para detener el blanqueo de dinero se explica mejor si consideramos la resistencia  de las fuerzas del mercado.”.[xxxvi]

 

CASOS ESTELARES...

Las “fuerzas del mercado” tienen nombre y apellido y en muchas ocasiones son muy conocidos. Lansky, Citibank, Hillary Clinton, Noriega, Mossad, Siemens, Berlusconi y otros nombres estelares de la escena internacional,  desfilan en las crónicas de lavado y el blanqueo, revelando los lazos, compromisos y complicidades entre el delito financiero y las actividades “legales”, entre el poder del delito profesional y el poder legitimado.

Un pionero en el lavado de dinero fue Meyer Lansky el mafioso judío que en 1932 inició el lavado de los ingresos de las máquinas de juego en New Orleans. Los fondos, básicamente monedas,  eran transportados en bolsas hacia el caribe donde era depositado en cuentas  offshore, empresas fantasma y bancos conectados con la mafia.

En nuestros días, el caso del Banco de Crédito y Comercio Internacional es uno de los más significativos de los lazos entre delincuentes en general, delincuentes específicamente financieros, gobiernos e inclusive organismos teóricamente abocados a combatir el delito.

El BCCI, actuó sin restricciones durante dos décadas. Mantuvo vinculaciones con numerosas personalidades de varios países, de los EEUU en primer lugar. En el BCCI tuvieron cuentas personajes variados como Adnon Khashoggi, traficante de armas internacional, la CIA, el líder contra Antonio Calero, el sandinista Daniel Ortega, el general panameño Manuel Noriega, Saddam Houssein, Ferdinando Marcos, la OLP, el Mossad y los gobiernos de Argentina, China, Libia, Arabia Saudita, Siria y Perú.

El BCCI fue fundado en 1972 por Agha Hasan Abedi.El Banco fue inscripto en Luxemburgo y abrió oficinas en Londres. La cuarta parte del capital fue aportada por el Bank of America de California, que tuvo acciones del BCCI hasta 1978.

Abedi se vinculó con Gaith Pharaon, quien había estudiado en universidades de los EEUU y quería abrir un banco en los EEUU, para lo cual, compró una participación en el National Bank de Georgia a Bert Lance, un millonario de Little Rock y Director de la Oficina de Administración y Presupuesto de James Carter.

Lance era socio de Jackson Stephens en el banco de inversión Stephens co. 

En 1978 Lance y Stephens se unieron para ayudar al BCCI de Abedi a comprar Financial General, un banco de Washington.

En representación de Stephens intervino el estudio Rose Law Firm, de Little Rock, al cual pertenecía Hillary Rodham, la cual figura entre quienes firmaron el acta de compra.

La compra fue pagada con un crédito otorgado por el BCCI de Londres a Bert Lance sin garantía ni documentos.

Gaith Pharaon se hizo cargo de la dirección  del BCCI, iniciando una agresiva expansión. Poco antes de ingresar en los EEUU el Banco tenía 146 sucursales en 32 países, incluyendo 45 en Gran Bretaña. En 1991, cuando fue cerrado hacía negocios en al menos 70 países.

El banco forjó buenas relaciones con el poder. Jackson Stephens, socio de Pharaon en el Financial General, invertía en Harken Energy, una empresa de Texas que tenía a George Bush Jr. en su directorio. El dinero de Stephens era aportado a través de la subsidiaria suiza del BCCI.

Robert Gray, uno de los directores del banco del BCCI, dirigía también la firma de relaciones públicas Hill & Knowlton.  Esa firma, en la cual trabajaba un hijo del ex – secretario de Defensa Caspar Weinberger, produjo una campaña de difamación de Iraq utilizada por el gobierno de George Bush.

Cuando comenzaron las sospechas sobre las prácticas extrañas del banco, los reguladores bancarios tardaron en ponerse de acuerdo sobre a quien le correspondía poner manos en el asunto.

En 1986 Luxemburgo solicitó al Banco de Inglaterra que cumpliese esa tarea, invitación que fue declinada. Los reguladores británicos afirmaban que, según las normas del BIS, la tarea le correspondía a Luxemburgo a pesar de saber que la casi totalidad de la operatoria se desarrollaba afuera del pequeño país y, buena parte de ella, en Londres.

En 1987 el Institute Monétaire Luxembourgeois consiguió que se formase una comisión de reguladores para vigilar al BCCI, los cuales recién en 1990 obtuvieron evidencias de fraude.

Entonces encontraron que el BCCI había lavado dinero del tráfico de drogas y armas y que adulteraba sus libros para ocultar la verdadera naturaleza de sus operaciones. El Banco de Inglaterra recibió una ola de críticas y, a raíz del escándalo,  el Banco de Basilea lanzó un nuevo acuerdo sobre regulación de bancos internacionales según el cual las operaciones internacionales de los bancos están bajo la supervisión del país sede.

Las investigaciones descubrieron, también, que el  BCCI era utilizado por la CIA para transferir dinero hacia los grupos y personas que financiaba en todo el mundo. Uno de los beneficiarios era el general panameño Manuel Noriega.

El titular del BCCI hizo inversiones en la Argentina, entre ellas la compra del Hyatt Hotel de Buenos Aires, actualmente administrado por un hijo de Gaith Pharaon. Pharaon padre fue introducido en los negocios locales por Alberto Kohan, secretario del en ese momento presidente Carlos Menem.

Entre los grandes bancos con una profusa actividad en el negocio de ocultamiento y reciclaje de dinero está el Citibank.

El Citi  ayudó a sacar dinero de México en forma oculta a Raúl Salinas de Gortari, hermano del entonces presidente mexicano Carlos, más de 100 millones de dólares que fueron retransferidos a cuentas de paraísos fiscales.

Según el periodista e investigador Andrés Oppenheimer,  “a pesar de los reglamentos bancarios del gobierno norteamericano y los estrictos memorándum internos del Citibank que prohibían la aceptación de depósitos sospechosos de provenir del narcotráfico, la corrupción gubernamental u otras actividades ilícitas,  el Citibank no había hecho demasiadas preguntas sobre el origen de los fondos de los Salinas”.[xxxvii]

Cuando comenzaron las investigaciones de México y los EEUU sobre el lavado de los Salinas, el Citi descargó la responsabilidad sobre Amy Eliott, la ejecutiva que había manejado la cuenta de los mexicanos. Pero, notablemente, aún después del escándalo Eliott siguió trabajando en el banco.

No es el único caso detectado en el Citi. En noviembre del 2000 un inmigrante ruso Irakly Kavelazde registró dos mil corporaciones anónimas en Delaware y abrió cuentas para muchas de ellas en el Citibank de Nueva York y el Comercial Bank de San Francisco. Una investigación oficial estadounidense encontró que las cuentas se habían abierto sin que los bancos averiguaran la historia de su cliente.

