LA LUCHA SOCIAL COLOMBIANA

 Rodrigo H. Acosta B.                                                       Fecha: Enero 25 del 2.000

Tanto en el Encuentro de ATTAC (Asociación para la Tasación de las Transacciones financieras para la Ayuda a los Ciudadanos) realizado en París (Junio 24-26 de 1999), así como en el Primer Encuentro Internacional contra la Intervención Norteamericana a Colombia (octubre 30 de 1999), fue evidente la dificultad de la comprensión de la situación colombiana. Por ello, antes de abordar cualquier análisis, es preciso entender que el actual gobierno presidido por Andrés Pastrana, al igual que el del actual presidente de la Organización de los Estados Americanos OEA, y expresidente de Colombia, Cesar Gaviria Trujillo, han sido claros exponentes y defensores del modelo neoliberal y proclives a las políticas del gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica.

Ha más de un año de la creación de la zona de distensión para los diálogos de las FARC (Fuerzas armadas revolucionarias de Colombia) y Gobierno, los factores de crisis social aumentan: desempleo creciente (60% de la población real económicamente activa para dar sólo un dato en la ciudad capital), las empresas estatales más importantes están en proceso de privatización así como los servicios sociales esenciales a la subsistencia, continúa el despido masivo de trabajadores, persiste el asesinato, encarcelamiento y hostigamiento a dirigentes cívicos y sindicales, quiebra la industria y el agro y prevalece la pobreza generalizada en toda la amplitud territorial a la vez que crece la exclusión social.

Así entonces, mientras Pastrana, se gana la opinión de amplios sectores de la comunidad internacional, a través de sus suntuosos viajes, aprovechando los necesarios diálogos de paz que podrían llevar a la búsqueda de una salida negociada al conflicto armado, solicita a su vez al Gobierno de los Estados Unidos a través del Plan Colombia una ayuda adicional ahora en dólares para enfrentar a la guerrilla, por que desde hace más de 12 meses la presencia de la inteligencia militar norteamericana y con bases en más de 10 puntos es conocida, ello argumentado en una supuesta lucha contra el narcotráfico.

Se ha conocido, por diarios en Panamá como se incrimina a los paramilitares (militares vestidos de civil) apoyados por la CIA de haber robado a dos helicópteros panameños, todo para justificar una intervención militar a territorio colombiano y no causó sorpresa la caída de un avión fantasma de alta tecnología del gobierno de los Estados Unidos, en territorio colombiano cerca de la zona de distensión.

Así mismo, los usuarios del sistema financiero y afectados por los créditos por el sistema UPAC: unidad de cambio con el componente de inflación más intereses compuestos sobre el capital, ante la inminencia de expropiación de sus viviendas cuando han pagado hasta 10, 15 o 20 veces el valor real de su vivienda, han salido en multitud varias veces a tomarse las vías en las principales ciudades capitales de departamento y actuado ante la Corte Constitucional. Las marchas campesinas, las tomas pacíficas de los aborígenes Enberas Katios y Uwas al Ministerio del Medio Ambiente y la Cruz Roja Internacional demuestran la profundidad de la crisis económica, política y social.

Son dos los factores que se cruzan y han creado el actual conflicto social: la guerra política y la represión neoliberal. La guerra política desatada desde hace más de un siglo y que se ha acentuado desde el magnicidio del líder Jorge Eliécer Gaitan, el 9 de abril de 1948, con lo cual se rompió esa posibilidad histórica de que el pueblo lograra llegar al poder, Gaitán seguramente a través de su arraigo en las bases populares podría haber modificado la actual injusta configuración del Estado Colombiano y la guerra política, producida por la antidemocracia, por el cierre de los espacios de poder político y de participación, por la hegemonía y monopolio de la administración del estado y la corrupción por parte de los políticos de los partidos tradicionales: liberal y conservador, quienes con su clientelísmo y la compra y cooptación de líderes, han podido mantener la riqueza nacional ha ultranza en manos de una minoría, menor del 3% de la población: la actual oligarquía colombiana que posee cerca del 70% de la propiedad y de las utilidades.

