COSTA
RICA:
¿DÓNDE
ESTAMOS?
José
Merino
del
Río*
Mientras
Bush
prepara
una
lluvia
de
bombas
sobre
Irak
e
invoca
el
nombre
de
Dios
para
justificar
los
crímenes
del
imperio,
en
San
José
finalizó
la
primera
ronda
de
"negociaciones"
sobre
el
TLC
entre
Estados
Unidos
y
los
países
centroamericanos.
En
nuestra
capital
también
se
habló
de
Dios,
del
dios-mercado,
y
del
destino
manifiesto
del
poderoso
país
del
Norte.
La
biblia
de
los
neoliberales
criollos,
La
Nación,
S.A.,
resumió
con
cinismo
no
exento
de
ironía
los
resultados
del
cónclave:"Contento.
Estados
Unidos
quedó
satisfecho.
Se
podría
decir
que
esta
vez
la
potencia
mundial
puso
la
música
y
todos
los
demás
participantes
del
encuentro
se
movieron
a
ese
ritmo".(La
Nación,
3-2-2003,
p.28).
Puso
la
música
y
también
la
pagó
para
mandar
en
el
baile.
Los
negociadores
costarricenses
son
pagados
con
dineros
de
la
Fundación
CR-USA,
la
heredera
de
la
AID,
agencia
oficial
de
los
Estados
Unidos.
En
sólo
cuatro
meses
la
Fundación
desembolsó
90
millones
de
colones,
no
reembolsables,
para
mantener
el
equipo
de
negociación
costarricense.
1
La
música
se
apoyó
en
la
conocida
partitura
del
ajuste
estructural
permanente:
el
libre
comercio,
en
la
era
de
la
globalización
capitalista
neoliberal,
significa
que
el
Estado
y
la
sociedad
costarricense
deben
renunciar
a
la
antigualla
de
luchar
por
un
proyecto
de
país
que
proteja
la
producción
nacional,
los
recursos
naturales,
la
fuerza
de
trabajo,
la
seguridad
alimentaria,
los
monopolios
públicos,
el
acceso
universal
a
la
educación
y
a
la
salud,
la
soberanía
y
la
democracia.
La
misma
música
del
tratado
del
Area
de
Libre
Comercio
de
las
Américas(ALCA),
que
llevó
a
Lula,
presidente
de
Brasil,
a
decir
que
eso
no
es
un
tratado
de
libre
comercio,
es
un
tratado
de
anexión.
Un
"libre
comercio"
que
protege
a
los
Estados
Unidos
tras
una
enorme
valla
de
egoísmo
y
de
codicia,
y
que
ha
causado
en
estos
aciagos
años
de
experiencia
neoliberal
gigantescos
destrozos
en
las
sociedades
latinoamericanas.
Hay
que
traer
de
nuevo
las
cifras.
Las
de
la
CEPAL,
agencia
económica
de
la
ONU
para
América
Latina,
que
dicen
que
el
año
pasado
la
región
transfirió
39
mil
millones
de
dólares
netos
a
los
países
ricos;
que
hay
214
millones
de
latinoamericanos
en
la
miseria,
a
los
que
se
sumaron
7
millones
más
en
el
2002;
que
se
incrementó
el
desempleo
y
el
intercambio
desigual;
que
creció
la
inflación
y
que
cayeron
los
salarios
y
el
PIB
por
habitante.
El
secretario
general
de
la
Organización
Internacional
del
Trabajo(OIT),
dijo
al
presentar
el
Panorama
Laboral
de
América
Latina
y
el
Caribe
2002,
que
la
situación
es
"desoladora
y
trágica",
con
un
déficit
de
empleo
decente
cercano
a
93
millones
de
puestos,
esto
es,
30
millones
más
que
los
reportados
al
comienzo
de
la
década
de
los
noventa.
América
Latina
ha
sido
sometida
a
una
política
de
pillaje,
de
concentración
brutal
de
la
riqueza
y
del
poder.
Hasta
el
BID
tiene
que
reconocer
la
vergüenza
de
un
Continente
convertido
en
una
fábrica
de
pobreza
y
de
exclusión,
aunque
no
reconozca
las
causas:
las
políticas
neoliberales
del
mercado
libre,
la
maquinaria
de
explotación
y
dominación
montada
por
los
nuevos
amos
del
mundo,
la
corrupción
y
el
entreguismo
de
las
clases
dominantes
latinoamericanas.
