¡Deuda Externa, mecanismo de dominación y saqueo!   
 

 por Aurora Donoso, Ecuador

 Resumen: Carlos Debiasi

 

La deuda externa es ilegítima, inhumana e inmoral no solamente porque es una herramienta de dominación y saqueo, sino porque constituye una historia de corrupción, negociados, condicionamientos, intereses de pequeños grupos nacionales y extranjeros que han dominado y enriquecido del rentable negocio de la deuda externa. 

Deudas para comprar armas ahora para el Plan Colombia.  Deudas para grandes proyectos de infraestructura para facilitar la extracción intensiva de bienes naturales y que producen irreversibles impactos sociales y ambientales.  Deudas para la compra de tecnologías obsoletas y de agroquímicos - muchos de ellos prohibidos en sus países de origen - para la producción agrícola sustentada en los monocultivos.  Deudas para compras innecesarias, como el consumismo o aún para alimentar la fuga de capitales. Deudas condicionadas para beneficiar a los acreedores y a sus empresas. Deudas privadas que han sido asumidas por el Estado (la sucretización), otra de las formas más corruptas de manejo de la deuda externa. 

Se hace imprescindible una AUDITORÍA seria, completa y detalladas sobre la Deuda Externa. Una auditoría que investigue la legitimidad de las deudas, que ubique a los responsables nacionales y extranjeros de la crisis de la deuda y a quienes se han beneficiado de estos endeudamientos irresponsables, que identifique los impactos sociales y ambientales de cada una de las deuda contratadas, los mecanismos de endeudamiento, las condiciones impuestas por los acreedores, las negociaciones realizadas. 
 
¡NO DEBEMOS NADA, !

A pesar de la ilegitimidad e inmoralidad de la deuda externa ésta ha sido ya pagada. 

Decir que la deuda externa esta pagada no es una afirmación antojadiza. 

Se la puede comprobar en términos del flujo financiero que el Ecuador, América Latina y los Países del Tercer Mundo han destinado al pago de amortizaciones e intereses de la deuda externa solamente en los últimos 20 años. 

Desde 1982 hasta 1999 el Ecuador recibió 56.556 millones en préstamos, durante este período ha pagado 62.689 millones de dólares.  En definitiva ha realizado una transferencia neta de 6.133 millones de dólares, a pesar de lo cual la deuda – adquiriendo vida propia – pasó de 6.633 millones en 1982 a 16.282 millones de dólares en 1999. (Alberto Acosta) 

Desde 1982 hasta 1996, en catorce años, América Latina ha pagado 739.900 millones de dólares, es decir más del doble de lo que debía en 1982 que eran 300.000 millones de dólares y sin embargo debe 607.230 millones de dólares. (Jacobo Schatan) 

“De 1980 a 1992 en doce años, los países del Tercer Mundo ha reembolsado 1.662,2 mil millones de dólares, una cifra tres veces superior a su deuda de 1980 que era de 567 mil millones de dólares. 

Cada año, el servicio de la deuda drenan desde los países del Tercer Mundo entre 160 mil y 200 mil millones de dólares hacia los banco privados, especuladores financieros, el FMI, el BM y los Estados enriquecidos. (Eric Toussaint). 

El reembolso de la deuda opera como una verdadera bomba que aspira una parte del sobre producto social de los trabajadores  del Sur y dirige este flujo de riquezas hacia los poseedores de capitales del Norte, cobrando, de paso, su comisión las clases dominantes del Sur.  Estas se enriquecen mientras que las economías nacionales, a cuya cabeza se encuentran, se estancan o retroceden y mientras las poblaciones del Sur se empobrecen.” (Eric Toussaint) 

Si calculamos solamente cuanto hemos pagado en exceso de intereses cuando la banca internacional decidió unilateralmente en 1982 subir los intereses del 6% al 20% podemos demostrar que la deuda esta pagada y en exceso. 