Por otro lado la aplicación del modelo neoliberal que está causando más miseria y crisis social que los mismos factores de la guerra política. El primer paso para la aplicación del neoliberalismo fue la adaptación de la Carta Política, a través de una Asamblea Nacional Constituyente, que aprovechó el clamor ciudadano por la paz y la alta simpatía del M-19 (Movimiento 19 de abril), y que llevó a la desmovilización adicional de algunos grupos insurgentes como el Quintin Lame (de ascendencia aborigen), una facción del E.P.L. (Ejercito Popular de liberación), un ala disidente del E.L.N. (Ejercito de Liberación Nacional) y el P.R.T. (Partido Revolucionario de los Trabajadores), pero que fue aprovechada para imponer la iniciativa privada y su intervención en la prestación de los servicios públicos esenciales y domiciliarios como acueducto y alcantarillado, energía eléctrica, telecomunicaciones, gas y recolección y tratamiento de basuras; de esta forma se expidió la Ley 142 de 1994, que convirtió estos servicios otrora obligación de su prestación por parte del Estado, en un negocio lucrativo, ya que se eliminaron los subsidios, se estratificaron los hogares y se indexó en forma acelerado el incremento tarifario con base en modelos de costos y utilidades administrados por transnacionales, caso Codensa y expedidos mediante resoluciones por Comisiones de Regulación de Servicios Públicos.

Es así como el servicio de energía se ha incrementado en más de un 300% desde 1994, el de telefonía local ( la multimedición) fue incrementada en cerca de un 100% en el último año y otro tanto ha sucedido en el consumo de agua. Todo ello por que las transnacionales se han apoderado de cerca del 85% de la propiedad de las empresas estatales hidroeléctricas las cuales han sido adquiridas a precios irrisorios (la Empresa de Energía de Bogotá el 51% de su propiedad fue vendida a un tercio de su valor real, en tan sólo U.S.$2.800 millones, de los cuales fueron descapitalizados U.S.$1.100 millones en 1999), la Empresa de Telecomunicaciones de Santa Fe de Bogotá, la más grande de Latinoamérica, con más de dos millones de líneas sería vendida en menos de U.S.$2.000 millones o sea en un quinto de su valor real, todo ello por la corrupción en el Concejo de Bogotá y la Alcaldía y la presión del Fondo Monetario Internacional F.M.I. de que Colombia disminuya el déficit fiscal y la cuenta corriente negativa de la balanza de pagos, o sea obtener divisas (dólares) para seguir amortizando a la impagable deuda externa.

Otro tanto ha sucedido con la seguridad social, el Congreso a iniciativa del gobierno aprobó la Ley 100 de 1993, que convirtió la otrora obligación del Estado de dar salud a su pueblo, en un nuevo negocio financiero a través de la creación de la medicina prepagada, la disminución del situado fiscal que ha llevado a innumerables hospitales a la quiebra, la creación de los fondos privados de cesantías y pensiones que habiendo cambiado el criterio de solidaridad entre generaciones aportantes, ahora por el del aporte individual capitalizado causalmente en forma mensual , en donde los empleadores y dentro ellos el Estado, como el mayor debe billones de pesos colombianos y para el año 2000 deberá transferir de los impuestos el 11% del presupuesto nacional a este sector financiero especulativo, haciendo así de las pensiones y cesantías una expectiva y su logro hoy un milagro. En el mismo año de 1993, el Gobierno intentó vender a Telecom y las empresas regionales de telecomunicaciones, pero un paro de las comunicaciones internacionales y nacionales llevó al retiro del Proyecto de Ley por parte del Gobierno.

Otro tanto sucedió con la educación superior con la nueva legislación de educación superior y de educación básica y media, mediante la cual se decide el recorte al situado fiscal y de esta forma se descarga en los municipios la obligación de prestar este servicio, municipios que en más de un 80% se encuentran quebrados y sin rentas.

Asimismo el Congreso a iniciativa del gobierno ha aprobado leyes de flexibilización laboral, como la muy conocida 50 de 1990, la modificación del estatuto cambiario, la de reforma financiera todo para permitir la entrada indiscriminada de capitales foráneos.

LO ULTIMO DEL NEOLIBERALISMO EN COLOMBIA:

Las medidas de apertura económica, han facilitado la entrada indiscriminada de productos y llevado a la quiebra a la industria nacional y el agro; la situación es bien grave, el crecimiento económico... o más bien el decrecimiento es del 5% (negativo) a final de 1999, y aumentó el déficit a una suma de 1.3 billones de pesos, más una caída en los recaudos de los impuestos de $2.3 billones de pesos colombianos por causa de la recesión económica.