Incluso
en
el
foro
de
los
ricos
del
planeta,
en
la
"montaña
mágica"
de
Davos,
la
soberbia
de
los
dueños
del
pensamiento
único
y
de
la
avaricia,
tuvo
que
callar
frente
a
las
verdades
que
desde
el
otro
Foro,
el
de
Porto
Alegre,
el
de
los
excluidos,
el
de
los
pobres,
el
de
la
resistencia
y
de
la
alternativa
ante
tanto
dolor
y
humillación,
desgranó
el
presidente
Lula.
Esto
es
lo
que
pasa,
pero
los
gobiernos
centroamericanos
callan,
otorgan.
Un
imperio
no
tiene
aliados,
sólo
tiene
vasallos.
Paga
la
música
y
manda
en
el
baile.
Costa
Rica,
país
que
en
medio
de
este
vendaval
de
la
globalización
neoliberal
guerrerista
y
explotadora,
podría
alzar
una
voz
de
dignidad,
de
país
pequeño
pero
con
una
tradición
pacifista
y
respetuosa
de
los
derechos
humanos,
permanece
en
el
silencio
y
la
complicidad.
El
cogobierno
de
siempre,
ahora
con
el
rostro
visible
de
Abel
Pacheco,
profundiza
en
las
políticas
de
los
últimos
20
años,
que
concentraron
la
riqueza
en
menos
manos
y
aumentaron
las
filas
de
los
pobres,
de
los
excluidos
y
de
los
precarizados.
El
presidente
Pacheco
dice
que
está
con
la
paz
y
contra
el
neoliberalismo,
pero
no
alza
la
voz
ante
la
locura
belicista
del
gobierno
de
los
Estados
Unidos,
ni
ante
el
atropello
de
unas
negociaciones
espurias
contra
el
comercio
justo
que
los
pueblos
reclaman
a
las
grandes
potencias.
Pacheco
trata
de
chotear
y
descalificar
a
quienes
nos
oponemos
a
esas
políticas.
Cuando
estuvo
recientemente
en
Sudáfrica
manifestó
su
admiración
por
Nelson
Mandela,
¡qué
lastima
que
no
siga
el
ejemplo
del
gran
luchador
sudafricano!
Mandela
acaba
de
decir
que
"Es
una
tragedia
lo
que
está
ocurriendo,
lo
que
está
haciendo
el
presidente
George
W.
Bush.
Todo
lo
que
quiere
Bush
es
el
petróleo
iraquí.
¿Quiénes
son,
ahora,
para
pretender
que
son
la
policía
del
mundo
y
querer
decidir
por
el
pueblo
de
Irak
lo
que
debería
hacer
con
su
gobierno
y
con
su
liderazgo?
Lo
que
estoy
condenando
es
que
un
poder,
con
un
presidente
sin
visión
de
futuro,
quien
no
puede
pensar
adecuadamente,
quiere
hundir
ahora
al
mundo
en
un
holocausto.
Me
alegra
que
los
pueblos
del
mundo
-especialmente
el
de
Estados
Unidos-
estén
erguidos
y
oponiéndose
a
su
propio
presidente.
Espero
que
esa
oposición
logre
algún
día
hacerle
entender
que
ha
cometido
el
error
más
grave
de
su
vida
al
intentar
llevar
a
cabo
una
matanza
y
ser
policía
del
mundo,
sin
ninguna
autorización
de
la
comunidad
internacional.
Es
algo
que
tenemos
que
condenar
sin
reserva.
La
globalización
en
este
momento
favorece
a
los
ricos
y
poderosos.
Tenemos
que
luchar
contra
eso.
Tiene
que
favorecer
a
todos
los
seres
humanos".
2
Y
es
que
la
política
de
guerra
y
de
conquista
económica
es
para
el
gobierno
de
Bush
dos
caras
de
la
misma
moneda.
En
un
lugar
tiran
bombas
para
hacerse
con
el
petróleo,
en
otro
"negocian"
TLCs
para
apoderarse
de
nuestros
recursos
y
de
nuestros
mercados.
Con
palabras
de
Noam
Chomsky:
"Estamos
enfrentando
un
momento
histórico
que
tiene
mucho
de
sombrío,
pero
también
de
esperanza.
El
poder
proclamó
en
alta
voz
que
tiene
intenciones
de
gobernar
el
mundo
por
la
fuerza.
El
Imperio
expresó
explícitamente
que
no
va
a
tolerar
ninguna
competencia
ni
ahora
ni
en
el
futuro.