El Citi tuvo como clientes a otros funcionarios notables. Entre ellos el ex presidente filipino Joseph Estrada, destituido y actualmente preso por cargos de corrupción, quien realizó transferencias millonarias al banco estadounidense. Otro fue Vladimiro Montesinos. Un empleado de este último, Víctor Venero Garrido, fue arrestado por el FBI  bajo cargos de lavado de dinero cuando trataba de retirar fondos que había depositado en el Citibank.

Los gobernantes, funcionarios, empresarios y mafiosos rusos se han convertido en actores estelares del delito financiero. En los años  noventa los hombres de Boris Yeltsin malversaron cerca de 50.000 millones de dólares del estado ruso a través de paraísos fiscales. Presumiblemente parte de ese dinero volvió blanqueado a Rusia a financiar la capitalización de la nueva burguesía.  Bancos rusos con vínculos con el gobierno de Yeltsin abrían cuentas en bancos occidentales y en centros offshore y también en bancos estadounidenses. Víctor Chernomyrdin, quien fuera ministro de economía de Yeltsin está sospechoso de haber desviado parte de un salvataje del FMI hacia paraísos financieros y bancos de Nueva York.

Uno de los hombres de la cúpula rusa fue alcanzado por la ley: Pavel Borodin, tesorero de Yeltsin y encargado de una onerosa reestructuración del edificio del Kremlim  fue detenido en enero en Zurich acusado de lavado de dinero. [xxxviii]

En rigor los gobernantes corruptos no pueden disfrutar del dinero robado sin la asistencia de bancos y otros agentes financieros.

Un informe de la Britains´s Financial Services Authority, el principal regulador financiero del país, sostiene que 15 bancos que operan en el Reino ayudaron a movilizar 1.300 millones de dólares a través de cuentas de la familia del General Sani Aacha, un ex – dictador de Nigeria. Bancos de Grecia, Chipre y Suiza ayudaron a Slobodan Milosevic y su entorno a sacar 2.900 millones de dólares de Yugoslavia durante su gobierno.[xxxix]

La yakuza,  mafia japonesa, íntimamente imbricada con las empresas y los gobiernos de su país, es lavadora y blanqueadora a escala industrial. La yakuza  obtiene sólo de los pachinkos, billares eléctricos a los cuales los japoneses son adictos,  ingresos por más del 6% del PBI.  Los ingresos de la mafia se lavan con inversiones en cooperativos inmobiliarias, acciones de empresas y actividades especulativas.

La especulación es un camino muy transitado por los lavadores. Este año un alto operador de Sumitomo en el London Metals Exchange, un mercado donde se negocian futuros de metales,  fue acusado de fraguar pérdidas en el mercado del cobre para blanquear dinero del comercio de heroína del sudeste asiático.

Las corporaciones también son protagonistas de historias de lavado.

La empresa alemana Siemens quedó en el centro del escándalo cuando se descubrió que había montado  en España una red para blanquear dinero que necesitaba, presumiblemente,  para pagar comisiones ilegales en el trámite de licitación de un concurso del tren de alta velocidad AVE. La empresa cambiaba pesetas que obtenía en sus negocios en España por talones de cheches en marcos que los beneficiarios podían depositar en bancos del exterior.  En una ocasión anterior Siemens fue encontrada responsable de pagar coimas en Suiza para el financiamiento ilegal del PSOE (Y posiblemente de los grupos parapoliciales que el gobierno socialista utilizó contra la ETA). Entre los beneficiarios se encontraba Luis Roldán, ex director de la Guardia Civil en el gobierno de Felipe González, condenado a 34 años de cárcel por diversos delitos. [xl]

El novel Primer Ministro italiano y magnate de medios de comunicación Silvio Berlusconi carga sobre sus espaldas severas sospechas de blanquear dinero y de tener vínculos con la mafia. Una investigación de la KPMG estableció que la Fininvest, su principal empresa, tiene una organización oculta, registrada en una contabilidad paralela de Fininvest,  formada por una red de 64 sociedades cuyo propósito es distorsionar la representación del patrimonio de la firma y ocultar movimientos de fondos. Las están sociedades están divididas en tres niveles de asociación y distribuidas en paraísos fiscales del Canal de la Mancha y el Caribe. Su propósito sería hacer que la propiedad del imperio Berlusconi parezca distribuido en muchos propietarios, evadir impuestos y hacer pagos ocultos. [xli]

En el 2000 el juez español Baltasar Garzón pidió a Italia el levantamiento de la inmunidad de Berlusconi para procesarlo por fraude fiscal, evasión del impuesto sobre las sociedades y evasión del IVA, violación de la ley antitrust. El dictamen es consecuencia de una investigación judicial de la compra del canal Telecinco de España que Berlusconi habría realizado a través de sociedades vinculadas, utilizando empresas asentadas en paraísos fiscales. [xlii]

Los servicios de seguridad y espionaje son activos manipuladores de dinero negro. Varios libros de investigación la existencia de vínculos entre de israelitas con el Cartel de Cali y presuntas operaciones para trasladar dinero de la droga hacia servicios de seguridad israelíes.[xliii]Uno de los objetivos del dinero sucio era financiar secretamente la construcción de una bomba nuclear y  operaciones de seguridad.

La cercanía de narcos, lavadores y servicios y las sospechas de que algunos servicios se financian con el narcotráfico son frecuentes: en Australia se detectó una, una operación de lavado de dinero de dinero del tráfico de heroína del Triángulo de Oro, realizada por el  Nugan-Hand Bank. Entre los oficiales del banco se encontraban varios generales estadounidenses y el ex – director de la CIA, William Colby. No es extraño: en los años sesenta la intervención de la CIA en los  cultivos de heroína del Triángulo de Oro asiático eran vox-pópuli.

 

...Y EL VATICANO TAMBIEN

El 18 de junio de 1982, en el Blackfriars Bridge de Londres, se encontró un cuerpo colgando. Era el de Gian Roberto Calvi, director del Banco Ambrosiano de Milan. Pocos días antes, Calvi se había esfumado de Roma sin dejar rastro.

La quiebra del Banco Ambrosiano hizo pública una red de compañías fantasmas offshore dedicadas al tránsito y lavado de dinero, en la cual desaparecieron centenares de millones de dólares y en la cual participaban el banco oficial del Vaticano (El Instituto para Obras Religiosas, IOR), mafiosos, narcotraficantes, figuras políticas, grandes instituciones financieras y sociedades secretas.

Para comprender mejor la oscura trama con centro en el Estado Pontificio es necesario hacer un poco de historia. [xliv]

En 1929 la Iglesia firmó el Tratado de Letran con Mussolini por el cual se le reconocía la soberanía y se le indemnizaba por la confiscación de tierras papales.