Todo lo anterior por la aplicación del modelo neoliberal que se profundiza con el Plan Nacional de Desarrollo y el presupuesto nacional avaluado en $44 billones de pesos aprobado en el año 1999 para la vigencia del 2000, que tiene una clara orientación a la especulación financiera ya que el pago del servicio de la deuda (amortización a capital e intereses de la deuda externa e interna) representa el 33% del presupuesto nacional o sea $14.8 billones de pesos (T.R.M. dólar = $1948.oo -nov 1999) sobre el total del presupuesto, cuando en 1970 sólo representaba un 6.2% sobre el total. La deuda externa (privada y pública) colombiana es impagable y equivale a U.S.$30.197 millones.

Por otro lado se suma a la especulación $4.7 billones equivalente al 10.7 % del presupuesto como producto de las transferencias a los fondos de pensiones y cesantías ahora bajo la administración privada y un 18% o sea $7.9 billones que se dedican a los gastos de seguridad, comúnmente denominados gastos para la guerra (Departamento Administrativo de Seguridad Das, Ministerio de Justicia, Ministerio de defensa, Policía Nacional, Rama Judicial, Fiscalía).

Un 18.2% o sea $8.0 billones se dedican a las transferencias para las regiones (departamentos y Distritos Especiales) o sea que en estos 4 rubros se dedican el 80% del presupuesto nacional y los dos primeros deuda y transferencias (44.3% ) a la especulación... dadas las cosas así, la inversión en la banca de fomento industrial y agrícola son un imposible, aquí es donde se origina la lucha social, en la búsqueda de la reactivación económica y para que el costo de la aplicación de la política recaiga en cabeza de los que ilegítimamente se enriquecen.

La imposición del modelo, alcanza incluso los niveles más mínimos en la gestión del ministerio de Hacienda y el Departamento de Planeación, con programas computacionales asimilados desde los organismos internacionales, incluida la programación macroeconómica impuesta por el F.M.I., la forma de hacer la planeación y el presupuesto en donde se impone el control de la inflación por debajo de un dígito, la tasa de cambio y las medidas contraccionistas de la masa monetaria, supuestamente para privilegiar las exportaciones, con el consecuente incremento de las tasas de interés a costas de sacrificar la productividad, aumentar el endeudamiento interno y externo y disminuir aun más la inversión social, finalmente en favor de la transferencia de la riqueza a la banca nacional e internacional.

También son parte del modelo la subordinación del Gobierno Colombiano a nuevas medidas de ajuste a cambio de los préstamos del "Plan Colombia" por una suma de U.S.$1.500 millones: U.S.$740 millones para los militares colombianos, U.S.$205 millones para la policía y la armada, U.S.$410 millones para medidas de seguridad regional en países vecinos, U.S.$180 millones para el desarrollo de alternativas en las zonas de cultivos ilícitos, U.S.$100 millones para programa de protección a testigos, programas de inteligencia, estudio del sistema militar de justicia y otros.

EVALUACIÓN DE LAS LUCHAS:

