ECONOMIA POLITICA

Walter Oswalt

Las concentraciones cada vez mayores de poder económico son una amenaza para la democracia, el Estado de derecho, la libre información y finalmente -y no lo menos importante- los fundamentos ecológicos y sociales de la vida. Cómo vivimos, qué comemos, qué aire respiramos, cómo hemos de trabajar, qué es lo que tenemos que aprender, de qué debemos enteramos y de qué no, cómo nos comunicamos..., todo eso lo deciden, a su conveniencia y cada vez más, los grandes consorcios.

La nueva esclavitud -ése es el nombre de la falta de libertad- es, se dice, ineludible: „¡No hay alternativa!" Hoy se acepta el creciente poder de los conglomerados supranacionales, como en épocas ya lejanas el feudalismo, y en menos lejanas el socialismo de Estado. Las concentraciones de poder económico -cuando no se oculta su existencia- se presentan como naturalmente necesarias. Nos oponemos a esa manera de pensar tan extendida en la política y en la economía como en el campo científico.

Nuestra convicción es que existen alternativas. Las actuales estructuras de prepotencia económica pueden ser superadas. Los científicos de hoy tienen que hacer su aportación a este objetivo, como los pioneros de la Ilustración, vanguardias en la lucha por la libertad de todos los hombres, se opusieron -desde la „Filosofía Moral", porque la „Economía" no existía aún-, a los intereses económicos y políticos de su tiempo.

Hemos fundado la SOCIEDAD DE ECONOMÍA POLÍTICA para cooperar a un Renacimiento y al consiguiente desarrollo de la Economía Política. La SOCIEDAD DE ECONOMÍA POLÍTICA trabaja en el plano científico y en el de la opinión pública para difundir ideas que detengan y desmonten el poder económico.

La labor de la SOCIEDAD DE ECONOMÍA POLÍTICA se basa en una verdad poco menos que universalmente ignorada: la concentración de poder económico es posible gracias a disposiciones que en las Constituciones, leyes y reglamentos la favorecen. Ahora bien, lo que la política -frecuentemente con la cooperación de los economistas- ha establecido puede revocarse mediante una política auténticamente democrática.

La SOCIEDAD DE ECONOMÍA POLÍTICA aboga por otra Constitución de la Economía:

1) La SOCIEDAD DE ECONOMÍA POLÍTICA es un foro interdisciplinar e internacional de trabajo socioeconómico y de discusión sobre política económica y política constitucional; independiente y crítico frente a los intereses económicos.

2) Entroncamos así no sólo con los orígenes de la ciencia de la Ilustración, sino de un modo más general con la tradición cultural y política del contrato social fundado en los derechos humanos. A pesar del éxito que representa la creación de instituciones liberales -Democracia y Estado de derecho- sólo en parte se ha realizado la idea de sociedad libre nacida de las grandes revoluciones burguesas. Excepción hecha de éxitos transitorios en la primera mitad del s. XIX, el sistema económico por el que luchó aquella vanguardia liberal radical, es decir, la economía de mercado libre de prepotencias, no ha logrado establecerse. La idea inicial de un orden económico conforme a los derechos humanos ha desaparecido casi por completo de la memoria y opinión públicas, y de las ciencias sociales y económicas. La SOCIEDAD DE ECONOMÍA POLÍTICA quiere cooperar a la tarea de reavivar en la conciencia pública, en el ámbito político y en el científico, el viejo ideal de la eliminación de prepotencias. El sistema económico hoy existente, la economía de mercado oligopolista, es inconciliable con una constitución que garantice la libertad de todos los ciudadanos. Necesitamos otro orden económico.

La SOCIEDAD DE ECONOMÍA POLÍTICA trabaja por la minimización del poder económico

3) Los miembros de la SOCIEDAD DE ECONOMÍA POLÍTICA, procedentes de diversos países y relaciones de trabajo, comparten una perspectiva fundamental: „No son los llamados abusos de poder económico lo que hay que combatir, sino el poder económico mismo" (Walter Eucken).

4) ¿Por qué medios puede lograrse el objetivo de la minimización del poder económico? En los más diversos campos de la legislación -sociedades de capital, responsabilidad, patentes y marcas, medio ambiente, leyes fiscales, derecho constitucional...- se plantea la pregunta: ¿Cómo debemos cambiar cada disposición de las condiciones marco jurídicas para que el trato preferencial a la concentración de poder se transforme en preferencial a la disolución de las concentraciones de poder? Por ejemplo, el derecho de copyright y de patentes establecido por el Estado facilita a la empresa Microsoft la monopolización del mercado. ¿Qué ocurriría si los Estados dejaran de proteger el monopolio de „software"? ¿Qué ocurriría si, con la ayuda de de leyes democráticas y otras reglamentaciones estatales, se extendiese el principio de „open-sources" a sectores cada vez más amplios de la economía? ¿Qué perspectivas se abren, qué problemas se plantean? La SOCIEDAD DE ECONOMÍA POLÍTICA se propone esas cuestiones.