Para administrar los fondos, Pío XII creó el IOR y puso al frente a Bernardino Nogara. El instituto comenzó a invertir el dinero en bancos y todo tipo de compañías, convirtiendo a la Iglesia Católica figura en accionista de firmas como General Motors, Gul Oil, Bethlehem Steel, IBM y el Hotel Watergate entre otras

En 1969 ingresó en el círculo de “Uomini di Fiducia” del Vaticano, en su calidad de asesor financiero, un hombre que aceleraría el tiempo de las finanzas católicas:  Michael Sindona.

Sindona era un  empresario siciliano con vínculos con la Mafia. Luego de la guerra se trasladó a Milán, donde fue presentado por el obispo de Messina a monseñor Giovanni Montini, que pronto se convertiría en Arzobispo de Milan y luego en Pablo VI. En Milán comenzó a trabajar con el Príncipe Massimo Spada, alto oficial del IOR y dueño de Banca Privata, el cual llevó a cabo operaciones financieras y comerciales con dinero del IOR.

Con al advenimiento de Pablo VI el poder de Sindona creció. En 1968 Sindona comenzó a ocultar dinero del Vaticano en compañías offshore  y a trabajar estrechamente con el obispo Paul Marcinkus.

En 1971 el Papa nombró a Marcinkus jefe del Banco Vaticano.

Investigaciones posteriores encontraron que, a través de las compañías offshore, Sindona lavó dinero del tráfico de drogas y de actividades mafiosas.

Las actividades de Sidona se extendieron a los EEUU, donde compró el Franklin National y se relacionó con David Kennedy del Continental Illinois de Chicago.

Otro de los vínculos de Sindona era Liccio Gelli, un ex – “camisa negra”,  Gran Maestro de la logia Propaganda 2, traficante de armas, y con reconocidas relaciones con la Mafia. Gelli tuvo relaciones con Giulio Andreotti, dirigente histórico de la Democracia Cristiana, ex – Primer Ministro y actual senador vitalicio.

Gelli reclutó hombres de finanzas, las empresas, la política y el gobierno. Esos contactos eran indispensables para que las gigantescas operaciones de fuga de capitales y lavado de dinero no sufrieran obstáculos de autoridades y reguladores.  Gelli estuvo vinculado a la derecha peronista, figuró como asesor del presidente Juan Domingo Perón pudo obtener en trámite relámpago, la ciudadanía argentina. También estuvieron vinculados a la PII el ex – dictador y ex -  Almirante Emilio Massera y el ex – presidente Arturo Frondizi.

Un punto clave de la historia tuvo lugar en 1969, cuando se reunieron Gelli, Sindona, Marcinkus y Umberto Ortolani, miembro de la P-2 y de grupos católicos de derecha como los Caballeros de Malta. En esa ocasión acordaron impulsar a Calvi en la estructura de Ambrosiano

A partir de ese momento el banco amplió su operatoria y comenzó a sacar fuertes cantidades de dinero de Italia.

En 1974 el Franklin National de Michael Sindona quebró. El Franklin había estado especulando en gran escala y había perdido mucho dinero de sus clientes, incluido el Vaticano que perdió más de 240 millones de dólares.

Sindona pidió ayuda a Calvi, pero este se rehusó a utilizar dinero del Ambrosiano para rescatarlo.

Es que el propio Ambrosiano estaba en problemas por sobreinversión.

En 1981 el Vaticano admitió que el IOR, junto con el Ambrosiano, controlaban once compañías fantasmas en Panamá y se comprometió a aportar 1.000 millones de dólares para respaldar las deudas del banco.

En 1984 el Vaticano anunció un arreglo por el cual los damnificados por el IOR-Ambrosiano recibirían las dos terceras partes de su dinero, unos 250 millones de dólares.

Al menos 400 millones permanecen perdidos y el misterio del cadaver que se balanceaba en el Blackfriars Bridge sigue sin resolverse.

........

RECUADRO

LA DOCTRINA CAPONE Y LAS MAÑAS DE LOS LAVADORES

La prohibición del consumo de alcohol en varios estados de los Estados Unidos no redujo la sed de la demanda, por lo cual  las mafias de diverso origen se encargaron de producir y distribuir el producto ilegal. 

Al Capone era el líder de un grupo mafioso de Chicago que desarrollaba sus actividades en diversos campos, incluido el comercio de bebidas alcohólicas.

Las autoridades estadounidenses sabían quien era y que hacía el hombre del sombrero y el cigarro pero no podían probarle nada. En un momento decidieron revisar sus declaraciones de impuestos y descubrieron que Capone gastaba muy por encima de lo que hubieran permitido sus ganancias declaradas y el mafioso terminó preso por evasión impositiva.

La experiencia dio lugar a la llamada “Doctrina Capone” que propone hacer con los delincuentes que visiblemente ganan mucho dinero, lo mismo que se hizo en su momento con Al. “Exactamente esa es la tendencia actual en materia de prevención y lavado de dinero” sostiene un experto en el tema en un trabajo presentado a una Jornadas sobre Lavado de Dinero de la AFIP.

Sin embargo, continúa, “Para defenderse de ello, los lavadores de dinero son, por lo general, excelentes pagadores de impuestos. Tal es el caso italiano, donde el celo puesto por estos individuos en el pago de los tributos es tal que, en muchos casos, imposibilita a aplicación de esta forma de trabajo”.

..........................................................................................................................

 

EL LAVADO Y BLANQUEADO  EN LA ARGENTINA

“No tomamos conciencia de que la Argentina se convirtió en un país mayorista en materia de drogas y por eso tenemos operaciones de lavado de dinero” sostiene un ex – presidente del Banco Central.[xlv]

Efectivamente, en la última década la Argentina vivió dos fenómenos que la ubicaron como un punto de interés en el tema del lavado de dinero. Uno de ellos es el aumento de la actividad del narcotráfico bajo varias formas: aumento del tránsito de narcóticos desde los centros productores latinoamericanos con destino a Europa y los Estados Unidos, aumento de las transacciones con destino al mercado interno y aumento del dinero a lavar. Una consultora privada estima que el narcotráfico mueve en la Argentina unos 750 millones de dólares anuales aunque no todo es lavado en el país.[xlvi]

Una investigación del Subcomité de Investigaciones del Senado de los EEUU, sobre operaciones de entidades locales vinculadas con el Citibank, entre 1992 y 1997 se habrían lavado en la Argentina 9.000 millones de dólares.

Dadas las conexiones de esas entidades con funcionaros de primer nivel del gobierno menemista y con empresarios, es probable que por ese circuito se haya canalizado una buena parte del dinero negro producido por la corrupción. Pero, seguramente no incluye a todo el dinero de ese origen ni al del narcotráfico.