AYER

El debate de los derechos sociales y económicos en Colombia, siempre han estado al orden del día, aunque por la falta de una adecuada convergencia y la represión oficial por momentos se pierda la visión de la lucha social; los hechos principales no se pueden borrar de la memoria colectiva: Las huelgas de los ferrocarriles en la Costa Caribe Colombiana (Cartagena, Barranquilla y Santa Martha) en 1918, el primer paro de las comunicaciones en 1929 que culmina en 1940 con la estatización de la Empresa de Teléfonos de Bogotá, el nacimiento de la CTC en 1942, La huelga de los trabajadores de barcos y puertos del Río Magdalena y la militarización de la región en 1945, la creación de la U.T.C. en 1947, la violencia o guerra civil no declarada que culmina en 1954 dejando 200.000 colombianos muertos, la huelga nacional de estudiantes, comercio y paro empresarial en 1957 durante el Gobierno de Rojas Pinilla, la instauración del Frente Nacional (1958-1974) o pacto social-conservador y la exclusión de cualquier otro partido o representación social, El Paro Cívico Nacional de 1981 acompañado del levantamiento campesino, la creación de la Coordinadora de Movimientos Cívicos en 1983, la creación del Comité de Unidad del Sindicalismo independiente en 1984, El paro Cívico Nacional en 1985, que logró la confluencia campesina y de sectores populares, el nacimiento de la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia CUT en 1986, la huelga general sindical de octubre de 1988, el nacimiento de la C.G.T.D. en 1992, la "firma" del primer pacto social durante el Gobierno de Samper en 1995, y eventos que crean mojones históricos: La masacre de las bananeras el 6 de diciembre de 1928 en Ciénaga, donde cayeron asesinados 6.000 colombianos campesinos "esclavos" de la United Fruit Company, bajo el fuego de las ráfagas de ametralladora por parte de la policía bajo el gobierno de Miguel Abadía Méndez, para retener la huelga que exigía los mínimos derechos laborales, a los siguientes días los barcos yanquis bordearon las costas colombianas ya que la huelga tenía el tratamiento de insurrección comunista: Jorge Eliécer Gaitán a partir de sus debates los días 4, 5 y 6 de septiembre del mismo año como Representante a la Cámara, destapa la primera gran masacre del siglo y pone en vigencia la lucha de clases por encima de oligarquía bipartidista.

La lucha por la tierra en los años 60, el enfrentamiento de Colombia con la banca internacional de los años 1963 a 1968 también ocupan un lugar especial, por otro lado el origen de la insurgencia.

El paro cívico del 14 de octubre de 1977, posible gracias a los lazos de integración de la dirigencia sindical de la época con otros sectores, la claridad y organización del movimiento estudiantil y la lucha organizada por la tierra de miles de desposeídos.

HOY: LA ULTIMA DECADA

La lucha desde esa fecha primordialmente había sido sectorial, pero contrario a lo que sucede en los países industrializados, las consecuencias de la aplicación del modelo neoliberal en Colombia son altamente negativas, y conlleva a que se den las primeras luchas unitarias, me refiero a las postrimerías del gobierno de Barco en 1990 y el inicio del gobierno de Cesar Gaviria Trujillo, aquí es cuando se da la adecuación de la Constitución Nacional a las exigencias del capital, la crisis es analizada y sus futuras consecuencias lleva a que las Centrales Obreras CUT, CGTD, CTC y la Confederación de Pensionados CPC, llamaran la atención de lo que se preveía a través del documento publicado en un periódico de alta circulación, titulado: "Que se suspenda la apertura económica y se discuta la política económica y laboral con los empresarios y los trabajadores", que concitó la convergencia de las Centrales Obreras y sus sindicatos afiliados, y que fuese el inicio del Comando Nacional Unitario de carácter sindical aunque sólo con la participación de los trabajadores estatales.

Hoy queda claro que no fue suficiente dicha declaración, ya que nos faltó mayor decisión y compromiso y desde luego mayor cobertura en el llamado, ya que bajo el gobierno de Gaviria se aprueban la ya anotada Ley 100 de seguridad social, la Ley 142 de 1994 de los servicios públicos domiciliarios (acueducto y alcantarillado, energía, telefonía, gas y recolección de basuras) y 143 de 1994 específica para la escisión del sector eléctrico y otras más, sin que el movimiento sindical pudiera reaccionar en forma anticipada, o al menos poner en conocimiento el contenido lesivo de dichas leyes en contra de la población.

La afectación inmediata del modelo se sintió en los Sindicatos de los Servicios Públicos y de esta forma se crea una tendencia interna que exige a la CUT mayor capacidad de convocatoria y decisión, a través de la creación del Coordinador de los Servicios Públicos y de las entidades territoriales, que agrupó a los sindicatos más grandes del sector y que dentro de sus acciones adelantó la toma pacífica de la Embajada de España, del Ministerio de Hacienda y paros del sector.

El movimiento sindical caía de nuevo, durante el Gobierno de Samper, el del "salto social " y la promesa del "pacto social" (1995), prosigue el proceso de privatización aunque con menor intensidad, el Gobierno de Estados Unidos intenta derrocar a Samper por sus supuestos nexos con el narcotráfico, creando un cruce de intereses y coincidencias de tal forma que sectores sindicales se movilizaron al lado de la lucha antiimperialista y en defensa del Estado, el Pacto Social de esta época, con menos salarios, más costos sociales y desempleo, llevó al retiro de los representantes sindicales de los escenarios de concertación.

