Lecciones aprendidas de las maquilas de México:  develando el mito del Libre Comercio RSM, Abril 2001.  “Es mi convicción más profunda que el comercio conduce al desarrollo, el desarrollo conduce a la democracia y la democracia conduce a mejores derechos humanos.”  Pierre Pettigrew, Ministro de Comercio Canadiense.  

Los trabajadores de la región de maquilas del Norte de México pueden hablar sobre las consecuencias del libre comercio desde su experiencia. Las maquilas fueron el proyecto piloto para el TLCAN y el ALCA.  Luego de 35 años de fronteras abiertas e inversiones extranjeras sin regulación en fábricas para la exportación, la frontera del norte de México sigue siendo una zona libre de democracia para los trabajadores. No existe hoy ningún sindicato independiente y democrático en ninguna de las más de 3000 maquiladoras que emplean a más de un millón de trabajadores.  Tampoco se ha incrementado un comercio y una inversión extranjera conducente a mejorar los derechos humanos o lograr un desarrollo sustentable. La zona franca original de América del Norte sigue siendo un lugar peligroso e insalubre para vivir y trabajar. Los trabajadores, sus hijos y sus comunidades, que viven cerca de las maquiladoras sufren el riesgo grave, y a veces fatal, de la exposición a químicos tóxicos.  Las trabajadoras continúan sufriendo la discriminación y el acoso. Sigue siendo algo común las pruebas forzosas de embarazo y el despido de mujeres embarazadas. La falta de guarderías infantiles, las horas excesivas de trabajo y el trabajo extra forzoso niegan a la mujer la posibilidad de cuidar a sus hijos. Los turnos nocturnos de trabajo y la falta de transporte las expone a la violencia.  Una gran maquiladora  Las maquiladoras están desde hace 35 años, pero el TLCAN ha transformado a México en una gran maquiladora. Desde la introducción del Tratado en 1994, la inversión en el sector de la maquila de México experimentó un boom en la región de la frontera que luego se propagó a otras partes del país.  Entre 1994 y 1999, el número de maquiladoras aumentó de 2,000 a 3,000 y el número de trabajadores de 546.000 a más de 1 millón. De las 4.200 maquiladoras que se proyecta estarán en operación en el 2005, se espera que un 45% se localice en ciudades fuera de la región fronteriza.  Sin embargo, a pesar el boom inversor en la maquila, el salario por hora en el sector manufacturero de México ha disminuido en un 9,5%, de US$ 2.10 en 1994 a US$1.90 en 1999. (El salario real declinó en un 20% entre 1994 y 1998.)  Sin protección efectiva  El Acuerdo Lateral Laboral del TLCAN fue promovido como una herramienta para proteger a los trabajadores de las consecuencias negativas del libre comercio. El Tratado permite a los trabajadores y terceros interesados en los tres países presentar reclamos cuando un gobierno no hace cumplir su propia legislación laboral.  El tratado lateral no permite que los trabajadores presenten reclamos contra las corporaciones por violaciones a los derechos laborales, ni tampoco trata con el problema de estándares laborales débiles y deteriorados en la legislación nacional.  Mientras que el tratado lateral ofrece una oportunidad para que los trabajadores cuenten y publiciten sus casos, no ofrece un remedio real en caso de violaciones a los derechos de los trabajadores. ¿Por qué? Porque al tratado lateral del TLCAN le falta fuerza. No tiene mecanismos serios de aplicación.  No al ALCA  Un Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) basada en el TLCAN o NAFTA, con disposiciones sobre derechos laborales y el medio ambiente similares o aún más débiles, será un desastre para los trabajadores, las mujeres, las comunidades y el medio ambiente a lo largo y a lo ancho del hemisferio.  Necesitamos un acuerdo comercial diferente, que ponga el desarrollo humano, los derechos de los trabajadores, las mujeres y las comunidades, y el medio ambiente por delante de los intereses mezquinos de los inversores internacionales.  