Estos fondos son generalmente depositados en el exterior, como aparentemente sucedió con las coimas cobradas por la informatización del Banco Nación, y después pueden volver a entrar para ser invertidos en operaciones legales..

De hecho, a pesar de la presencia del narcotráfico y su dinero, los expertos afirman que en la Argentina, “el principal origen del dinero que se blanquea no es del narcotráfico sino de la corrupción”.[xlvii]

El citado ex – banquero central opina que en estos años los blanqueadores trabajaron con relativa tranquilidad y, refiriéndose al blanqueo del dinero de la corrupción, sostiene que “es bastante sencillo hacer eso en el país.” [xlviii]

En la Argentina, el blanqueo de dinero proveniente de la evasión o, directamente, la utilización de dinero negro en las transacciones es un fenómeno antiguo, vinculado con la existencia de una enorme economía en negro y a la fuga de capitales, un problema que se agravó en los últimos años.

Un síntoma de la magnitud de la economía sumergida es la dolarización. Según un estudio del FMI, en la Argentina circulan 21.000 millones de dólares, el 6 5% del circulante en pesos. Argentina es el tercer país del mundo con más dólares circulando en el público[xlix]. El primero es Estados Unidos y el segundo Rusia, donde las mafias imponen el dólar como medio de pago y de resguardo de valor, ante la volatilidad del rublo.

Un técnico oficial sostiene: “Aquí hubo una consolidación de una economía negra. Entre un 30 y un 40 por ciento del producto no está fiscalizado por el Estado. Esta es la economía de la evasión fiscal, laboral y del contrabando. Y es claro que el sistema financiero argentino es el que corresponde a esta economía” [l]

La magnitud de los capitales fugados que quieren o pueden querer blanquearse no es menos impresionante.  Un informe del Ministerio de Economía estima que los argentinos tienen depositados en el exterior casi 100.000 millones de dólares, equivalentes a cuatro años de exportaciones. De ellos el 17% es inversión directa y el 22% activos sin renta. El 61% restante son inversiones financieras. [li].

Según la AFIP en la Argentina entre las formas más habituales de lavado figuran establecer empresas cuyos ingresos son difíciles de estimar o controlar, como hoteles, empresas de transporte, correos privados o videoclubes. Algunos fondos de inversión que compran empresas están sospechados, aunque no probados, de hacer pocas indagaciones sobre el origen del dinero que reciben y que insertan en el circuito legal.

El reingreso de fondos puede hacerse en la forma de un  autopréstamo por el cual un agente local recibe en préstamo su propio dinero depositado en un paraíso fiscal, lo que, a su vez, le permite remitir al exterior nuevas sumas de dinero como pago de intereses.

Otro método es hacer pasar el dinero mal habido como fruto de ganancias de juego con el siguiente procedimiento: En un casino se compran fichas con dinero sucio. Luego se cambian las fichas solicitando a cambio un cheque oficial. Esos fondos pasan por dinero ganado en el juego y no está sujeto a impuestos.

El juego es, a su vez, un negocio en el que participan activamente los lavadores. Según la Cámara de Agentes Oficiales de Lotería Nacional, sólo en la Capital Federal se mueven no menos de 600 millones de pesos anuales. El juego clandestino es considerado una industria floreciente que no podría funcionar sin complicidad de funcionarios policiales y gubernamentales. Un juez bonaerense que realizó numerosas acciones contra el juego clandestino sostuvo “no es una cuestión de viveza criolla, acá se juegan millones de dólares anuales y detrás de esto hay organizaciones que se dedican al lavado de dinero, que emplean mucha gente”[lii]

A pesar de eso, el gobierno nacional, gobiernos provinciales y el de la Ciudad de Buenos Aires, abrieron o propician abrir nuevos casinos y casas de juego, demostrando, una vez más, que el lavado cuenta con la invalorable ayuda del poder.

 

EL LAVADO AL PODER

La revisión de los principales casos es la mejor demostración del compromiso, y quizá la complicidad, de sectores del poder con las operaciones de lavado y blanqueo de dinero porque en ellos aparecen personajes del oficialismo y la oposición y funcionarios que pasaron por los más altos cargos al lado de bancos de primera línea.

En 1989 el menemismo llegó al poder. Menos de dos años después tuvo lugar un caso pionero de lavado de dinero del narcotráfico que involucró a funcionarios de primer nivel entre ellos una cuñada del presidente.

En marzo de 1991 la revista española Cambio 16 publicó un informe sobre las ramificaciones internacionales de una banda dedicada al lavado de dólares provenientes del narcotráfico en la que participaría Amira Yoma hermana de la esposa de Carlos Menem y secretaria de Audiencias de la Presidencia.

En esos días, el narcotraficante arrepentido Andrés (Andy) Cruz de Iglesias declaró ante el Juez Baltasar Garzón y reveló los vínculos que esa conexión tenía en los Estados Unidos, Uruguay y la Argentina.

A raíz de las informaciones recibidas, Garzón ordenó la búsqueda y captura de varias personas, entre ellas Amira Yoma y su esposo Ibrahim Al Ibrahim.

Amira es también hermana de Emir Yoma, ex - asesor de Menem,  cuyas empresas aparecen vinculadas a bancos acusados de lavar dinero en el informe del senado estadounidense y actualmente está procesado por contrabando de armas del Estado durante el gobierno de su ex cuñado.

A su vez, el testigo libanés Khyalil Hussein Dib, quien había sido asistente de Ibrahim, afirmó que había visto a Amira volver del exterior y pasar por la aduana del aeropuerto de Ezeiza con valijas que supuestamente contenían dólares. El director del Aeropuerto de Ezeiza era Ibrahin Al Ibrahin, esposo de Amira  Yoma. 

Amira fue procesada por lavado y fue sobreseída por una cámara judicial en la cual dos jueces independientes fueron reemplazados por dos juezas que, por su origen político y como mostraron en numerosas actuaciones, respondían puntillosamente al gobierno.

Ibrahin se fugó del país y permanece prófugo, presuntamente en Siria.

Por el caso fue condenado Mario Caserta, que había sido secretario de Recursos Hídricos del gobierno de Menem. Caserta había sido, también, tesorero de la campaña electoral de entonces presidente y, en 1993, afirmó públicamente que la campaña había recibido dinero del narcotráfico.

Según la investigación del Subcomité del Senado estadounidense, dos entidades financieras locales y personas estrechamente vinculadas al poder, habrían intervenido en operaciones de lavado de dinero.

El informe revela que las entidades que realizaron operaciones ilegales estaban dirigidas por o contrataban a personas de la cúpula de los gobiernos menemistas y de la Alianza y que esas entidades y personas tenían relaciones entre sí. Es decir que reafirma que el lavado/blanqueo de dinero en la Argentina no fue tarea de delincuentes o marginales sino de protagonistas del sistema de poder.