Durante el Gobierno de Samper y ya resuelta su situación judicial, es que se produce el primer ajuste fiscal a partir de la Ley 344 de 1997, aquí la respuesta estuvo dada por el Comando Sindical Unitario, o sea las centrales obreras que agruparon todo el sector estatal, el paro en febrero de 1997 fue total durante los 14 días, los logros aunque parciales alimentan la lucha... la unidad ha sido probada y sus resultados son positivos en la práctica, aún así el Gobierno liquida definitivamente el IDEMA, instituto dedicado al mercadeo agropecuario y en razón a que la negociación ha sido nacional, las empresas regionales (departamentales y municipales) a causa de la descentralización continúan siendo privatizadas y por que las negociaciones no tienen más alcance de lo nacional. En abril de 1998 y en el marco de la huelga de Sintrateléfonos de donde era abogado penalista es asesinado el defensor de Derechos Humanos el Jurista Eduardo Umaña Mendoza, quien venía adelantando los procesos de los detenidos de la USO, sentando las bases para confrontar la justicia sin rostro y destapando el magnicidio de Gaitán.

Posesionado Andrés Pastrana, anuncia un nuevo apretón para disminuir el déficit fiscal y nuevas reformas estructurales que lleva de nuevo al movimiento sindical y con la misma estrategia de la participación del sector estatal a confrontar la política, el paro se adelantó por cerca de un mes (entre septiembre y octubre de 1998), con una participación efectiva, la confrontación del gobierno fue a fondo, pero el paro era solo laboral y no de la producción, seguía funcionando la banca, las telecomunicaciones, el petróleo, los servicios...y la protesta a través de la movilización callejera, no fue entendida por el Gobierno como una amplia expresión democrática que llevara a cambios, el paro se levanta con una declaración unilateral del Gobierno que llevaba algunos logros sindicales pero substancialmente el Plan Nacional de Desarrollo fue aprobado.

En el marco de la lucha y un día después de participar en la Organización de la marcha de las antorchas desde la Plaza Eduardo Umaña Mendoza (centro de Bogotá Carrera 8 Calle 20), es asesinado el Vicepresidente Nacional de la CUT, Jorge Luis Ortega García, el 20 de octubre de 1998 cuando llegaba a su lugar de habitación al sur de la Ciudad Capital, otros 8 dirigentes regionales también son asesinados por los paramilitares.

Sectores sindicales insistían en la necesidad de la integración popular, fue entonces en la Asamblea Nacional de Delegados de la CUT a inicio de 1999, cuando se pone de ejemplo la creación del Frente Social y Político y la Coordinación de Organizaciones y movimientos sociales de Bogotá, que había estado precedido de la Telaraña Social que había sido el centro de la convergencia de la mayoría de los pobladores del sur y del occidente de Bogotá y que logró su máximo punto a través del paro del año 1995 que duró 8 días, con el bloqueo de vías a través de barricadas y la presencia masiva de miles de pobladores sobre las carreteras y la suspensión del abastecimientos alimentario (Corabastos), durante la alcaldía de Antanas Mockus Civickas de origen lituano y fiel representante de los postulados neoliberales, esta red social realizó, dos encuentros nacionales de movimientos cívicos alternativos.

La primera protesta de 1999 integra usuarios de los servicios y comunidad, y es el 28 de abril, cuando los pobladores con una amplia participación de jóvenes y mujeres bloquean las localidades más deprimidas de Bogotá (Usme), en coordinación con los pequeños transportadores, buses y taxistas y el paro laboral en teléfonos.

En Julio de 1999 se realiza en Encuentro Nacional para constituir el Frente Social y Político y por otro lado se realiza el Encuentro Nacional de Organizaciones Sociales y es aquí cuando la población organizada exige la conformación de un Comando Nacional Unitario representativo de la población civil que viene luchando sectorialmente y un Pliego Nacional de convergencia.