Para obtener estos fondos y enviarlos como pago de la deuda externa, nuestros países se ven obligados a exportar y exportar cada vez más, en condiciones de poca equidad comercial y lo que es más grave, a cualquier costo. 

Es este flujo de recursos financieros y de bienes naturales lo que sostiene a la gran industria del Norte. 

Según Econ. Jacobo Schatan en su libro “El saqueo de América Latina”  el volumen de exportaciones de América Latina ha aumentado desde 1980 hasta 1995 en un 245%.  Entre 1985 y 1996 se habrían extraído y enviado al exterior 2.706 millones de toneladas de productos básicos, la mayoría de ellos no renovables.  El 88% corresponde a minerales y petróleo. 

Haciendo una proyección hacia el año 2016 el Econ. Schatan calcula que el total de exportaciones de bienes naturales de América Latina al Norte serán de 11.000 millones de toneladas.  Imaginemos entonces los impactos sociales y ambientales que esta extracción de bienes naturales generará!   
  

¿ANULACION O CANJE?

A pesar que en los años 80 el tema de la Deuda Externa fue el centro de los análisis en el Sur, no ha sido sino hasta que organizaciones vinculadas a las iglesias del Norte han lanzado la campaña mundial del Jubileo 2000 para poner en las agendas nacionales e internacionales el grave problema de la Deuda Externa en los países del Tercer Mundo. 

Nunca como antes las condiciones están dadas para denunciar la trampa de la deuda externa, la ilegitimidad e inmoralidad de la misma, para comprobar que ésta a pesar de su ilegitimidad ya está pagada, para demostrar que es una herramienta de dominación y saqueo, para repudiarla y exigir la inmediata ANULACION de la Deuda Externa y reparación de los daños causados. 

En este sentido la Campaña del Jubileo Sur, con la cual concordamos plenamente, es muy clara en su posición. 

Sin embargo existen propuestas desde las misma instituciones financieras y países del Norte, responsables por los impactos sociales, económicos y ambientales que la deuda externa ha generado en nuestros países. 

Por un lado tenemos al G7 que atendiendo a la presión de la Campaña del Jubileo 2000 ha propuesto un proyecto de “alivio de la deuda” para los países pobres más endeudados, HIPC, o las propuestas del BM y de los países del Norte que condicionan la elaboración de planes de “erradicación de pobreza” a cambio de la “condonación” de una parte mínima de la deuda externa.  Aquí entra también el famoso “canje” de deuda externa por proyectos de inversión social, ambiental y otros. Canje que se realiza también a través de donación de alimentos en los cuales los EEUU por ejemplo aprovecha para enviarnos alimentos genéticamente modificados y nos condiciona a que con la venta de los mismos les compremos su producción. 

Nunca la solución al problema de la Deuda Externa va a venir de las instituciones que lo generan y que se sirven de ella para mantener el control político y económico de los países deudores.  Todas estas propuestas que vienen desde los países del norte y sus instituciones financieras son solamente campañas de imagen para promover su actitud altruista frente al empobrecimiento que sus formas de vida, sostenidas con la presión del pago de la deuda externa, han generado en los países del Tercer Mundo. Nos exigen planes de erradicación de la pobreza cuando ellos promueven la concentración de riqueza que es la mayor causa del empobrecimiento de nuestros pueblos y de la destrucción ambiental.  Promueven una imagen a la que también se suman nuestros gobiernos de que no solo estamos solucionando el problema de la deuda externa, sino que la estamos sacando provecho! 

Ninguna de éstas fórmulas representan alguna salida a los graves impactos de la deuda externa, al contrario, lo que se ha logrado es reactivar deudas viejas, imponer condiciones más duras en nuestros países, fortalecer esta herramienta de dominación, saqueo e injerencia en las políticas nacionales, ganar soberanía y control geopolítico en nuestros países y deslindarse de la responsabilidad que ellos tienen sobre el empobrecimiento extremo de los pueblos del Tercer Mundo. 