Su
doctrina
no
es
nueva,
pero
nunca
ha
sido
proclamada
tan
abiertamente
y
con
tanta
arrogancia."3
La
esperanza
está
depositada
en
ese
formidable
y
cada
vez
más
numeroso
movimiento
mundial
por
la
paz
y
por
otra
globalización.
Ese
movimiento
altermundialista
-
por
otro
mundo-es
amplio
y
diverso,
contradictorio
y
heterogéneo,
pero
que
poco
a
poco
se
va
articulando
y
uniendo
alrededor
de
cuestiones
fundamentales.Está
contra
la
guerra,
se
levanta
por
la
justicia
social,
se
rebela
contra
el
dictado
neoliberal
que
trata
de
convertir
al
mundo
y
a
las
relaciones
humanas
en
mercancías,
reclama
respeto
a
la
dignidad
de
las
personas
y
reivindica
una
libertad
y
una
democracia
que
garantice
la
igualdad
y
la
solidaridad
entre
los
seres
humanos
y
los
pueblos
y
su
derecho
a
tomar
decisiones
sobre
sus
destinos.
En
nuestro
país
también
se
construyen
esas
esperanzas
y
se
tejen
los
mimbres
de
una
fuerza
social
y
política
en
capacidad
de
plantar
resistencia
a
esas
políticas
de
opresión
y
de
exclusión,
y
también
de
levantar
las
alternativas
por
otro
país
posible.
La
diversidad
de
fuerzas,
de
opiniones,
de
posiciones,
es
una
fuente
de
problemas
y
de
conflictos,
pero
también
constituye
la
riqueza
y
el
porvenir
de
un
movimiento
que
luche
con
éxito
frente
a
las
políticas
de
un
poder
injusto
y
depredador.
Situarse
críticamente
frente
a
los
efectos
perversos
de
la
globalización,
a
su
política
de
guerra
y
de
intercambio
desigual,
nos
debe
llevar
tanto
a
la
defensa
de
la
paz
,
de
la
democracia
y
de
los
derechos
humanos,
como
al
rechazo
de
un
tratado
de
libre
comercio
anexionista
y
ruinoso
para
Costa
Rica.
Como
dice
Michael
Löwy:
"La
diversidad
puede
ser
un
obstáculo,
pero
es
también
una
riqueza.
En
el
Movimiento
de
Resistencia
Global
participan
sindicalistas,
feministas,
marxistas,
anarquistas,
ecologistas,
cristianos
por
la
liberación,
socialistas
de
varios
colores
y
matices,
movimientos
campesinos,
indígenas
y
populares,
organizaciones
no
gubernamentales
(ONGs),
intelectuales,
y
muchos
jóvenes,
mujeres
y
trabajadores
sin
otra
afiliación,
pero
que
tienen
ganas
de
protestar,
marchar,
luchar
y
discutir
con
los
demás.
Es
una
ocasión
única
para
el
encuentro,
el
debate,
el
aprendizaje
mutuo
-un
proceso
de
intercambio
cultural
en
el
cual
cada
uno,
sin
abandonar
sus
ideas
y
convicciones,
descubre
las
de
los
otros,
y
trata
de
integrarlas
en
su
reflexión
o
su
práctica".4
La
oposición
al
neoliberalismo,
sus
concepciones
y
prácticas,
que
está
presente
en
la
lucha
por
la
paz
y
contra
el
libre
comercio
que
pregonan
las
transnacionales,
el
imperio
y
sus
agencias
como
e
FMI,
el
BM
o
la
OMC,
es
una
oportunidad
para
construir
un
espacio
de
debate
democrático
de
ideas,
profundizar
en
la
reflexión,
formular
propuestas,
intercambiar
experiencias,
articular
iniciativas
de
lucha
y
de
alternativas.
Desde
un
punto
de
partida
común:
rechazo
a
las
políticas
denominadas
genéricamente
neoliberales,
es
posible
formar
una
amplia
coalición
que
respete
las
diferencias
de
las
personas
y
de
las
organizaciones,
así
como
su
autonomía
de
ideas
y
formas
de
lucha
democráticas.
Construir
una
visión
conjunta
del
país
que
tenemos
y
del
país
que
queremos,
sin
jerarquizaciones,
sin
apropiaciones,
sin
censuras
o
restricciones.
Trabajar
por
ese
proyecto
en
una
respetuosa,
paciente
y
tenaz
construcción
de
los
consensos.
La
firmeza
y
también
la
pasión
a
la
hora
de
defender
nuestras
ideas,
militancias
y
proyectos,
no
debería
impedir
el
cultivo
de
un
talante
político
amable
para
el
discrepante,
abierto
al
descubrimiento
del
valor
y
de
la
importancia
del
otro.