Los logros de la Jornada del 28 de abril de 1999, habían sido parciales pero se afianzó la capacidad organizativa y ante el nuevo anuncio de la aprobación del presupuesto nacional para el año 2000 y las medidas de ajuste a través de proyectos de ley (revisión de convenciones colectivas, más impuestos, recorte a los recursos de los municipios, profundización de la privatización en la educación, más ventas de activos estatales y congelación de los salarios del sector estatal), la ilegal liquidación de la Caja de Crédito Agrario y el despido masivo de sus trabajadores, El Comando Nacional de Paro anuncia el 15 de agosto de 1999, que se adelantará el Paro Cívico de "carácter indefinido" a partir del 31 de agosto de 1999, se traza la estrategia: se redactan algunos Pliegos Regionales y Sectoriales y se logra la confluencia a través de un Pliego Nacional de 41 puntos, en donde ocupa lugar especial la renegociación de la deuda externa y la interna, la baja de intereses de colocación y la promoción de la productividad nacional.

El movimiento sindical ya no actúa sólo y a través de la convergencia social se define una nueva forma de lucha y se visiona una nueva configuración del Estado Colombiano, o sea la necesidad de darle un sentido político a la lucha social, se conforma entonces un Comando Nacional de Paro, con 20 representantes de los diversos sectores sociales: los 3 representantes de las centrales obreras, de la Confederación de Pensionados, de los 4 movimientos organizados del sector agrario, de los movimientos cívicos, de los movimientos comunales, de los transportadores (camioneros, buses, taxis), de los profesores universitarios, de estudiantes, de los agobiados por el Upac ( usura financiera en la vivienda) y de mujeres, cooperativistas y usuarios de los servicios del Estado. El Paro del primer día (31 de agosto de 1999) fue total, hasta los internos de las cárceles y la propia guardia paran, la inconformidad de la población pudo ser canalizada y no va a trabajar, no hay transporte, se producen bloqueos entre algunas ciudades y barricadas en las principales ciudades capitales, pero la población es brutalmente reprimida, más de 3.000 personas son encarceladas, 1000 judicializadas por terrorismo, algunos abaleados, la policía y ejercito se unen y con tanquetas, caballería, gases lacrimógenos e inteligencia militar golpean brutalmente el movimiento popular.

El Comando Nacional de Paro, conoce la situación y la legitimidad e interlocución válida ahora si reconocida por el Gobierno y hacia el medio día siguiente (1º. De septiembre) decide suspender el Paro y establece una negociación que dependiendo de los resultados volvería a dar el reinicio del Paro Cívico Nacional.

Se establece una Mesa Central y 10 mesas sectoriales que se reunirían durante un plazo máximo de un mes desde el 13 de septiembre hasta el 4 de octubre de 1999, fecha para la evaluación. Al pasar este tiempo, el resultado fue el esperado, el Gobierno no retiró ninguno de los proyectos de Ley, se había realizado una nueva jornada con menores dimensiones el 14 de septiembre fecha conmemorativa del más grande paro cívico en 1977, el Congreso aprueba el presupuesto nacional que favorece la especulación financiera y ante la inminencia de la aprobación de los proyectos de Ley, Fecode (Federación Colombiana de Educadores) el 14 de octubre se lanza al paro nacional indefinido, ante la expectativa de que los demás sectores puedan reaccionar a tiempo, pero el repliegue ya se había dado.

No había sido posible mantener la presencia simultánea en las mesas sectoriales y a su vez en la base popular, que se estaba replegando, la inteligencia militar había por otro lado reprimido las reuniones de la población y el hostigamiento era enorme, faltó por otro lado una organización funcional por parte del Comando, más debate político, falto una planeación estratégica de largo plazo, pesó el burocratísmo de algunos dirigentes sindicales y la falta de integración de la mayoría del movimiento sindical a las estructuras populares, la falta de un sistema efectivo y autónomo de comunicación masiva, la falta de educación política había ocasionado la imposibilidad de reaccionar. Aún así el acumulado de la lucha es claro y la experiencia y la unidad permiten nuevas perspectivas... nuevas estrategias

LA LUCHA DE HOY Y LA ORGANIZACIÓN DE LA LUCHA EN EL 2.000: INICIANDO UN NUEVO SIGLO.