Una de las entidades involucradas es el ex Banco República, liquidado en 1999 y propiedad del empresario menemista Raúl Moneta.  Este operaba, según el informe, en triangulación con el Federal Bank de las Bahamas y tenía como corresponsal de negocios en los EEUU al Citibank. Esta entidad es investigada desde hace años por colaborar en el traslado de millones de dólares desde México hacia el exterior por Carlos Salinas de Gortari. El banco de Moneta habría lavado dinero de coimas vinculadas con las privatizaciones.

El Citibank fue el titular del comité de bancos acreedores de Argentina en la negociación de la deuda externa en los ochenta y participó en la conversión de títulos de la deuda en inversiones en empresas públicas privatizadas. De este modo el CEI se convirtió en propietario de activos por fuera del sector financiero.

Según el informe de Cambio 16, en documentos internos del Citibank se decía que el Federal Bank “canalizaba dinero de sus socios y servía con estos depósitos como puente, financiado préstamos a las compañías del CEI Citicorp Holdings”, lo que se sospecha podría ocultar lavado de dinero. “El staff, puntualiza,  revisó las declaraciones mensuales del Federal Bank en su cuenta corresponsal del Citibank y determinó que desde noviembre de 1992 hasta mayo del 2000 se movieron más de 4.400 millones de pesos. Esa cifra excede cualquiera de los otros bancos offshore, que durante el mismo período, fueron examinados por el staff”.[liii]

En el Federal Bank tenían cuentas las empresas Daforel de Uruguay, vinculada con un caso de contrabando de armas en el cual están implicados altos ex – funcionarios del gobierno de Carlos Menem y South Pacific Trade, supuestamente vinculada con los cárteles de Juárez y de Cali.

Las relaciones de Moneta no se restringieron al menemismo. El Federal Bank de Moneta tuvo, también, vinculaciones  con el Banco Macro y el Banco de Crédito Argentino. En una sociedad financiera vinculada con el Macro fue gerente  Christian Colombo, ex – presidente del Banco Nación en el gobierno de la Alianza y Jefe de Gabinete del gobierno aliancista. El Banco de Crédito Argentino tenía entre sus directores a Fernando de Santibáñez, hombre de confianza del Presidente Fernando de la Rúa y director de la SIDE (Servicio de Inteligencia del Estado).

En el City de Nueva York tenía cuentas American Exchange, una compañía cáscara sin existencia física ni balances vinculada a Raúl Moneta En Américan tenía, a su vez, cuenta la empresa ficticia con sede en Uruguay, Daforel, en la cual se depositó una coima por el tráfico de armas que, se sospecha, era para Emir Yoma  La cuenta Daforel era manejada por personas vinculadas al Banco Macro.

Otra entidad involucrada en delitos financieros, según el informe del Subcomité del Senado es Mercado Abierto, una financiera situada en el paraíso fiscal de Cayman, perteneciente a Aldo Ducler, ex funcionario de la última dictadura militar y asesor del senador Palito Ortega.  Para los senadores estadounidenses la entidad de Ducler lavaba dinero de la droga y específicamente del Cartel de Juárez.  La Justicia argentina acaba de detener a uno operador inmobiliario encargado de invertir el dinero de los narcos mexicanos.

Las investigaciones muestran que los narcos mexicanos estuvieron muy activos en la Argentina en los últimos años. Amado Carrillo Fuentes, jefe del cartel mexicano de Juárez, ingresó al país con pasaporte falso en 1997 y pasó varios meses en la provincia de Buenos Aires.

Según estimaciones de servicios de inteligencia de Argentina y los EEUU, las inversiones de narcodólares en la Argentina llegarían a 13 millones de dólares.

Para la inteligencia mexicana serían 24.

Alfredo Yabrán, enigmático empresario vinculado al menemismo y a figuras del radicalismo y sospechoso de actividades mafiosas también aparece en la crónica. La DEA investigó al empresario Yabrán entre 1991 y 1996, porque sospechaba que estaba involucrado en operaciones de lavado de dinero provenientes del narcotráfico. Esas operaciones habrían estado íntimamente ligadas con otras desarrolladas por el Cartel de Cali.[liv]

 

LA MANO BLANDA DE LA LEY...

“Condenar a alguien por lavado de dinero en la Argentina es como sacarse el Loto y el Quini, todo el mismo día” dijo Francisco D´Albora, subdirector de Política Criminal del Ministerio de Justicia en un seminario organizado por Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) y la Asociación de Bancos Argentinos (ABA).”[lv]

Durante años, el gobierno estadounidense presionó al gobierno argentino para que impulsara una legislación sobre lavado de dinero. El menemismo, a pesar de seguir una política exterior de alineamiento automático con los intereses de los EEUU que el propio canciller Guido Di Tella calificó de “relaciones carnales”, tardó en ceder en ese punto. El primer proyecto de ley se presentó en 1995, a seis años de iniciada la gestión menemista, y su discusión se demoró por cinco años.

Durante la discusión parlamentaria los bancos presionaron sobre el gobierno y el parlamento para evitar la sanción de una reglamentación excesivamente restrictiva. Los bancos objetaron en particular la conformación de la Unidad de Información Financiera, destinada a controlar a los bancos en materia de lavado, considerándola  “algo peligroso que les quita a los técnicos el control de la actividad financiera”. [lvi]. La Unidad de Información Financiera es, para el Banco de Pagos Internacionales, uno de los instrumentos claves para el control del lavado.

La Ley Antilavado se aprobó finalmente el 13 de abril del 2000 una vez pasado el menemismo, pero el gobierno de la Alianza mantuvo la misma parsimonia que su predecesor y tardó casi un año en reglamentar la ley. Recién lo hizo cuando comenzaron a conocerse las conclusiones del Comité del Senado de los EEUU y el escándalo el lavado se instaló en los primeros asientos del escenario político.

La Ley  penaliza el lavado de dinero proveniente de cualquier delito, no sólo del narcotráfico. Establece penas para quien comete el delito  para quien encubre, ayuda, oculta pruebas, no denuncie o adquiera dinero proveniente del ilícito.

Crea la Unidad de Información Financiera, encargada del análisis, tratamiento y transmisión de la información a los efectos de prevenir el lavado de activos. La falta de voluntad política para controlar el lavado por parte de la Alianza y la oposición siguió manifestándose en el hecho de que la UIF  no fue incluida en el Presupuesto 2001 por lo que no podrá funcionar hasta el 2002.

Mientras se discutía la ley antilavado, en noviembre del 2000, se dictó una ley que obliga a cancelar con cheques, tarjetas, giros u otras operaciones bancarias las sumas mayores a 10.000 pesos, cuyo propósito es dificultar las operaciones de lavado.