Caer en la trampa de las negociaciones, canjes y programas de “alivio de la deuda” no es sino retroceder en un momento en que se  fortalece la posición del Sur en contra de la deuda externa conjuntamente con organizaciones aliadas del Norte, aumenta las movilizaciones a nivel mundial en contra de las instituciones financieras y de comercio internacionales FMI/BM/OMC/ALCA/, Club de París y los países del G7 y sus políticas neoliberales, así como las movilizaciones nacionales que luchan por la soberanía en nuestros pueblos. 

Caer en los canjes de deuda por proyectos sociales y ambientales es legitimar la deuda externa y los condicionamientos que ellas conllevan que implican la pérdida de soberanía como ha pasado en el Ecuador:  dolarización, base militar norteamericana, Plan Colombia, ALCA, etc.  Es participar en el juego perverso de la deuda externa y del sistema neoliberal.  ¿Con qué legitimidad vamos a reclamar por los impactos de la deuda externa cuando somos parte de sus mecanismos de canje y negociación?  ¿Cuando esos fondos para el canje salen a costa de la destrucción de la naturaleza y del mismo pueblo empobrecido que tiene que pagar tributos para seguir pagando esta deuda ilegítima, inhumana e inmoral? 

En términos económicos la única salida es exigir la ANULACION total de la deuda externa ilegítima!  La Anulación total no afecta económicamente en lo más mínimo a los “acreedores” pues son ellos los mayores acaparadores y especuladores de recursos financieros.  Les afecta en la medida en que necesitan sostener la deuda externa como medio de dominación y saqueo. 

Si es que de dinero se trata, más bien habría que exigir a nuestros gobiernos que se confisquen los capitales mal habidos que se encuentran en el exterior, que se exija la devolución de los intereses usureros pagados por la deuda externa, que se exija el pago de la diferencia del comercio desigual, que se cobren los impuestos a las empresas nacionales e internacionales, que se devuelvan los dineros de los depositantes de los bancos robados por los banqueros, que se fomente un comercio justo, que se de la prioridad al presupuesto del Estado para mejorar la calidad de vida de todos los ecuatorianos 

Pero más allá del dinero lo que debemos exigir es que no se siga destruyendo nuestro patrimonio natural, peor cederlo a las empresas transnacionales, que no se destruyan las fuentes de vida y sustento de las poblaciones locales y nacionales, que se de la prioridad a la soberanía energética y alimenticia del país, que se proteja la producción tradicional campesina e indígena. 

Si es que el problema de la deuda externa es sobre todo político, su solución tiene que ser también desde lo político, desde los principios, desde la ética y sobre todo con dignidad. 
 

NOS DEBEN LA DEUDA ECOLOGICA

No sólo la deuda externa es ilegítima, ha sido pagada con creces sino que además nos deben la Deuda Ecológica. 

Nosotros somos los ACREEDORES de la DEUDA ECOLOGICA. 

La Deuda Ecológica se genera por la sobreproducción, sobreconsumo y sobreproducción de desechos de los países industrializados del Norte. 

Sostener este modelo implica mantener un flujo cada vez más creciente de bienes naturales como petróleo, minerales, bosques, biodiversidad, bienes marinos, energía humana de los países del Tercer Mundo hacia los países industrializados del norte. 

Mantener este flujo de bienes naturales desde el Sur al Norte implica el deterioro social y ambiental de los países del Tercer Mundo en donde se explotan estos bienes naturales y del planeta en general que no puede absorber mas los desechos industriales. 

Los países industrializados del Norte tienen una deuda ecológica con los países del Tercer Mundo por: 

Los impactos sociales y ambientales de la explotación de bienes naturales exportados al Norte para sostener su industria.

La contaminación atmosférica por las desproporcionadas emisiones de carbono de los países del Norte y el uso de la capacidad de absorción de carbono de la naturaleza.

La degradación de las mejores tierras, del agua y del aire, y de la energía humana para monocultivos de exportación.