Las consecuencias del modelo, son cada día más críticas, se está llegando al límite de la subsistencia, porque en Colombia, contrario a la mayoría de los países desarrollados la mayoría son desempleados, y no hay subsidio al desempleo, ni seguridad social ni educación para los excluidos, la población se dedica al sector informal (vendedores ambulantes y estacionarios) por ello la población de nuevo empieza a reorganizarse y los labriegos del sur paralizan la carretera panamericana durante un mes (noviembre de 1999), los habitantes de Bogotá ante el nuevo aumento de un 20% en las tarifas de los servicios públicos y nuevos impuestos realizan una nueva jornada el 25 de noviembre coincidente con la lucha de los transportadores y se enlaza ahora con la lucha internacional... se acuerda en el Comando Nacional de Paro la participación en la Jornada Internacional del martes 30 de noviembre en contra de las medidas previstas en el Encuentro Ministerial de la Organización Mundial del Comercio O.M.C., realizado en Seatle, Estados Unidos, que contó con la presencia de cerca de 50.000 personas que llegaron de todos los puntos cardinales del Globo terráqueo para oponerse a estas medidas; el toque de queda y el estreno de gases lacrimógenos fueron mostrados a todo el mundo.

La convergencia de los cívicos populares, comunales, estudiantiles, amas de casa, usuarios de los servicios públicos, comunidad educativa, beneficiarios de hospitales y del I.S.S., mujeres jóvenes y sindicatos es una tarea que se adelanta en Bogotá a través de la Coordinación de Organizaciones y movimientos sociales que ha trazado la entrategia de reelaborar el Pliego Distrital como acuerdo preliminar de intereses, la conformación de coordinaciones locales y barriales, la educación y un Plan de Acción que incluye un Encuentro Cívico y Popular en el primer trimestre del 2000.

El logro de la paz, consiste por otro lado también, en la persistencia de los postulados de los 41 puntos del Pliego Nacional, y en su permanente promoción incluso en las audiencias públicas y espacios de las negociaciones con las Farc y el E.L.N., con respeto de la autonomía del movimiento social, pero también con la beligerancia que lo ha caracterizado.

La lucha contra la corrupción primordialmente administrativa y la complicidad de los partidos tradicionales deben ser denunciados, un ejemplo de ello es la revocatoria del mandato impulsada en 1999, contra Enrique Peñalosa el Alcalde corrupto de la capital, que estuvo seguida de claras denuncias penales y ante los organismos de control.

La lucha electoral para ocupar cargos en las Corporaciones públicas también podrá estar en la agenda de la lucha social si logramos la convergencia y un proyecto político de verdadera transformación social.

Es clara la validez del Comando Nacional de Paro, es un aprendizaje colectivo nacional digno de ser trasladado a la lucha internacional, pero deben adoptarse correctivos que conlleve a la toma de decisiones en forma democrática, que sean a su vez equivalentes al compromiso de los sectores comprometidos, por ello y por involucrar un alto compromiso, es preciso que los demás sectores sociales (por fuera del sindicalísmo) avancen en sus procesos de organización y los trabajadores lograr mayor integración estructural con la población.

La globalización o internacionalización de la economía y de la interacción social facilitado por la aplicación de los avances tecnológicos en el campo de las telecomunicaciones, la informática y la electrónica, así como el aumento de la velocidad y capacidad de transporte de los ciudadanos, es un hecho, cuyo reconocimiento no significa una capitulación ideológica en cuanto son reversibles las consecuencias económicas, sociales y políticas, por lo que alcanzar niveles nacionales e internacionales de organización e integración de las organizaciones sociales, por ejemplo para lograr una regulación laboral frente a la imposición de las trasnacionales y desde luego alcanzar un nuevo orden mundial, es un importante objetivo. Los casos de alto nivel de sindicalización y la relación con las fuerzas sociales: En Corea (con el KCTU), en Brasil (con la CUT y el MST), en Africa del Sur (con la Cosatu). En los tres casos se trata de organizaciones sindicales que han tomado a su cargo los problemas del conjunto de la sociedad, donde sus miembros tienen lazos fuertes con otros sectores de la sociedad civil, especialmente con las comunidades locales y poseen programas políticos de reforma de la sociedad.

La intervención norteamericana y el Plan Colombia deben ser confrontados a nivel interno y externo: una protesta al Frente de la Embajada americana podría hoy ser de gran interés internacional.