La
necesidad
de
ese
magisterio
del
debate
y
de
la
construcción
pacífica
del
pluralismo,
no
es
un
cántico
romántico
a
la
moda,
sino
una
necesidad
política
de
primer
orden
a
la
luz
del
grado
de
fragmentación
y
desconfianza
que
impera
entre
las
fuerzas
sociales
y
políticas
que
se
colocan
críticamente
frente
a
la
globalización
neoliberal.
La
evidente
crisis
de
ese
modelo
neoliberal
no
conducirá
necesariamente
a
su
ruina.
Samir
Amin
ha
descrito,
con
su
acostumbrado
rigor
y
brillantez,
lo
que
denomina
el
"capitalismo
senil",
que
no
es
la
antecámara
de
una
muerte
apacible,
sino
que
se
manifiesta
en
un
resurgimiento
de
la
violencia,
mediante
la
cual
el
sistema
intentará
perpetuarse,
aunque
sea
al
precio
de
imponerle
a
la
humanidad
una
barbarie
extrema.¿
Qué
nos
dice
el
presupuesto
que
acaba
de
presentar
Bush
al
Congreso
de
los
Estados
Unidos?
Astronómico
gasto
militar,
déficit
gigantesco,
mantenimiento
de
una
hegemonía
militar
y
política
y
de
un
modo
de
vida,
que
querrán
que
paguen
los
pueblos
de
la
periferia,
con
la
anuencia
de
los
gobiernos-vasallos
o
por
medio
de
la
guerra
y
de
la
violencia
cuando
encuentren
resistencia.
Es
esta
crisis
de
la
globalización,
la
que
alimenta
la
crisis
de
los
Estados-nación,
de
los
partidos,
de
los
sujetos
históricos
del
cambio.
Y
es
también
la
crisis
que
abre
la
puerta
a
la
esperanza
y
madura
la
posibilidad
de
refundar
la
política
y
de
refundar
la
izquierda.
Traigo
a
la
memoria
las
palabras
de
Fausto
Bertinotti5
en
los
foros
de
Sao
Paulo
y
de
Porto
Alegre,
que
invitan
al
debate
y
a
la
acción.
La
refundación
de
la
política
tiene
como
misión
la
búsqueda
del
nuevo
sujeto
de
la
transformación
y
de
las
nuevas
formas
de
organización
política.
Plantea
la
necesidad
de
la
búsqueda
de
una
nueva
estatalidad
para
que
las
democracias
no
languidezcan
ni
desaparezcan.
Frente
a
la
globalización
no
podrá
levantarse
ninguna
alternativa
de
sociedad
sin
un
nuevo
proyecto
político
de
las
izquierdas.
Es
necesario
y
urgente
el
nacimiento
de
un
sujeto
unitario
y
plural
de
la
izquierda
costarricense,
latinoamericana
y
mundial,
el
nacimiento
de
una
nueva
subjetividad
política
de
izquierda.
Sin
arrogancia
y
con
autonomía
creativa
debemos
trabajar
por
la
puesta
en
marcha
de
un
proceso
de
construcción
de
un
nuevo
sujeto
político
de
la
izquierda
alternativa.
Construir
ese
sujeto
con
iniciativas
comunes,
con
reflexiones
políticas
comunes,
con
construcción
de
formas
de
coordinación
política.
NOTAS
1
.
Carta
remitida
a
la
Asamblea
Legislativa
por
Hermann
Faith,
director
ejecutivo
de
la
Fundación
CR-USA,
el
2-12-2002.
2
.
Extractos
del
discurso
pronunciado
el
30
de
enero
de
2003
en
el
Foro
Internacional
de
la
Mujer,
que
se
celebra
cerca
de
Johannesburgo,
Sudáfrica.
3
.Conferencia
del
célebre
intelectual
estadounidense
en
el
Foro
de
Porto
Alegre,
1-2-2003.
4
.
Michael
Lowy
(sociólogo
francés):
¿
Por
una
quinta
internacional?,
revista
Rebeldía,
1-2-2003.
5
.
Fausto
Bertinotti
es
el
secretario
general
de
Refundación
Comunista
de
Italia,
la
tercera
fuerza
política
de
ese
país.
*Coordinador
del
Foro
de
Acción
Política
"Otra
Costa
Rica
es
posible,
otro
mundo
es
posible",
artículo
de
la
Revista
Pueblo
No.
4,
de
próxima
publicación.