¿Existen propuestas alternativas?                             

                                                                                           Julio C. Gambina*

jgambina@rcc.com.ar

 

En el país y en el ámbito mundial están surgiendo propuestas que implican otra forma de analizar la realidad para su transformación, las que implican cuestionamientos -a menudo parciales- con el pensamiento y las prácticas hegemónicas. No es necesario coincidir con la totalidad de sus postulados para entender que se está resquebrajando el consenso en las políticas oficiales y que en la disputa se empieza a construir un nuevo imaginario social. Lo novedoso es la interacción del nuevo y el viejo pensamiento, ambos articulando una respuesta crítica adecuada a nuestro tiempo.

Entre otras iniciativas locales vale mencionar al Frente Nacional contra la Pobreza, el Plan Fénix, ATTAC (Asociación por un Tributo a las Transacciones financieras especulativas y de Ayuda al Ciudadano), etc. Ellas se suman a otras que sustenta la izquierda local y otras organizaciones contra la condicionalidad de una soberanía subordinada a los organismos financieros internacionales, los inversores y acreedores externos. En su conjunto expresan una variedad de aspiraciones por cambios, una dialéctica entre reforma y revolución.

Tanto las propuestas locales, como las globales, son iniciativas sustentadas por articulaciones superpuestas de actores que atraviesan al conjunto social en sus diversas manifestaciones. La dinámica social global está cambiando desde Chiapas (1994) a Seattle (1999) y de allí hasta Génova (2001), pasando por el Foro Social Mundial, la resistencia al Alca en Buenos Aires y Quebec. En los hechos, un programa alternativo está emergiendo de esas manifestaciones.

En primer lugar un grito de resistencia y luego las proposiciones, como la anulación de la deuda externa y el impuesto Tobin en Porto Alegre (2001); o las formas protagónicas democráticas de resolución como la consulta popular por el seguro de empleo y formación, o el plesbicito contra el Alca. Son sujetos y propuestas que se construyen y piensan en otra clave del abordaje de la realidad. Son cursos de acción sugeridos para organizar otro orden social, que pueden traducirse como nuevos rumbos de la política económica.

Expresan problemas que la Economía Política necesita abordar para alejarse de la unilateralidad tecnocrática de una visión que solo estudia curvas, gráficos y variables en abstracto, ocultando que detrás de ellos se encuentran las personas, mayoritariamente desempleados, marginados y empobrecidos. Seamos conscientes que la "corriente principal" es apologética del orden dominante y que por ello manipula ideológicamente la esencia mediante argumentos relativos a fenómenos incomprensibles a primera vista, como el régimen de convertibilidad, la dolarización o la devaluación monetaria.

Cuando el discurso hegemónico alude a la ausencia de razonamientos y formulaciones alternativas, debería explicar la cerrazón al debate plural de ideas en los principales medios de circulación de la palabra y los conceptos.

Se puede verificar que los acontecimientos generados por la práctica social de los pueblos incorporan a la discusión diversas temáticas de confrontación con el sentido común imperante. Se trata de problemas y propuestas que suponen un camino distinto al que orienta el poder establecido. Son proposiciones técnica y socialmente sustentables para resolver necesidades insatisfechas, más allá del acuerdo o no con su formulación total. Son discutibles entre sí y no necesariamente expresan rupturas completas con la política dominante, pero sintetizan el comienzo de una puesta en escena de fragmentos que a veces distanciados podrían construir un imaginario de transformaciones.

Claro que para su materialización requieren necesariamente de la articulación en una alternativa política que en la Argentina sigue ausente, y que obviamente no surgirá de planteos tecnocráticos, ni de propuestas vanguardistas autoasumidas. Es el desafío a resolver en la dinámica de la resistencia.


* Profesor de Economía Política de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario. Miembro de la Dirección del Instituto de Estudios y Formación de la CTA. Director del Instituto de la Cooperación. Miembro de ATTAC-Argentina.