5) Las ideas que de esa manera se desarrollen en el marco de la SOCIEDAD DE ECONOMÍA POLÍTICA pueden ser muy diversas. La Sociedad está abierta lo mismo para planificadores urbanos que se oponen a los supermercados en áreas verdes, que para biólogos y técnicos en agricultura que luchan contra las patentes sobre seres vivos, o para especialistas en derecho constitucional que trabajan en proyectos de Constitución para una Europa liberada de la prepotencia de los consorcios. Hoy, para los mercados y la democracia, los peligros de apoderamiento se han globalizado. Pero al mismo tiempo, y en virtud de una „globalización desde abajo", surgen también nuevas posibilidades de disolución de los oligopolios. Si se invirtieran los polos de las condiciones marco jurídicas en dirección a la minimización del poder, muchas tecnologías hasta ahora preteridas (p.ej., la técnica solar) podrían desplegar su potencial. ¿Qué se podría conseguir si las grandes redes infraestructurales -desde Internet hasta el abastecimiento de energía eléctrica-, se convirtieran, sustraídas al dominio de los consorcios, en una „propiedad comunitaria" de la economía globalizada, es decir, en plazas públicas para millones de nuevas empresas económicas, sociales y políticas? ¿Se podría así mejorar la protección a los fundamentos de la vida? ¿Se abriría así espacio a millones de nuevas iniciativas económicas, sociales, y políticas? Uno de los principales objetivos de la SOCIEDAD DE ECONOMÍA POLÍTICA es desarrollar y discutir estas perspectivas de investigación, hasta ahora descuidadas.

6) LA SOCIEDAD DE ECONOMÍA POLÍTICA parte del consenso constitucional existente y se propone desarrollar ideas para hacerlo más amplio. Entre los principios básicos de las Constituciones de todos los países democráticos se cuenta el de que los derechos humanos, y las instituciones en ellos basadas, p.ej., la libertad de prensa, o la independencia judicial, son incompatibles con la dictadura. Hay que ampliar ese principio. No existe sólo la censura estatal; existe también, y actúa cada día, la censura de la economía privada. P.ej., por su interés en el gigantesco mercado chino, el consorcio Murdoch, para ocultar a la opinión pública china toda información crítica sobre el régimen de Pekín, cerró el acceso al satélite a las emisiones de BBC destinadas a China. Y lo que decimos de los consorcios mediáticos puede decirse igualmente del oligopolio mundial de la química agrícola, de los consorcios financieros y de las empresas petroleras y de fabricación de automóviles, que señorean el mercado: la aparición de concentraciones de capital de volúmenes inimaginables lleva consigo nuevas formas de violación de los derechos humanos. Una sociedad abierta tiene que estar defendida de semejantes concentraciones, porque de lo contrario dejará muy pronto de ser libre. Juristas, economistas y otros científicos tienen que tomar conciencia de la realidad de esas amenazas para la libertad y de esas causas de pobreza, analizarlas y presentar propuestas de solución. Hay que plantear nuevas cuestiones, p.ej., ¿es justificable que las sociedades de capital disfruten -como si fueran seres humanos- de derechos fundamentales, que las hacen intocables? La limitación de responsabilidad de las sociedades anónimas, ¿es compatible con una economía de mercado verdaderamente libre? Los grandes consorcios, ¿son anticonstitucionales, o la supresión de sus bases jurídicas de existencia va contra el derecho fundamental de propiedad?

La SOCIEDAD DE ECONOMÍA POLÍTICA quiere que la sociedad civil sea informada por una ciencia verdaderamente libre.