A partir de la sanción de la legislación la  Argentina fue reconocida como miembro pleno en el GAFI.

Pero la nueva legislación no soluciona el problema porque el sistema impositivo  argentino facilita el reciclaje de dinero ofreciendo algunos huecos por los cuales “colar” el dinero. Según la legislación los únicos ingresos sujetos al impuesto a las ganancias son los “las ganancias, rendimientos, rentas o enriquecimientos susceptibles de una periodicidad que implique la permanencia de la fuente que los produce y su habilitación”. Existen, además, exenciones a transacciones que aunque en principio sean gravables, pueden ser exceptuadas.  Por eso los resultados en la venta de inmuebles no pagan impuestos, lo cual crea una forma legal para lavar gran cantidad de dinero sin soportar cargas impositivas.

 

... Y LA MANO BLANDA DEL BCRA

Las operaciones de lavado se realizaron con gran tranquilidad porque el presidente de la máxima autoridad de control, el Banco Central, no estaba interesado en vigilar y castigar las maniobras del dinero ilegal.

Un Informe de la Comisión Mixta de Operaciones de Lavado de Dinero, creada en 1990 e integrada por representantes del Ejecutivo, Legislativo y Judicial encuentra que entre 1995 y el 2000 se  reportaron 130 operaciones sospechosas y sólo 21 de esos informes surgieron de inspecciones del BCRA.

Un miembro de la Comisión sostuvo que  las supervisiones que realiza por el BCRA “son  superficiales” y “sólo se limitan a buscar la solvencia y liquidez de los clientes, pero no se investiga el movimiento de cuentas”.[lvii].

Los miembros de la Comisión sostuvieron, también, que el escaso número de especialistas en lavado de dinero que tiene el BCRA no se compadece con el fuerte  aumento de operaciones bancarias e inversiones registradas en el país en los últimos diez años.

Por otra parte la dirección del BCRA no prestó atención a los informes de sus propios inspectores sobre operaciones sospechosas.

Cuando fue cuestionado por ello, el presidente del BCRA Pedro Pou, intentó introducir la noción de que la potestad del BCRA para controlar operaciones de lavado se limita la etapa de introducción de los billetes en el circuito financiero y sólo cuando provienen del narcotráfico. En declaraciones pública Pou llegó a afirmar que “El BCRA no es la policía del sistema financiero” lo cual está en abierta contradicción las funciones especificadas en la Carta Orgánica del Banco.

Pou fue investigado por una comisión parlamentaria y defendido ardorosamente por los bancos, pero finalmente fue acusado de haber faltado a sus deberes de funcionario público y destituido.

La Comisión parlamentaria encontró, entre otros cargos, que Pou mantuvo tolerancia hacia el funcionamiento de la banca offshore con sede en paraísos fiscales; no prestó atención a los informes de los propios funcionarios del BCRA que investigaron casos resonantes de lavado de dinero, entre ellos el del BCCI; tuvo conocimiento de mentiras y ocultamiento de información del Citibank, pero no tomó medidas y apoyó y otorgó préstamos abundantes al Banco República, a pesar de que desde 1996 se conocía su vínculo con el Federal Bank y era, por lo tanto, sospechoso de participar en operaciones de lavado.

Pou fue fuertemente sostenido por el establishment financiero y el gobierno aliancista no mostró entusiasmo en reemplazarlo. Pero su suerte cambió cuando se conocieron las conclusiones de la investigación del Senado estadounidense y un grupo de diputados de oposición motorizó el pedido de destitución.

 

CASOS: EL LAVADO/BLANQUEADO NUESTRO DE CADA DIA

Un experto de la AFIP presenta varios casos de lavado detectados por los sabuesos tributarios[lviii]:

Un taiwanés con ciudadanía argentina regenteaba un restaurante y una empresa de comercio exterior y figuraba haciendo vuelos transpolares semanales y comprando un edificio por un millón de dólares. Reiteradas inspecciones verificaron que el restaurante era muy poco concurrido y que no podía justificar los abultados ingresos por ventas. También se comprobó que el edificio comprado en un millón de dólares fue vendido en 19 millones.

Estudiando la operación inmobiliaria se descubrió que el millón de dólares con que se había comprado el edificio provenían de un crédito de una compañía panameña perteneciente al empresario comprador.

También se detectó que los viajes transpolares del taiwanés culminaban en un país del este asiático y que en sus transacciones de comercio exterior participaba un despachante de aduana sospechado de haber intentado exportar a Bolivia químicos utilizados para la fabricación de cocaína.

El caso no pudo concluir porque el sospechoso y sus socios se fueron de la Argentina luego de haber denunciado que un oportuno incendio había destruido la documentación de sus empresas.

En el país, las ganancias de las fundaciones y cooperativas están exentas de impuestos a las ganancias. “A la sombra de dichas exenciones, explica un experto de la AFIP, veremos como un ex Secretario de Estado de la Nación, vinculado con un propietario de “innumerables salas de bingo en Argentina y Brasil” intentó respaldar la compra de un lujoso departamento en la zona más cara de Buenos Aires” y otros inmuebles. El método utilizado era el siguiente: Una entidad offshore del Caribe envía dinero a una cooperativa controlada por el ex-servidor público, que a su vez lo presta para la compra de los inmuebles.. El objetivo de la operación era convertir dinero negro en inmuebles legalmente adquiridos.

Uno de los shoppings más grandes de la Argentina fue construido con financiamiento externo. Como garantía del financiamiento se depositaron títulos de la deuda argentina, comprados en el mercado y parte de ellos se utilizaron para cancelar la deuda. Una investigación descubrió que los títulos de los bonos enviados al exterior se repetían reiteradamente. Es decir que se había comprado sólo una parte de los títulos declarados por lo que los pagos al exterior en rigor no se hacían o se efectuaban con dinero de origen desconocido.  El shopping es, entonces, la materialización de dinero mal habido.

“Uno de los problemas más comunes con los que se encuentra la administración tributaria cuando investiga las organizaciones que podrían estar constituyéndose en “lavaderos” de fondos es la cuestión de los domicilios fiscales”, sostiene nuestro experto.  La legislación argentina permite la autodeclaración del domicilio lo que se resuelve con contratos de locación falsos o dando direcciones ajenas.  En sus investigaciones los sabuesos fiscales se encontraron con que los domicilios de supuestas empresas correspondían a lugares como prostíbulos, calesitas, iglesias o plazas.

Los investigadores encontraron una cuenta bancaria en la que se habían depositado cerca de ochenta y dos millones de dólares en menos de seis meses, Cuando fueron a buscar a su titular en el domicilio declarado, se encontraron con que se trataba de un sereno que vivía en un auto abandonado y que había prestado su nombre para una operación de blanqueo.