Por información sobre propuestas alternativas de la Alianza Social Continental, ver el sitio <http://www.asc-hsa.org/>.   Caso N° 1. Fraude electoral en Duro.  No hay democracia para los trabajadores de la maquila.  El 2 de marzo pasado, el gobierno democráticamente elegido de Vicente Fox en México, organizó una elección fraudulenta en la fábrica Duro Bag en Río Bravo, quitando a los trabajadores el derecho a ser representados por un sindicato de su elección.  En lugar de una votación secreta en un lugar neutral, los trabajadores fueron forzados a declarar públicamente su voto dentro de la fábrica y frente a representantes de la empresa y del sindicato “oficial” y pro gobierno, la CROC.  Esto va en violación directa de la Declaración Conjunta firmada el 18 de mayor de 2000 por los ministros de trabajo de México y los EE UU, con la presencia como testigo del ministro de trabajo canadiense. En dicha declaración, México se compromete a promover “la utilización de listas de votantes elegibles y elecciones por voto secreto en disputas sobre el derecho a la titularidad del contrato colectivo de trabajo.”  La tarde anterior a la votación de Duro, se ordenó a los trabajadores a permanecer toda la noche en la fábrica junto a personal de la gerencia, dirigentes de la CROC y los golpeadores contratados traídos de otras partes de México por el sindicato oficial.  A la mañana siguiente, se obligó a los trabajadores a caminar entre una hilera de los golpeadores y luego declarar públicamente qué sindicato apoyaban. No sorprende entonces que sólo cuatro votaran por el sindicato independiente.  Semanas antes de la votación, la gerencia ordenó a grupos de trabajadores a asistir a audiencias privadas en la fábrica, donde fueron interrogados por el líder del sindicato oficial, y se les dijo que serían despedidos si votaban por el sindicato independiente y cerrarían la fábrica.  A la fecha, más de 150 trabajadores de Duro han sido despedidos ilegalmente por apoyar al sindicato independiente.   Caso N° 2. Trabajadores de Custom Trim  El 12 de diciembre de 2000, 20 ex trabajadores de las fábricas Custom Trim y Auto Trim, en Valle Hermosos y Matamoros, México, testimoniaron en la audiencia de la Oficina Nacional Administrativa (NAO de los EE UU sobre los trágicos problemas de salud y seguridad sufridos por ellos mismos y sus familias, y la falla del gobierno mexicano en aplicar su propia legislación de seguridad e higiene. La NAO recibe reclamos bajo el acuerdo laboral lateral del TLCAN.  Joaquín González testimonió que se había convertido en adicto a los pegamentos a los que estaba expuesto todos los días en el trabajo.  Bruno López habló de la muerte de su hijo, nacido con spina bífida, y de haber sido informado por el médico que él no podía donar sangre para su hijo porque su sangre estaba envenenada.  La enfermera de la fábrica, Isabel Morales, testimonió que cinco mujeres habían tenido pérdidas de embarazo en el trabajo en el período de un mes. Dijo que la empresa la instruyó a darles aspirina y enviarlas de nuevo a trabajar. También contó de trabajadores que estaban tan discapacitados por lesiones producto de tareas repetitivas que no podían levantar el objeto más pequeño.  El Dr. Francisco Mercado, en su testimonio, declaró: “Entre 1996 y 1997, 15 mujeres trabajadoras tuvieron pérdidas de embarazo; en 1996 fueron 5 en un mes. Entre 1996 y 1997, hubo 14 nacimientos con graves defectos o problemas de salud en los recién nacidos; 13 de éstos murieron en la infancia o inmediatamente después del parto.  Antes de la audiencia, los empleados mexicanos y los ex empleados que presentaron el reclamo ante la NAO fueron acosados y amenazados por la gerencia de la empresa y el corrupto sindicato oficial, la CTM.  Los sindicatos canadienses y estadounidenses fueron acusados de llevar adelante una “guerra sucia” contra la inversión en la maquila. Martha Ojeda, directora ejecutiva de la Coalición por la Justicia en las Maquiladoras fue señalada públicamente como “desestabilizadora”, aliada a “agitadores profesionales” y amenazada con arresto.  