La apropiación intelectual y usufructo de los conocimientos ancestrales.

La apropiación y usufructo de la biodiversidad agrícola y silvestre de nuestros países.

La producción de armas biológicas, químicas, nucleares y bélicas que son probadas, vendidas y utilizadas en nuestros países.

La producción de substancias y residuos tóxicos, de organismos genéticamente modificados que son vendidos y depositados en los países del Tercer Mundo.

La deuda ecológica también se refiere a la deuda histórica, es decir al saqueo colonial que ha quedado en total impunidad.  Se originó con la expoliación colonial (la tala masiva de los bosques naturales, por ejemplo, y los daños sociales y ambientales que acarreó el saqueo de recursos que supuso la colonización europea)  De acuerdo a la información disponible en los Archivos de Sevilla, por concepto de extracción de metales preciosos, un volumen de 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata llegó a Europa desde América Latina, entre 1503 y 1660. Llevados a valor presente, estos recursos representarían una cantidad superior al valor de la deuda externa de toda la región. 

El reclamo de la Deuda Ecológica desde los países del Tercer Mundo a los países industrializados del Norte y sus instituciones internacionales es una demanda legítima para detener la impunidad ambiental, el flujo de bienes naturales y financieros del Sur al Norte y frenar el modelo neoliberal que está destruyendo nuestras fuentes de vida y del planeta en general. 

La Deuda Ecológica se va incrementando día a día mientras se continúe impulsando el modelo neoliberal.  Mientras este modelo no cambie seguiremos siendo testigos y sufriendo el deterioro social y ambiental en nuestro país hasta que llegue el momento en que nos demos cuenta de que hemos perdido absolutamente todo, especialmente esa gran riqueza de nuestra tierra. 

 

Exigimos a los DEUDORES DE LA DEUDA ECOLOGICA: 

 

ANULACIÓN  total de la Deuda Externa y reparación de los daños causados a cuenta de ella.

ASUMIR LA RESPONSABILIDAD de los daños sociales y ambientales causados en nuestros países por sus formas insustentables de vida.

RECONOCER que la mayoría de inmigrantes del Tercer Mundo a los países industrializados del norte son desplazados por los impactos de la deuda externa, de la deuda ecológica y del modelo neoliberal y otorgarles los mismos derechos de los ciudadanos del norte.

PARAR el incremento de la Deuda Ecológica, es decir la destrucción ambiental por la explotación de nuestros bienes naturales, monocultivos de exportación, introducción de productos transgénicos, substancias tóxicas, armas químicas y biológicas para el Plan Colombia.

CAMBIAR sus formas de producción y consumo que están destruyendo nuestras fuentes de vida y del planeta.

RESTAURAR las áreas afectadas en nuestros países por la extracción de bienes naturales y monocultivos para que las comunidades locales y nacionales recuperen su capacidad de sustentación.

REPATRIAR el patrimonio cultural y natural:  material genético y biológico sustraído de nuestras tierras.

ELIMINAR toda las armas, productos y substancias tóxicas que atentan contra la vida.

REDUCIR sus emisiones de carbono y la eliminación total de los productos que generan la erosión de la capa de ozono.

 

Exigimos el pago histórico de esta deuda.  Pago que no representa su cuantificación y su servicio monetario, sino la restitución cualitativa de tanta explotación ancestral e injusta. 

Exigimos cambios en las formas de vida de los seres humanos en el planeta, en la cual el eje no debe ser el individuo consumista y productivista, sino la sociedad; en la cual la solidaridad debe primar sobre el egoísmo; en la cual el eje no será el mercado y la explotación capitalista, sino la sociedad y la naturaleza;  en la cual, en suma, no se puede seguir sobreponiendo la eficiencia del capital sobre la vida.

 

 

Acción Ecológica, Amigos de la Tierra Ecuador

http://www.cosmovisiones.com/DeudaEcologica/a_av-deuda1.html

 

Resumen: Carlos Debiasi