El fútbol también está presente. En la trasferencia de un jugador a un club de Francia, se encontró que el pase había sido realizado por un pequeñísimo club del interior. La confusa y atrasada contabilidad de la institución hacía imposible constatar su situación patrimonial y las versiones recogidas señalaban que el “dueño” de los derechos del jugador era “un oscuro personaje dueño de discotecas, bares y relacionado de diversas formas con los partidos políticos de mayor trascendencia en la Argentina”. Este sujeto habría realizado la “compra” del jugador con dinero negro. La investigación se trabó cuando el sospechoso cayo detenido acusado de tráfico de narcóticos en la zona del aludido club del interior.



ANEXO

UNA HISTORIA DE LIBERALIZACIÓN Y DESREGULACION

En los últimos años de la Segunda Guerra, en un hotel de Bretton Woods, en New Hampshire, se reunieron  los representantes de los Estados Unidos y de Gran Bretaña para diseñar el sistema monetario y financiero de los países centrales para la posguerra. Allí se enfrentaron la posición de Keynes, de establecer un sistema con fuertes regulaciones para los flujos de capital y la del Departamento de Estado de los EEUU y los agentes de la banca, que aceptaron limitaciones de carácter parcial y transitorio.

Los acuerdos de Bretton Woods incluyeron sistemas de tipo de cambio fijo y restricciones a las compras y ventas de divisas por lo cual el movimiento internacional de capitales de corto plazo fue mantenido bajo control por muchos años.

Este escenario fue cambiando progresivamente a medida que aumentaron las inversiones externas, reales y financieras y comenzaron a desmontarse las regulaciones de la inmediata posguerra.

Un aspecto central de este proceso es la creación del euromercado.

En 1957 a raíz de una crisis en la balanza de pagos el gobierno británico prohibió a los bancos prestar en libras al exterior. Los bancos comenzaron a realizar préstamos externos en dólares y, por lo tanto, a incrementar su captación de esas divisas. Así nacieron los eurobancos y el mercado de eurodivisas.

Los bancos que operan en los mercados internos estaban sujetos a restricciones en materia de tasa de interés y préstamos al exterior o a agentes extranjeros, con el propósito de controlar la oferta monetaria interna y regular los flujos de entrada y salida de capitales. Los bancos debían mantener, como sigue sucediendo, reservas mínimas para garantizar su solvencia.

Por el contrario, los fondos en moneda extranjera, que no podían utilizarse para prestar en el mercado interno, no estaban sujetos a ese tipo de restricciones, por lo que resultaban más baratos.

El mercado de eurodivisas se formó primero con los dólares depositados por la URSS en Europa y se fortaleció con los depósitos de las corporaciones estadounidenses y otros aportes, convirtiéndose en una importante fuente de liquidez al margen de regulaciones.

Un año clave en la liberalización del mercado de dinero es 1958. En ese momento las monedas europeas ingresaron en la convertibilidad por lo que se redujeron los controles a los movimientos de capital en Europa

También ese año el euromercado comenzó a atraer más dólares de los EEUU debido a una reglamentación que limitó los intereses que los bancos estadounidenses podían pagar a sus depositantes.

En los sesenta la tendencia se fortaleció porque el gobierno demócrata puso restricciones a la salida de capitales cerrando el acceso de empresas y gobiernos extranjeros a la captación de dólares dentro de los EEUU, lo cual alentó a las compañías y bancos estadounidenses a trasladar sus dólares hacia Europa y en particular hacia Londres.

Para competir en la nueva situación los bancos estadounidenses cambiaron su forma habitual de obtener y colocar fondos, desarrollando conductas más riesgosas. Los bancos que no tenían sucursales en Europa comenzaron a abrirlas potenciando el euromercado.

En los setenta el mercado libre de dinero y la especulación asociada al mismo tuvieron su empujón decisivo: En 1971 los EEUU suspendieron la conversión del dólar a oro y lo devaluaron (De 35 dólares la onza troy a 38 dólares) y en 1973 el sistema de tipos de cambio fijo fue abandonado dando lugar a la era de los tipos de cambio flexibles.

A partir de entonces, el mundo industrial dejó de tener un sistema monetario y pasó a tener un mercado de monedas. Un “no-sistema”, según la expresión del teórico monetario Robert Triffin.

Este punto de la historia es decisivo porque la flotación cambiaria marca la desaparición de los últimos vestigios de los acuerdos de Bretton Woods en lo que se refiere a la regulación precautoria del mundo financiero internacional y abre la puerta a la libre acción de los operadores financieros nacionales e internacionales. Las libertades y posibilidades del mundo del dinero comenzarían a ampliarse en pocos años más con el inicio de la apertura de los países industriales a los movimientos de capital de corto plazo. La nueva era de las corrientes espasmódicas de capital, de las quiebras bancarias y las crisis financieras, había comenzado.

El escenario de tipos de cambio fluctuantes abrió nuevas y generosas oportunidades a la especulación cambiaria que fueron rápidamente aprovechadas.

En 1973 se produjo el  primer shock petrolero de una serie que seguiría en 1979 y 1980. Los países árabes lograron inmensos superávit de divisas que depositaron en bancos del euromercado, en parte porque algunos temían la mano confiscatoria de los EEUU.

En 1974 el gobierno estadounidense procuró atraer ese dinero reduciendo los controles sobre los movimientos de capital extranjero. La iniciativa fue profundizada con medidas como la reducción de la comisión fija de los corredores de bolsa en 1975.

En los años siguientes el gobierno redujo los niveles de reservas obligatorias de los bancos y comenzó a eliminar los límites a los rendimientos que los bancos podían ofrecer a los depositantes.

En 1980, la Depository Intermediary Deregulation and Monetary Control Act de 1980 los topes a las tasas de interés y en 1983, la Garn-st Germain Act dio amplias libertades para las entidades financieras no bancarias 

En 1981 el gobierno de Ronald Reagan dio un impulso al circuito internacional offshore autorizando a los bancos residentes en los EEUU para que establezcan sucursales de  servicios bancarios internacionales (International Banking Facilities).

Estas entidades aceptan depósitos de y hacen prestamos a extranjeros. No tienen topes a tasas de interés ni requisitos de liquidez ni pagan impuestos

Con anterioridad ese tipo de operaciones se hacían a través de las sucursales en el Caribe

En 1984 Japón hizo su aporte a la liberalización financiera cuando, bajo la presión estadounidense, dio mayor libertad a los residentes para invertir en el exterior y amplió las facilidades para que los extranjeros inviertan en el país.