En abril de 2001 la NAO dio a conocer el informe. El mismo confirma que el  gobierno mexicano no ha hecho cumplir en forma adecuada sus normas de seguridad e higiene en las dos fábricas. La solución propuesta para remediar estas violaciones del tratado lateral laboral consiste en otra "consulta ministerial" más.  Antiguamente una empresa canadiense de Waterloo, Ontario, Custom Trim es actualmente propiedad de la empresa de Florida, Breed Technologies. La planta de Waterloo, que llegó a tener 1400 empleados hoy está cerrada.  El TLCAN vende prendas de vestir fabricadas en condiciones de explotación  Como resultado del TLCAN, México se ha convertido en el primer proveedor de textiles y prendas de vestir a los EE UU. En Canadá, las importaciones de prendas de vestir de México aumentaron 754% desde 1993. México es actualmente el sexto proveedor de prendas de vestir en Canadá, aunque todavía muy por detrás de China, Hong Kong y los EE UU.  Tehuacan, Puebla  Localizada en el estado de Puebla, al sur de la ciudad de México, Tehuacan es uno de los nuevos centros de maquiladoras fabricantes de prendas de vestir de México. Hay más de 400 fábricas, sin incluir los numerosos pequeños talleres clandestinos. El 60% de las fábricas de Tehuacan produce jeans para el mercado norteamericano, con etiquetas de Guess, Levi’s, Gap y VF Corporation.  Aún cuando se han incrementado las oportunidades de empleo, el boom de las industrias textil y del vestido de Tehuacan y las prácticas laborales de la maquila que vienen con ello, tienen un enorme impacto cultural y económico en la fuerza de trabajo indígena joven y sus comunidades. Palabras sabias de un gerente de Vogue  “No nos gustan los sindicatos, no los queremos”.  “El costo de producción en Canadá – salario mínimo (CND$6.85 en Ontario) y todo eso – es muy alto para mantener la competitividad frente a las empresas estadounidenses como Maidenform y Sara Lee (que también producen en Yucatán). No podemos hacerlo, especialmente si queremos vender en los EE UU.  “Actualmente, los estadounidenses vienen a México a producir y nosotros tenemos que hacer lo mismo. Si mañana se van y producen en Bangladesh tendremos que hacer los mismo”.  De una entrevista con el gerente general de Vogue Brassieres’ para México, Denis Coutu, en un artículo del 12 de marzo de 2000, de Linda Diebel, en el diario Toronto Star.Muchos trabajadores jóvenes y sus familias se trasladan de pequeñas villas de los valles y montañas adyacentes a vivir en las colonias en las afueras de la ciudad o en dormitorios regidos por los grandes grupos de la industria del vestido. Un número sorprendente de jóvenes viaja hasta cuatro horas por día entre sus comunidades montañosas y las fábricas del Valle de Tehuacan.  A pesar del casi pleno empleo, los salarios siguen siendo extremadamente bajos. El trabajo infantil es común, así como el uso de talleres de costura clandestinos y trabajo a domicilio.  Todavía no se han calculado las consecuencias ambientales de la concentración de grandes fábricas de prendas de vestir en pequeñas comunidades, el uso excesivo del agua y la basura de las fábricas.  Yucatán  Más al sur, el estado de Yucatán está también experimentando una expansión importante en la industria del vestido para exportación. Grandes fabricantes estadounidenses y canadienses de ropa interior, como Vogue, Maidenform, Sara Lee Corp. Y Victoria’s Secret han establecido plantas o contratan producción a fábricas del norte de la capital del estado, Mérida.  El sitio web del gobierno del estado propagandiza la conveniencia de relocalizar la producción en Yucatán, aludiendo a la falta de contaminación, costos de producción un 50% más bajos que en los EE UU, salarios de los más competitivos en México y sindicatos limitados y complacientes.