Debemos además crear un red de comunicación en forma masiva pero alternativa, de bajo costo y que llegue a las bases populares, al menos un periódico mensual o un medio masivo de T.V., de mayor audiencia que los programas semanales de la CUT y Fecode y consolidar el aspecto financiero.

La verdadera lucha internacional contra el modelo neoliberal hasta ahora inicia, es hora de organizar, de reflexionar y de corregir, por ejemplo, la incongruencia de algunos partidos políticos en Europa, supuestamente consecuentes debe cambiar, porque el abstenerse de votar en los parlamentos o apoyar la acción militar imperialista contra Kosovo, es algo grave, esperamos que esto no se repita ante el anuncio de la intervención militar norteamericana a Colombia; asimismo, la promoción que hacen algunas organizaciones sindicales de los países desarrollados para que se acepten las privatizaciones en el tercer mundo debe cesar.

Porque desde Colombia no pedimos sólo solidaridad sino principalmente coherencia en la lucha global por parte de las organizaciones sociales, mayor solidez política de los movimientos alternativos y menos corporativismo del movimiento sindical, porque los beneficiarios de la transferencia de la riqueza y del trabajo de los pueblos del tercer mundo principalmente son los habitantes de los países desarrollados, como producto del intercambio internacional desequilibrado y el pago de la deuda externa (que ya se ha pagado más de 10 veces)

Por ello la importancia del Encuentro en París de Junio de 1999, que junto al Congreso Internacional de Solidaridad previo al Congreso de la CUT realizado en septiembre de 1999, y el Encuentro contra la Intervención Militar a Colombia, han permitido así estrechar la cooperación de los luchadores del globo terráqueo al poder conocer las tareas que se adelantan en otros países... pero falta mayor certeza en la información y en las tareas, mayor continuidad en las relaciones, implementar la planeación estratégica en nuestras luchas, utilizar la tecnología informática para crear redes de redes Internet, grupos de debate y uso intensivo del correo electrónico, más amistad entre los dirigentes de los diversos países, más convenios entre las organizaciones de masas para integrar verdaderas luchas globales.

Al final, todos los seres humanos requerimos un nuevo modelo económico y social, en donde el hombre sea el centro de la economía y no el gran capital transnacional. Aquí es donde nuevamente lograremos un gran punto de encuentro y un gran acuerdo para la humanidad para el nuevo milenio.

Rodrigo Hernán Acosta Barrios: Teléfono y fax: 2439960 Carrera 8 No. 20-57 Piso 5º. Santa Fe de Bogotá Colombia.

E-Mail:rodriac@hotmail.com.

El autor es Administrador de Empresas Universidad Javeriana, administrador de Sistemas de Información Universidad Jorge Tadeo Lozano, Representante en el Comando Nacional de Paro por los movimientos Cívicos, Miembro directivo de la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia CUT (Bogotá-Cundinamarca) y Directivo de Sintrateléfonos (despedido actualmente y su proceso se encuentra en revisión en la Corte Constitucional con solicitud por parte de la Defensoría Nacional del Pueblo, su caso esta en conocimiento de la O.I.T. sin solución a la fecha).

 

Archivo:CETIMCUT.word

 

El autor es Administrador de Empresas Universidad Javeriana, administrador de Sistemas de Información Universidad Jorge Tadeo Lozano, Representante en el Comando Nacional de Paro por los movimientos Cívicos, Miembro directivo de la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia CUT (Bogotá-Cundinamarca) y Directivo de Sintrateléfonos (despedido actualmente y su proceso se encuentra en revisión en la Corte Constitucional con solicitud por parte de la Defensoría Nacional del Pueblo, su caso esta en conocimiento de la O.I.T. sin solución a la fecha).

El autor es Administrador de Empresas Universidad Javeriana, administrador de Sistemas de Información Universidad Jorge Tadeo Lozano, Representante en el Comando Nacional de Paro por los movimientos Cívicos, Miembro directivo de la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia CUT (Bogotá-Cundinamarca) y Directivo de Sintrateléfonos (despedido actualmente y su proceso se encuentra en revisión en la Corte Constitucional con solicitud por parte de la Defensoría Nacional del Pueblo, su caso esta en conocimiento de la O.I.T. sin solución a la fecha).