7) Con esta llamada, la SOCIEDAD DE ECONOMÍA POLÍTICA se dirige a los científicos y demás ciudadanos que siente como un deber la función informativa de su labor y que están interesados en una conexión interdisciplinar de investigación y de enseñanza con la opinión pública y la economía práctica. Desde los comienzos de la década setenta, son muchos los investigadores que vienen avisando repetidamente de los „límites del crecimiento". Por ejemplo, en 1992, la mayoría de los Nóbel de ciencias naturales que entonces vivían pidieron que se acabara con los estragos del clima, el agua, el suelo, los bosques,, así como de las especies vegetales y animales. Sin embargo, el poder de los grandes consorcios que se benefician de la destrucción de las bases ecológicas de la vida ha impedido y sigue impidiendo que las Democracias deduzcan de los conocimientos científicos las consecuencias inaplazables para nuestra supervivencia. La democracia como sistema político, y las bases ecológicas de la vida sólo pueden sobrevivir si se ponen límites al crecimiento de las empresas. Por eso hoy, los científicos -economistas, juristas, politólogos y sociólogos, ingenieros, científicos de la naturaleza de todas las ramas- tienen que avanzar un paso más y tomar posición frente a la prepotencia económica, que paraliza las instituciones democráticas y desinforma a la opinión pública sobre las aterradoras consecuencias ecológicas y sociales de la conducta de los grandes consorcios. La SOCIEDAD DE ECONOMÍA POLÍTICA invita además a los periodistas, pedagogos, artistas, etc. a que colaboren a la concienciación de la opinión pública democrática. Sólo conjugando teoría con experiencia práctica de la economía, la técnica y las estructuras sociales, se pueden lograr planes viables para una economía de minimización del poder.

8) La SOCIEDAD DE ECONOMÍA POLÍTICA aboga por la independencia de las Universidades frente a los grandes consorcios, y contra la desorientación de la opinión pública por la concentración de poder en el sector mediático; y colabora con grupos que trabajan ya por esos objetivos en Universidades de USA y Canadá.

9) Nos oponemos al fraude informativo que hoy engaña a la opinión pública, e impera en el área política y en la científica. La economía que hoy se denomina „liberal" es, en sus estructuras mismas, anti-liberal. Recomienda y favorece el proteccionismo estatal a los grandes consorcios: precisamente lo contrario de la economía liberal originaria que surgió para acabar con las concentraciones de poder económico -estatal o privado. Lo que hoy se presenta como „modernización" de la actividad económica es en realidad una recaída en el mercantilismo.

Otra modalidad muy importante de fraude a la opinión pública es el entrelazamiento de la investigación, y de las Universidades, con la gran industria. En los ámbitos científicos, recibir ayudas financieras de la industria se considera cada día más como un acreditativo de altos rendimientos; paralelamente, y también con creciente frecuencia, representantes de la gran industria entran a participar en el funcionamiento de Universidades de nueva creación. A través de esa doble vía, los multis ahogan en raíz todo planteamiento que pueda contradecir a sus intereses. Ahora bien, una ciencia que se rige por los intereses de los grandes consorcios ha vendido su „primogenitura" por un plato de lentejas. Las concentraciones de poder económico implican la muerte del pensamiento libre y por lo tanto racional; y la ciencia, que es, por definición, eminentemente racional, sólo podrá serlo si mantiene una actitud crítica frente al poder.

La SOCIEDAD DE ECONOMÍA POLÍTICA y el WALTER-EUCKEN-ARCHIV

10) La SOCIEDAD DE ECONOMÍA POLÍTICA quisiera cooperar a redescubrir y seguir desarrollando la economía política de los derechos humanos. Por eso colabora con el WALTER-EUCKEN-ARCHIV. Walter Eucken, el más destacado especialista de Economía Política en la Alemania del s. XX, fue un abanderado de esa tradición. Adversario, desde 1933, del régimen nacional-socialista, ha sido considerado por todos los Gobiernos Federales alemanes desde 1948, como teórico-punta de la „Economía Social de Mercado". Pero su objetivo primario -el análisis y la lucha contra la prepotencia económica- ha quedado ignorado -o silenciado, más o menos deliberadamente. El legado de Walter Eucken está custodiado en el WALTER-EUCKEN-ARCHIV. Este instituto recoge además textos olvidados del liberalismo radical de Europa, USA, y Latinoamérica; y edita no sólo las obras de Eucken, Böhm y Rüstow (fundadores de la escuela más importante en Alemania de economía crítica respecto al poder, la „Escuela de Friburgo"), sino también textos clave de la más que trisecular tradición del Liberalismo radical -desde Overton, pasando por Paine y Heinzen, hasta Brandels. Partiendo de esas bases, la SOCIEDAD DE ECONOMÍA POLÍTICA desarrolla perspectivas para una Constitución económica ajustada a los derechos humanos.

Frankfurt / Main, mayo 2000

Gesellschaft für politische Ökonomie

Traducción: Dr.E.Espert ALASEI-Bonn

Walter Oswalt

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