CONSEJO CIENTÍFICO

Documentos de ATTAC

Los Fondos de Pensión

Las Falsas Coartadas

Alternativas económicas, fuera de serie nº 31, !er trimestre de 1997

" La gran ilusión de los Fondos de Pensión"

Pierre Sohlberg

Frente a las consecuencias derivadas de lo que constituye la buena nueva de la prolongación de la vida, no existen soluciones milagrosas. La creación, en Francia, de los Fondos de Pensión es un buen negocio para los aseguradores y un factor de aumento de las desigualdades.

El sistema de jubilaciones francés - régimen general y jubilaciones complementarias,- se basa en el principio del reparto: las remuneraciones que reciben los jubilados son financiadas por el aporte de las personas en actividad. Consintiendo con este aporte (obligatorio) la actual población activa, adquiere el derecho a beneficiarse con una parte de las riquezas que generarán los activos del futuro. La ampliación de las expectativas de vida afecta al equilibrio futuro de este tipo de regímenes, mientras que el desempleo perturba el equilibrio actual. De allí la inquietud que se ha generado en las compañías aseguradoras, los bancos y hasta las mutuales que se disputan el mercado del ahorro a largo plazo.

 

Durante este año han cambiado las perspectivas, con la introducción además, de las dos primeras etapas del sistema de jubilaciones, de los fondos de pensión que inician el camino de la capitalización. Existen dos justificativos: por una parte mejorar el nivel de las jubilaciones de quienes las suscribirán, mediante un aporte complementario al amenazado sistema de reparto; y por otra asegurar una mejor financiación de la economía.

 

¿ Puede la capitalización, resolver, mejor que el reparto, el problema planteado por las modificaciones de la relación activos/pasivos? No, la acumulación patrimonial de los futuros jubilados no eximirá a los activos del mañana de pagar sus jubilaciones. Tanto en el reparto como en la capitalización, la carga de las jubilaciones descansa siempre sobre los activos, sobre los que producen bienes y servicios en el momento en que estos son consumidos. Los jubilados del año 2020 vivirán de los bienes y servicios producidos en el 2020 y no de los bienes y servicios ahorrados en previsión de su consumo futuro. En ambos casos el monto real de las jubilaciones (el poder de compra de bienes y servicios) dependerá de lo que los activos quieran ceder a los jubilados.

 

Ningún sistema asegura una garantía total. El reparto se basa en un contrato que puede ser cancelado. Al mismo tiempo, la historia del capitalismo está colmada de deudores que se niegan a pagar sus deudas, de estados que recurren a la inflación para reducir sus deudas o de cracks que desvalorizan brutalmente los activos. Es esta una de las razones por las que el reparto fue adoptado en 1945. ¿Qué rédito produciría un fondo de pensión que hubiera sido colocado en títulos de la deuda mexican, en negocios inmobiliarios en Tokio o en acciones del Eurotunel...?

 

La capitalización, al favorecer el desarrollo del ahorro, ¿contribuye al menos a sostener el crecimiento económico y a facilitar en consecuencia el financiamiento de las futuras jubilaciones?. La observación empírica muestra que no existe una correlación en el largo plazo, entre las bases del sistema de jubilaciones y el dinamismo económico de las naciones. . La insuficiencia del ahorro es más hoy en día, un síntoma de la debilidad del crecimiento, que su causa y por lo tanto los fondos de pensión no pueden ser juzgados en el plano de la eficacia macro-económica que aumentaría las tasas de ahorro, sino en el de la mayor o menor eficacia de las transformaciones de las formas de financiación que acompañan su desarrollo.

La desregulación financiera que se viene produciendo desde hace quince años se traducen en el menor papel que desempeña el financiamiento bancario tradicional, a favor de los mercados de obligacionesy de acciones alimentados precisamente popr los fondos de pensión. El debate se plantea menos, por lo tanto, en relación a la cantidad de ahorro disponible en uno u otro sistema (la tasa de ahorro norteamericano, incluidos los fondos de pensión, es particularmente baja) que en la eficacia económica del financiamiento económico derivado de los mercados financieros, en oposición al sistema bancario tradicional. En este punto, nada permite afirmar que el comportamiento de las inversiones realizadas por los administradores de los fondos de pensión favorezca más al crecimiento que el financiamiento bancario. La lógica del corto plazo, las conductas de rebaño, favorecen los efectos especulativos, la falta de toma de riesgos en las actividades a futuro, prevalecen y son motivo de numerosos reproches

 

Lo que está verdaderamente en juego

 

Frente al cambio de la relación activos/pasivos no existen soluciones milagrosas. Lo que está verdaderamente en juego en la problemática de los fondos de pensión, no son sus principios, sino la manera como se han introducido en Francia. El establecimiento de un régimen "libremente elegido" es uno de los mayores factores del crecimiento de las desigualdades en lo que a jubilaciones de refiere. Solo los empleados mejor remunerados, los que tienen la posibilidad de ahorrar se suscribirán mayoritariamente a este régimen.

 

El reparto, se basa en un principio de solidaridad ( no puede funcionar sino sobre la base de un contrato social asentado en una amplia democracia). La capitalización en cambio, basada en la acumulación del derecho de propiedad, se apoya en la protección individual.

 

Se podría haber concebido un sistema de capitalización seriamente administrado, con ingresos parcialmente mutualizados y cuyo manejo estuviera asegurado por la participación social. Es por otra parte el caso de algunos países. Todo depende del respectivo peso de la lógica de la solidaridad (colectiva) y la de la seguridad ( individual) en el sistema. El Gobierno es quién decidió la elección.