LOS PAÍSES AMERICANOS ABRIRÁN EN 2005 LA MAYOR ZONA DE LIBRE COMERCIO DEL MUNDO



Los países americanos, a excepción de Cuba, acordaron ayer en Buenos Aires el calendario para crear el mayor bloque comercial del mundo, el Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA). Los 34 países que conformarán el bloque se comprometieron a que la puesta en marcha del libre comercio regional sea un hecho a finales de 2005. Incluso Brasil, el país que más reparos puso para acelerar el proceso del ALCA, salió ayer de la reunión de la capital argentina 'satisfecho', según su ministro de Exteriores, Celso Lafer. La zona sin barreras comerciales, que irá desde Alaska hasta Tierra del Fuego, será un desafío para la política exterior de la UE frente a la de su rival EE UU.


El ALCA supone construir la mayor zona de libre comercio del mundo, con un mercado de casi ochocientos millones de personas y un producto interior bruto (PIB) de 11,5 billones de dólares (2.185 billones de pesetas, 22 veces el PIB español), equivalente al 40% del total mundial. Pero si su importancia es enorme, la complejidad para poner en marcha una zona de libre comercio de semejante magnitud no lo es menos.


Han tenido que transcurrir siete años desde que EE UU propuso la creación del ALCA en la I Cumbre de las Américas en Miami y tres desde que se profundizaron las negociaciones para que los ministros de Comercio de los países americanos fijaran una fecha límite para concluir el marco de funcionamiento del ALCA. Según el calendario acordado ayer, las bases del bloque deberían estar para enero de 2005 para que la zona de libre comercio entre en vigor a más tardar el último día de ese mismo año o el primero del siguiente. Para 2006, el ALCA debería ser una realidad.



Fechas precisas


Los métodos y procedimientos de negociación para los asuntos más complicados deberán estar listos el 1 de abril de 2002, de modo que el 15 de mayo de ese mismo año comiencen las rondas formales de conversaciones para alcanzar un acuerdo. Estas fechas fijan los plazos para definir los productos y servicios que se comerciarán libremente, las condiciones de acceso a los mercados, la eliminación de subsidios de todo tipo y de las barreras no aduaneras, entre otras cuestiones de difícil negociación. Además, se deberán fijar las fechas de reducción gradual de las barreras aduaneras y el tiempo que se tardará en liberar el comercio por completo desde Alaska hasta Tierra del Fuego.


Los ministros de los 34 países manifestaron la convicción de que, mediante la integración económica, 'principalmente a través del ALCA', se puede lograr también 'el fortalecimiento de la democracia, la creación de prosperidad y la realización del potencial humano', y subrayaron la necesidad de que 'las políticas ambientales y de liberalización comercial se apoyen mutuamente'

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El ALCA, además de una zona de libre comercio, supondrá una unión única e histórica entre el norte y el sur americanos. Aunque al principio sólo coexista con los dos grandes bloques regionales ya existentes: el Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte (EE UU, Canadá y México) y el MERCOSUR (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay), terminará por subsumirlos. Además, reunirá los demás acuerdos comerciales en vigor, como el de la Comunidad Andina, América Central o el que tienen Venezuela, México y Colombia.


El ALCA ha sido considerado también como la gran apuesta de EE UU para recuperar en América del Sur el terreno que perdió a manos de la UE, cuya presencia en la zona se vio reforzada en los últimos años a través de las grandes inversiones de países europeos, entre los que destaca España, que se convirtió en el último año en el mayor inversor en América Latina, por delante de EE UU. Tal es la apuesta estadounidense por el ALCA, que el gigante del norte incluso se comprometió ante los grandes exportadores de productos agrícolas del sur a revisar su política de subvenciones agrarias.


Esos países también quieren que la UE desmantele el proteccionismo agrícola. La negativa de Europa a hacer lo mismo fue unos de los principales escollos que hicieron fracasar la cumbre de la Organización Mundial de Comercio (OMC) celebrada en Seattle a finales de 1998.


La UE logró cerrar un acuerdo de libre comercio con México, pero aún va muy retrasada en el que tiene previsto alcanzar con el Mercosur. Muchos observadores internacionales consideran que la aceleración del proceso del ALCA forzará a la UE a apresurar el paso en sus negociaciones con el Mercosur, más aún teniendo en cuenta que Brasil, el más reacio a acelerar el proceso del ALCA para no perder su propia influecia en América del Sur a manos EE UU, se ha comprometido con el calendario del nuevo bloque.


Todos los documentos del proceso de negociación del ALCA serán públicos a partir de la III Cumbre de las Américas, que se celebrará entre el 20 y el 22 de abril próximo en Quebec (Canadá), donde se prevé ratificar lo acordado en Buenos Aires. El ministro de Asuntos Exteriores argentino, Adalberto Rodríguez Giavarini, destacó que los miembros del Mercosur fueron de los que defendieron la 'transparencia' frente a otros que se inclinaban por mantener en reserva los pormenores de las negociaciones.



F. G. / AGENCIAS | Madrid / Buenos Aires, Noticia de "El País" del 9 de abril de 2001