En 1986 se abrió un mercado bancario offshore en Tokio

A partir de los ochenta, en casi todo el mundo se fueron eliminando requisitos para la emisión de acciones y la concesión de préstamos y la emisión de títulos 

En la actualidad, los mercados más liberalizados son los anglosajones aunque las normativas de Maastricht también contemplan la liberalización de los europeos continentales

Un elemento decisivo para el aumento de la circulación de capitales fue la expansión de la inversión externa de las corporaciones. El establecimiento de filiales y la división de las tareas de la firma en diferentes países generó una circulación de dinero entre los diferentes asentamientos de las corporaciones en casi todo el planeta.

La liberalización de las operaciones financieras permitió una vigorosa expansión de la actividad financiera bajo todas las formas:

- Entre los setenta y los noventa la relación  la inversión extranjera y         de    cartera  el PBI se duplicó en los EEUU, se triplicó en Gran Bretaña y se cuadriplicó en Alemania. En Francia, Italia y Japón así como en los países periféricos  el aumento de la inversión externa en las economías fue aún mayor;[lix]

-         Desde 1980, según la OCDE, las operaciones cambiarias crecieron a casi un 30% anual y  las emisiones de bonos y títulos de deuda un 10%. En el mismo lapso las economías de los países industrializados crecieron un 2,5% anual y sus exportaciones al doble;

-         El FMI calcula, a su vez, que los fondos especulativos pueden mover entre 600.000 millones y un billón de dólares diarios para especular con divisas u otros activos financieros. Esos 600.000 millones equivalen a la emisión de bonos en el mercado internacional durante todo 1996 y a las exportaciones de los EEUU ese mismo año;

-         Antes de la liberalización de los mercados de capital en los primeros años setenta, el comercio de divisas diario equivalía a seis veces el valor del comercio mundial anual. Hoy equivale a 50 veces ese valor.

 

1-6-2001

 



 

[i]. GAFI. Basic Facts About Money Laundering. 12-8-2000

[ii] New York Times, 15-12-2000.

                      [iii] New York Times,  22-12-2000

[iv] Andrés Oppenheimer. Ojos Vendados, Sudamericana Buenos Aires, 2001, pág. 101.

                      [v]  Money Laundering Typologies. FAFT, 3-2-2000

                      [vi] Christian de Brie del Observatorio de la Mundialización. Le Monde Diplomatique, Abril     2000.

[vii] Citado en Peter Lindert, Economía Internacional. Ariel. Barcelona, 1994.

                     [viii] IMF Financial System Abuse, Financial Crime and money Laundering. Background Paper. February Prepared by the Monetary and Exchange Affairs and Policy Development and Review Departments. 12,2001. Pág. 7.

[ix] International Narcotics Control Stategy Report, 1996. bureau for International Narcotics and Law Enforcement Affairs, U.S.  Departament of State. www.state.gov.

[x] Cash de Página 12.  25-2-2001.

[xi] New York Times, 22-12-2000

                      [xii] Prem Sikka, University of Essex y Hugh Willmott, University of Manchester.  Sweeping it under the carpet: the  role of accountancy firms in moneylaundering. http://Panoptic.csustan.edu/cpa96/txt/mitchell.txt.

[xiii] Vito Tanzi. Money Laundering and the International Financial System. IMF. WP/96/55-EA

[xiv] Susan Strange, Dinero Loco Paidos. Buenos Aires, 1999

                      [xv] Informe Mundial de Fortunas de Merryll Lynch y Cap Gemini Erns & Young. Suplemento Económico de Clarín, 20-5-201.

[xvi] International Narcotics Control Strategy Report, 1996. bureau for International Narcotics and Law Enforcement Affairs, U.S. Department of State. www.state.gov.

[xvii] The Economist 14-4-2001.

[xviii] Clarín, 26-6-2000.

[xix] Clarín, 2-7-2000

                      [xx]  Jean Ziegler. Muerte programada del secreto bancario suizo., Le Monde Diplomatique, Enero 2001.

[xxi] El País.26-11-2000

[xxii] El Cronista ,10-4-2001.

                      [xxiii] US Treasury Department and Securities Exchange Commission. En Moneylaundering Alert, 4 de mayo del 2001

                       [xxiv] General Accounting Office. Moneylaundering Alert, 26-4-01.

                       [xxv] FATF Report on Moneylaundering Typologies, 2000-2001. OCDE.

                        [xxvi] Prem Sikka, University of Essex, Hugh Willmott. Sweeping it under the carpet: the role of accountancy firms in    moneylaundering. University of Manchester. http://Panoptic.csustan.edu/cpa96/txt/mitchell.txt.

                     [xxvii] Moneylaundering Alert, 26-4-001.

[xxviii] Financial Action Task Force on Money Laundering-Groupe d´action financiere sur le blanchiment de capitaux (FATF-GAFI)  Report on Money Laundering Typologies, 1999-2000. 3-2-2000

[xxix] BIS. Core Principles for Effective Banking Supervision.

                      [xxx] BIS. Customer Due Diligence for Banks.

[xxxi] AFIP, Jornada sobre Lavado de Dinero. Setiembre del 2000. Medidas a Adoptar.

[xxxii] FATF. Basic Facts about Money Laundering.

[xxxiii] The New York Times, 22-12-2000.

[xxxiv] Reuters, 16-5-2001

[xxxv]  The Guardian, 10-5-2001

[xxxvi] Susan Strange. Dinero Loco. Paidós. Buenos Aires, 1999.

[xxxvii]  Andrés Oppenheimer. Ojos vendados. Sudamericana. Buenos Aires 2001. Pág. 217.

[xxxviii] La Reppublica 19-1-2001

[xxxix] The Economist, 14-4-2001

                      [xl] El País, 1° de abril de 2001.

 [xli] La Reppublica, 7-4-2001

 [xlii] La Reppublica 3-5-2001.

 [xliii] Ver www.aci.net/kalliste

                       [xliv] La información está tomada básicamente de American Atheist. www.americanatheist.org.

[xlv] Javier González Fraga. Página 12, 18-2-2001.

[xlvi] Clarín, 13-6-2000

[xlvii] La Nación, 5-4-2000.

[xlviii] Javier González Fraga, Página 12, 18-2-2001.

[xlix] Página 12, 5-7-1999.

                      [l]  Marcelo Sain, responsable del área de prevención y control de lavado de dinero de la Secretaría de Lucha Contra    el Narcotráfico (Sedronar). Cash de Página 12. 25-2-2001.

[li]  La Nación 16-8-2000.

[lii] Clarín, 2-6-2000

[liii] Página 12 1-3-2001.

                      [liv]  Según una investigación de La Nación publicada  en varias notas, en diciembre de 1999

[lv] La Nación, 5-4-2000

[lvi]  Clarín, 7-2-2001.

[lvii]  La Nación 20-4-2001

[lviii] Jaime Leonardo Mecikovsky. Lavado de dinero, prevención de un problema global.  AFIP. Jornada sobre Lavado de Dinero, Setiembre del 2000.

[lix]  IMF: World Economic Outlook, 1997.